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miércoles, 1 de octubre de 2025

Machine learning y la fantasía de una política científica

En este post, más de opinión que de exposición, voy a desarrollar lo que es  a la vez un convencimiento y creo que, por desgracia, una fantasía: el uso inteligente y científico de modelos de machine learning en la administración pública.


La naturaleza de la política: la administración


Hace un par de semanas publicaba en mi podcast 'Divergencias' un episodio que titulaba "Management y política" y que tiene mucho que ver con lo que ahora desarrollo de manera más enfocada en este post.



Una de las cosas que allí apunto es la que creo las dos dinámicas dominantes de la política.

La primera dinámica, la que resulta mucho más visible y que en realidad es mucho más superficial y menos valiosa, es la que tiene que ver de alguna forma con la comunicación política. Se trata de todas las acciones que realizan líderes y partidos para exponer sus posiciones, para criticar las del contrario y, en definitiva, para intentar ser relevantes y ganarse la voluntad y en último término el voto de los ciudadanos. Declaraciones, apariciones en medios, mítines, manifestaciones, etc forman parte de esta faceta de la política.

La segunda dinámica, la realmente importante, y mucho menos visible por desgracia, es la administración y la gestión, es la que tiene lugar cuando se ejerce el gobierno, cuando se está al frente de un gobierno central, de un ministerio, de una comunidad autónoma, de una consejería, de un ayuntamiento, etc.

Podría decirse que hay una tercera dinámica, que es la legislativa, pero en esa no voy a profundizar y la asimilaré, aunque de forma bastante simplificada y quizá burda, a la segunda.

En cualquier caso, y aunque la administración pública tiene algunas particularidades, cuando entramos en gestión (en 'management' como decía en mi podcast) entran en juego cuestiones como presupuestos, equipos, plazos, resultados, retornos, etc. Y pasan a ser importantes, o deberían pasar a  ser importantes, la eficacia (conseguir objetivos) y la eficiencia (optimizando el uso de recursos que para ello se emplean).

En mi podcast apostaba por que, en esa labor de gestión, se adoptasen los enfoques que son comunes en las empresas. Reconociendo, como decía antes, que la administración pública tiene elementos diferenciales y que, por ejemplo, los retornos que se esperan para una inversión con frecuencia no son económicos, creo que la mayor parte de las herramientas y técnicas de gestión empresarial pueden y deberían aplicarse en el ámbito público.


Gestión científica


Y esta gestión empresarial me lleva a lo que, quizá de una forma algo grandilocuente y no del todo exacta, estoy denominando una gestión científica.

Lo que quiero decir con ello es la aplicación de metodologías, técnicas e incluso tecnologías que hacen que la gestión se base en hechos y datos, que mida resultados, que monitorice progresos y que apoye las decisiones en esos datos, en estudios o modelos contrastados, y no en la mera intuición o la voluntad 'política'.

Que sea, en definitiva, una gestión objetiva, fundamentada, eficaz y eficiente... y mucho menos (cuanto menos mejor) 'ideológica'.


Técnicas, metodologías y tecnologías


En esa gestión científica, existen muchas técnicas. Así, por ejemplo, está ampliamente definido, usado y documentado el uso de técnicas para valoración de proyectos de inversión y para el filtrado, selección y priorización de proyectos.

Existe también, por ejemplo, una disciplina bien desarrollada para la dirección de proyectos de cualquier naturaleza y que incluye, aparte del control de plazos y presupuestos, aspectos relevantes como la gestión de riesgos.

Y existe una disciplina bien desarrollada de análisis y optimización de procesos de negocio y una amplísima oferta de tecnologías de digitalización y automatización para disponer de una administración muchísimo más moderna y, de nuevo, más eficaz y eficiente.


Modelos


Entre las herramientas para una gestión científica se encuentran los modelos, de los que próximamente también hablaré en mi podcast 'Divergencias'

Los modelos son abstracciones de la realidad, unas abstracciones que, por fuerza, acaban siendo simplificaciones, pero que ayudan a explicar esa realidad y, sobre todo, a hacer predicciones razonables sobre la misma.

