lunes, 30 de agosto de 2010

Ideas sobre comunicación y cognición 2.0 (III). Fallos en la bidireccionalidad de la comunicación en la blogosfera

Uno de los elementos que caracteriza a la Web 2.0 frente a la anterior generación de internet, un leit-motiv de la revolución de los social media, es el diálogo, la comunicación bidireccional entre personas, entre empresas, entre empresas y clientes, entre profesores y alumnos, entre periodistas o escritores y sus lectores... un diálogo fluido y abierto entre iguales.

Sin embargo, no siempre esa comunicación goza de tanta bidireccionalidad y, por el contrario, se presentan diversas tipologías de fallos en la misma. En este artículo comento dos que observo con frecuencia, ambas centradas en el mundo de los blogs.

El discurso en el vacío

Es un caso de fallo en que hay emisor ... pero no hay receptor o éste permanece mudo. No es extraño el encontrar blogs en que los artículos no reciben apenas comentarios. La explicación más sencilla puede ser la falta de audiencia.

Otras causas pudieran ser un lenguaje formal y poco cercano que, hasta cierto punto, aburre o intimida. Esto pudiera darse, por ejemplo, en el caso de blogs de empresas.

Se cual sea la causa, y dejando aparte el posible impacto anímico en el blogger, especialmente si este opera a título personal, lo cierto es que la falta de comentarios nos lleva una comunicación que no se distancia mucho de la denominada web de publicación o Web 1.0.

El blogger sin voluntad de diálogo

Otra casuística, si se quiere algo más culpable, es la de aquellos blogs en que los lectores sí comentan...y es el autor el que no contesta a los comentarios o lo hace raramente.

En algún caso pudiera ser mera sobrecarga del blogger (en el caso de blogs muy populares con gran frecuencia de publicación y abundancia de comentarios). También pudiera tratarse de una cierta desidia o soberbia del blogger que no dedica el tiempo suficiente a contestar a sus lectores o que no considera valiosos los comentarios y no cree por ello necesario o apropiado el contestarlos. La sensación para el lector que deja el comentario, y hablo por experiencia, no es, en cualquier caso, demasiado positiva y, en todo caso, aporta una bidireccionalidad imperfecta, más próxima a dos unidireccionalidades alternas (algo así como un half-duplex) que a una verdadera conversación.

El diálogo desaprovechado

Aunque muchas de las causas que motivan las casuísticas comentadas más arriba pueden ser comprensibles, lo cierto es que suponen un empobrecimiento de las capacidades intrínsecas de la Web 2.0, un desaprovechamiento de las posibilidades de diálogo y conocimiento.

Poco se puede hacer ante la falta de audiencia, al menos en lo que a diálogo propiamente dicho se refiere, pero en el resto de fallos, el blogger, si es que realmente está interesado en establecer un diálogo, debería doptar medidas para reconducir la situación.

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