A algunos de estos modelos, sobre todo físicos o químicos, se ha llegado por experimentación, reflexión y, en ocasiones, deducción matemática. Un ejemplo que muchos habremos estudiado en la época escolar son los sucesivos modelos del átomo que se generaron desde la época de los griegos hasta todavía la época actual en que se siguen descubriendo o deduciendo nuevas partículas subatómicas. O los modelos que explican y dan forma matemática a la gravedad y que comienza por Newton y se revisan por parte de la teoría relativista. O, en la misma línea de la física, los modelos del universo.

En muchos campos, un modelo acaba teniendo unas variables de entrada y unas variables de salida y lo que, de alguna forma ofrece el modelo, es la relación entre esas variables de entrada y las de salida. Y una vez el modelo se encuentra bien desarrollado y probado, es capaz de hacer predicciones y decir, con razonable seguridad y exactitud qué valores de salida tendremos antes unas entradas concretas.


Econometría


En el campo de la economía, uno de los ámbitos fundamentales de trabajo de la política en su vertiente de gestión existe, de hecho, y desde hace muchos años, la disciplina de la econometría que crea modelos matemáticos y estadísticos para fenómenos económicos.

Y una disciplina que, lógicamente, en los últimos años ha incorporado los modelos de 'machine learning'.

Y con base en esos modelos econométricos, se analizan fenómenos que tiene que ver con precios, inflación y cosas así.


El uso de machine learning: modelos y gestión


Y es que, en efecto, los modelos dominantes hoy en día en muchísimas disciplinas son los modelos procedentes del campo del machine learning.

Estos modelos aportan algunas grandes ventajas.

Así, por ejemplo, son modelos que permiten tratar fenómenos y obtener capacidad predictiva para fenómenos que no comprendemos completamente. A diferencia de los modelos físicos o químicos tradicionales, que suponían un razonable entendimiento del fenómeno y unas hipótesis sobre el 'funcionamiento del mundo', los modelos de machine learning no ponen como condición entender el fenómeno, sólo conocer las variables de entrada y salida relevantes... y el convencimiento de que existe correlación (y quizá causalidad) entre ellas.

Otra ventaja es que se apoyan en datos (muchos datos en realidad) y eso, aunque con la dificultad de obtener y limpiar los datos, y con los riesgos de sesgos, aporta objetividad.

Finalmente, añadiría que, dado el gran progreso tecnológico, dada la gran capacidad de computación disponible, y dado el potente ecosistema de herramientas, cada vez son más sencillos de crear y utilizar, y se encuentran al alcance de cualquier organización, y no digo ya modelos generalistas (como el modelo del átomo) sino modelos específicos, para temas específicos y en organizaciones específicas.


El debate frente a la ciencia


Y si ahora retornamos de nuevo a la política en su faceta de gestión, veo un campo tan potente y tan fructífero si se aplicasen estos modelos a la gestión...

¿Por qué no generamos modelos para los fenómenos más importantes y decidimos con base en datos en lugar de elegir opciones con base en posicionamiento ideológicos, en 'relatos', en conveniencias, en prejuicios o en intuiciones?

Por ejemplo, hace poco se ha subido el salario mínimo en España. Y surgió el debate de si eso impacta o no en el empleo. ¿Qué tal, si en lugar de 'discutirlo', intentamos hacer un modelo que lo muestre, casi que lo demuestre en el sentido que sea?

Respecto al tema de impuestos, otro tema 'calentito': ¿Subirlos o bajarlos? ¿Qué tal si, en lugar de 'tirarnos los trastos' y encendernos en debates, modelamos el efecto de los impuestos en temas como la recaudación del estado, el impacto en el consumo o incluso el PIB?

Y no todo tiene que ser económico. ¿Por qué no modelamos, por ejemplo, si el endurecimiento de las penas para un delito, influye o no en que se cometa menos ese delito? O ¿por qué no estudiamos si, por ejemplo, los impactos publicitarios advirtiendo de los peligros del tabaco contribuyen o no a que disminuya su consumo (aviso que sobre este último punto hace poco leí un libro que venía a decir que era contraproducente avisar mucho de los peligros del tabaco)? 

También se trabaja y es un gran campo en temas como salud pública y epidemiología, o en la predicción de terremotos.

Y así podríamos seguir con todos los fenómenos más o menos complejos que normalmente se discuten y gestionan desde la mera ideología, no desde los datos y la ciencia.

Para ser rigurosos, hay que avisar que no todo es modelable. Puede haber fenómenos para los que no tengamos, por ejemplo, datos suficientes, o con la calidad suficiente,  o acceso a los mismos. A lo mejor, para algunos de los casos que he puesto como ejemplo no somos capaces de hacer un modelo. Y a lo mejor hay fenómenos en que todavía 'estamos tan verdes' en su comprensión, que primero hay que estudiar cuáles son las variables relevantes.

Pero creo que se entiende la idea y, sobre todo, más allá de casos concretos, como práctica generalizada, creo que el uso de modelos, especialmente de modelos de machine learning (sin excluir otras técnicas y disciplinas que citaba al principio) daría un enorme giro en la gestión de lo público, un giro hacia la objetividad, la eficacia y la eficiencia... y de paso, mucha menos polarización.

Y eso nos llevaría a una política, con mucha menos ideología, mucho menos debate estéril y sin fundamento, y a cambio a una gestión de los asuntos públicos mucho más rigurosa y voy a decir que más científica.


El deseo y la fantasía


Y esa es mi propuesta y mi deseo, casi mi carta a los Reyes Magos.

No tengo ninguna queja respecto a cómo se han comportado los Reyes Magos conmigo a lo largo de los años...pero en esta ocasión, creo que este deseo  me lo van a traer ni este año, ni el que viene, ni el siguiente...y puede que nunca.

No tengo datos, pero estoy convencido de que están desarrollados o en análisis muchos modelos del tipo de los que he propuesto. No tengo dudas de que en el ámbito científico y universitario se ha trabajado, se trabaja y se trabajará en este tipo de modelos. Seguro que hay muchos publicados.

Y seguro que en el ámbito privado se están implantando e implantarán muchos modelos, aunque seguramente dedicados a temas más de negocio como predicciones de ventas, de necesidades de materiales, de análisis de acciones de marketing y atribución de ventas o mantenimiento predictivo.

Lo que no veo es su uso generalizado en la administración, aunque no excluyo 'pilotitos', demostradores o pequeñas experiencias.

Lo que, por desgracia, no confío en ver, es su uso generalizado y, sobre todo, el paso de una gestión como la actual, que creo más basada en ideología, discursos, conveniencias, intuiciones y prejuicios, a una gestión objetiva,  basada en datos (y modelos), rigurosa y 'científica'.

Para conseguirlo, se precisaría un profundo cambio cultural y, además, una voluntad, unos conocimientos y unas competencias de las que creo que carecen, de forma muy generalizada, los líderes políticos y gestores públicos actuales.

Así que, ojalá me equivoque, pero esa política científica es, creo, sólo un deseo y una fantasía.


Conclusiones


En el acervo de metodologías, técnicas y tecnologías actuales, existen muchas que serían aplicables en la gestión de los asuntos públicos, en lo que considero la faceta más importante del ejercicio político.

Dentro de las tecnologías, es particularmente prometedor el uso de modelos de machine learning para modelar fenómenos complejos sobre los que luego hay que tomar decisiones de gestión.

Sin embargo, personalmente, veo esa gestión rigurosa, científica y apoyada en datos y modelos, tremendamente deseable, pero siendo prácticos, sólo como un deseo y una fantasía.


jueves, 21 de noviembre de 2024

Patrones subyacentes metodológicos y analíticos. El uso consciente de las herramientas y modelos

Después de bastante tiempo publicando artículos que, con alguna excepción en forma de reseña de libros, tenían que ver con la inteligencia artificial y/o la robótica, hoy voy a cambiar momentánea y brevemente de tercio para hablar de análisis, metodología y rigor.

Habitualmente veo, incluso en entornos académicos, usos o entendimientos incorrectos de herramientas, metodologías o enfoques de trabajo de naturalezas diversas pero que, de una forma u otra, caen dentro del ámbito de la gestión empresarial.

Me refiero a conceptos o herramientas como un simple DAFO, o un modelo de negocio o enfoques como 'agile' o 'design thning'.

Términos que tienen en común haber hecho fortuna en el mundo empresarial, enseñarse con frecuencia en el ámbito universitario o de posgrado, y estar muy presentes en medios más o menos especializados (en este caso a lo mejor habría que enfatizar lo del 'más o menos'). Y, como ya he comentado en algún otro post y a propósito de algún tema diferente, esa popularidad tiene una doble cara o es un arma de doble filo. Por un lado es bueno, ayuda a que se propague y se aplique, y por otro lado es malo, porque favorece el uso frívolo y descuidado del término, la herramienta o la metodología.

A mi, que valoro el conocimiento y el rigor y que me he preocupado de autoformarme en todos esas herramientas y enfoques que menciono, debo confesar que me enerva un tanto ese constante empleo frívolo, superficial e incluso ignorante de esos  nombres, herramientas y métodos.

Pero ayer vino a mi mente una reflexión algo más positiva, que me pareció interesante y que motiva este post.

El caso es que tuve ocasión de leer un uso, para mí algo 'cogido por los pelos' del término design thinking. Y pensando el porqué de ese uso, se me ocurrió una explicación diferente, y algo más positiva que la pura ignorancia y superficialidad.


Metodologías y patrones


Esa reflexión me lleva a distinguir, en cada enfoque metodológico o herramienta de trabajo, dos niveles.



Por un lado está lo que es la herramienta o metodología propiamente dicha, la que alumbraron sus creadores, generalmente conocidos gurús de la gestión, la que está bien analizada, documentada, explicada y a la que debemos referirnos para un discurso y una práctica rigurosos. A este nivel, y aunque el término quizá resulte algo aburrido y 'viejuno', lo voy a denominar metodología, ya que no se me ocurre un término más atractivo y moderno.

Pero por debajo de la metodología rigurosa, hay una serie de fundamentos, principios básicos o patrones de comportamiento, más difusos quizá, más laxos e indefinidos quizá, pero también más generales y que permiten su aplicación en entornos diferentes de aquellos para los que fue pensada la metodología inicialmente. Éstos serían los patrones subyacentes.

Lo que creo que sucede es que, en muchos casos, las personas no bien formadas, no bien advertidas, pero que 'han oído campanas', se quedan con dos cosas: por un lado, el nombre 'oficial' de la metodología, que en realidad se refiere al nivel superior y, por otro, a los patrones o principios básicos, que son el nivel inferior pero más general.

Y luego aplican los principios básicos, pero dándoles el nombre de la metodología.

Y así, se habla de un DAFO (cuando realmente no es un verdadero DAFO pero sí usa sus principios, sus patrones) o de un design thinking que, realmente, no es un 'design thinking pero que emplea sus principios y patrones.

Por si dicho así suena muy abstracto, lo concreto en cuatro herramientas o enfoques metodológicos muy populares y con frecuencia mal usados.


Análisis estratégico: el DAFO


Metodología


El DAFO es una muy bien conocida herramienta de análisis estratégico. El DAFO, como metodología (nivel superior), se aplica a una empresa u organización y adopta dos visiones: una externa (Amenazas y Oportunidades) en que se mira al mercado y al contexto, y otra interna (Fortalezas y Debilidades) en que se analiza la situación y competencias de la propia organización. Tanto para el análisis interno, como para el externo, se mira tanto lo bueno (Oportunidades y Fortalezas) como lo malo (Amenazas y Debilidades).

Hecho este análisis estratégico, la empresa puede identificar sus opciones estratégicas y elegir, con cierto conocimiento de causa, la mejor

Así concebida es, como digo, una herramienta de análisis estratégico y aplicada a una empresa o una organización

Sin embargo, la veo con frecuencia aplicada a un proyecto concreto, incluso de no mucho alcance, dentro de una organización. Estrictamente hablando, eso es incorrecto


Patrones subyacentes


Los patrones subyacentes al DAFO son esa doble mirada interna y externa, por un lado, y la otra doble mirada: positivo-negativo.

Y así considerado, en realidad, podríamos aplicarlo a otros muchos ámbitos. Por ejemplo, se habla en ciertos entornos, de un DAFO personal, y creo que ahí, si sabemos bien lo que estamos haciendo, podría llegar a tener bastante sentido. Me encaja menos aplicarlo a lo que he dicho más arriba, proyectos, pero, de nuevo, sabiendo lo que se hace, podría llegar a ser admisible.

Probablemente el DAFO sea una de las herramientas más sencillas y flexibles, con unas patrones más claros y que la habilitan con más facilidad que otras a aplicarla fuera de su verdadero entorno que recuerdo, de nuevo, que es el análisis estratégico.


Modelo de negocio: el Business Model Canvas


Metodología


El Business Model Canvas es una herramienta omnipresente en la literatura actual de gestión empresarial y, especialmente, de innovación y emprendimiento. Se trata de una herramienta para describir un modelo de negocio y, con base en esa descripción, poder adoptar posibles decisiones sobre el mismo. Ese es su objeto, aunque parece también muy ligado al emprendimiento y la innovación, precisamente porque, y tal y como definen reputados autores, una startup lo que está buscando es un modelo de negocio rentable y sostenible y, por tanto, necesita describir y analizar ese modelo de negocio y trabajar sobre él.

Pero he visto usar también el Busines Model Canvas para un proyecto, un simple proyecto, ni siquiera especialmente transformador, en una empresa establecida con un modelo de negocio establecido... y que el proyecto no va a modificar. Y eso no es muy correcto.


Patrones subyacentes


El Busines Model Canvas tiene unos patrones menos claros y externalizables que el DAFO, pero podríamos identificar la necesidad de una triple mirada: por un lado hacia el mercado (clientes, proposición de valor, canales y relaciones), por otro hacia la parte operativa (actividades, recursos y socios) y finalmente hacia la económica (flujos de ingresos y estructura de costes).

Y, quizá, podríamos decir que los propios cuadrantes que hay dentro de cada una de esas miradas, nos confecciona una especie de checklist de cosas a tener claras en una organización.

El Business Model Canvas es una herramienta muy popular y muy útil, pero que creo que no se extiende fácilmente fuera de su entorno natural que es el modelo de negocio de una empresa, o de una unidad de negocio dentro de ella o incluso de una línea de productos dentro de ella.

Si lo aplicas a un proyecto, creo que solo podría tener sentido en proyectos más o menos ambiciosos y transformadores y no tanto por el proyecto propiamente ducho sino para saber cómo el modelo de negocio condiciona al proyecto o cómo, caso de ser realmente transformador, el proyecto impacta en el modelo de negocio.


Dirección de proyectos: Agile


Metodología


Quizá uno de los términos más usados, y con frecuencia de manera incorrecta o con una valoración incorrecta, es el de 'agile'. Aunque a los fanáticos del agilismo les repele que se le denomine 'metodología' y prefieren hablar de 'framework', creo que aquí opto denominarla metodología, siguiendo los dos niveles explicados más arriba y, en concreto, del ámbito de la dirección de proyectos. Una metodología surgida en el mundo del desarrollo software, aunque luego ha hecho fortuna yendo más allá y aplicándose a otros muchos tipos de proyectos e impregnando metodologías de innovación y emprendimiento como 'lean startup'.

Aunque como metodología, en efecto, agile es 'laxa', los enfoques agile como scrum definen sus roles, sus herramientas, sus ceremonias...

La verdad es que creo que en el caso de 'agile', su mal uso se debe casi siempre a superficialidad y a ignorancia de todos esos detalles, pero de todas formas, creo que exhibe patrones muy claros,  muy útiles y muy exportables más allá de su ámbito natural.


Patrones subyacentes


El patrón más claro, y en el fondo definitorio, es el de el crecimiento iterativo y adaptativo, crecimiento y adaptación tanto en la definición del propio alcance del proyecto como en el desarrollo y entregables del mismo. Y un crecimiento y adaptación que, un poco, se mueven por una especie de ensayo y error, especialmente cuando trasciende el mundo del software y se centran en innovación.

Esa visión adaptativa e iterativa es la que lo convierte en tan útil para salir del mundo de los proyectos de software e ir hacia otro tipo de proyectos. Y, ese movimiento de ensayo y error, lo prepara bien para la innovación, como hemos dicho.


Productos y soluciones: desing thinking


Metodología


Quizá como metodología, el design thinking sea en sí misma la más difusa, a veces más una filosofía que una metodología y la que, de forma natural, tiende más a sus principios y patrones que a un enfoque cerrado.

De todas formas, y aunque muchos de los propios gurús del design thinking parecen derivar y ampliar sus fronteras, su ámbito principal es del diseño de productos y servicios, o soluciones en general, con una visión amplia, que conecta con el cliente y usuario finales, y que también propotipa y prueba, avanzando de forma iterativa.


Patrones subyacentes


Dentro de los patrones del design thinking se encuentran también la iteración y la adaptación, pero quizá refuerza más que agile, elementos como la creatividad, la empatía con y observación del usuario / cliente así como el prototipado. 

La cercanía al usuario final, la empatía y el prototipado son útiles en muchos problemas complejos o sin roadmap de resolución claro, y eso lleva a posibilidades de uso fuera del ámbito de los productos, servicios y soluciones.


Sobre el conocimiento y el rigor


Hecho el razonamiento anterior y ejemplificado en los casos que con más frecuencia me encuentro, tiendo a adoptar una visión un poco más optimista de cómo son usadas estas herramientas y metodologías.

No digo que no exista desconocimiento y superficialidad, que existen y bastante, y no digo que no exista un cierto 'postureo', que también existe y probablemente bastante, pero al menos me queda la expectativa de que, aunque seguramente bajo un nombre incorrecto, al menos se estén aplicando unos principios y patrones que sí pueden ser correctos y útiles. 

Dicho lo cual, a pesar de todo, reclamo, aunque sé que en vano, la profundización en el conocimiento real de las herramientas y tecnologías y que se usen por su nombre cuando realmente se está aplicando esa herramienta o metodología.

Y defiendo y abogo también, cuando tenga sentido, se apliquen sólo algunos de sus patrones y principios pero, cuando eso suceda, sea mediante una identificación y selección consciente de esos patrones y sin aplicarles un nombre que no les corresponde.

Esa es mi propuesta y ese es mi deseo. La propuesta aquí está. El deseo, creo que ni el genio de la lámpara me lo va a conceder :).


Conclusiones


Por debajo de las herramientas y metodologías más populares de análisis y gestión empresariales, subyacen unos principios y patrones básicos. 

La confluencia, por el lado negativo, de una cierta ignorancia y superficialidad en muchos adoptantes, y en el lado positivo, de unos patrones y principios básicos de utilidad mucho más general, hace que con frecuencia se apliquen  fuera del ámbito que les es propio y con un nombre que sería incorrecto.

Sin embargo, si reforzásemos el conocimiento y consciencia tanto de metodologías como de patrones, podríamos aplicar con mucho provecho los segundos, sin adjudicarles el nombre las primeras. 


miércoles, 13 de diciembre de 2023

Ventajas e inconvenientes de una burocracia y un comentario sobre innovación

En el post anterior, 'Estrategia, procesos y burocracia: la lucha contra una percepción equivocada' mencioné, aunque un poco de pasada o como fuente de inspiración del post, el libro 'The delicate art of bureaucracy' de Mark Schwartz y comenté que seguramente escribiría otro artículo recogiendo los pros y los contras que este autor veía en la burocracia.

Bueno, pues éste es ese artículo con los pros y los contras.


Lo primero: qué es una burocracia


Antes, veamos de qué estamos hablando cuando hablamos de burocracia. Schwartz nos propone esta definición:


a bureaucracy is a form of social organization with formal, rigid rules and formal, rigid hierarchies of authority.


Una definición que pone foco en dos elementos: reglas y jerarquías. Y una definición que, y pese a que luego se nos va a hablar también de ventajas, parece sugerir una concepción negativa por el uso del término 'rígido'.

Un par de líneas antes, el propio Schwartz hace algo así como una predefinición, quizá más ambigua pero también más neutral, y nos dice que una burocracia es: 


a way to impose structure on the world so that we can link general principles to actions.


Y aquí el foco, y me parece un foco relevante, es la estructuración y una estructuración que une los principios (algo que parece bueno) a la acción (algo que también parece bueno)

Y una vez que ya tenemos la definición, ¿Qué ventajas y qué inconvenientes ve Schwartz a la burocracia.


Inconvenientes de una burocracia


Empezamos, tal y como lo hace el propio autor, con los inconvenientes, unos inconvenientes que, al menos en algunos casos, nos resultan familiares y que se nos podrían ocurrir fácilmente:


  • Es ineficiente: indica, por un lado, que no proporciona la velocidad que se necesita hoy en día y, por otro, que lleva a realizar actividades sin que exista un verdadero valor de mercado.

  • Desplaza los objetivos: haciendo que nos fijemos más en las propias reglas y su cumplimiento que en lo que realmente se persigue.

  • Ahoga la innovación: optimizando lo que las compañías u organizaciones hicieron en el pasado pero impidiendo las nuevas ideas porque éstas, inicialmente, suelen ser subóptimas y no seguir las reglas.

  • Fomenta los puntos ciegos: ignora lo que realmente las personas u organizaciones saben hacer y hacen que el foco se ponga en las reglas en sí mismas más que en su adaptación a las circunstancias cambiantes.

  • Deshumaniza: sustituyendo la interacción humana por otros mecanismos y perdiendo la visión de la individualidad.

  • Simplifica en exceso: puesto que para establecer una regla se necesita una cierta abstracción y para hacerla más general, se cae en mayores simplificaciones que resultan poco realistas.

  • No es suficiente: en el sentido de no tratar con aquella parte del negocio o la actividad que tiene que ver con la inspiración y la estrategia.

  • Es coercitiva: la burocracia es una forma de controlar a los empleados bajo la asunción de que si se les deja actuar por sí mismos lo harán de forma equivocada.

  • Petrifica: ya que al desplazar el foco hacia las reglas más que hacia los objetivos, hace que las reglas se conviertan en una suerte de tradición que caracteriza a la compañía, la mantiene unida y, por tanto, no se debe desafiar.

  • Es arriesgada por su aversión al riesgo: la aversión al riesgo que supone una burocracia, paradójicamente se convierte en peligrosa ya que impide la adaptación a un entorno cambiante.


Ventajas de una burocracia


Pero Schwartz también contempla ventajas en las burocracias, y éstas, quizá, nos puedan sorprender algo más. En concreto, nos habla de lo siguiente:


  • Es justa: Quizá la más interesante, la burocracia tiende a ser justa ('fair') en el sentido de que trata a todos por igual: establece unas reglas para todos y dejando a un lado posibles sesgos y creencias individuales en favor del beneficio de la organización.

  • Define roles y formaliza: la formalidad y la definición clara de roles y reglas es beneficiosa en muchos puestos y ámbitos de trabajo, típicamente aquellos más mecánicos.

  • Escala: Ayuda a coordinar actividades entre unidades ayudando a las organizaciones cuando éstas crecen y haciéndolas en ese sentido más escalables.

  • Cumplimiento normativo: La burocracia favorece el cumplimiento normativo, algo exigido desde el punto de vista legal

  • Persistencia de la memoria: sirviendo como una suerte de repositorio de las mejores prácticas de la compañía, destiladas a lo largo del tiempo.

  • Resultados racionales: proporciona una cierta predecibilidad que es muy relevante para los mercados, especialmente mercados de capitales.

  • Facilita la creatividad: paradójicamente, y un poco en contradicción con uno de los inconvenientes mencionados antes, una burocracia podría facilitar la creatividad en el sentido de que proporciona una suerte de contexto estable dentro del cual se puede liberar más cómodamente la creatividad.


Conclusiones y un comentario sobre innovación


Aunque en general la palabra burocracia nos sugiere a todos connotaciones negativas, actuando como sinónimo de actividades farragosas, inútiles, sin valor e ineficientes, lo cierto es que, sin negar lo anterior, la burocracia, entendida como una estructuración del trabajo, tiene también importantes beneficios.

Esto nos lleva a la necesidad, dentro de nuestra organización, de acomodar las burocracias de forma que se realcen sus ventajas y se minimicen sus desventajas.

Y probablemente, y pensando en innovación, esto nos llevaría, no voy a hacerlo aquí, a revisar bajo esta luz conceptos como el dilema del innovador, las organizaciones ambidiestras o la oposición exploración/explotación que permiten a una misma organización funcionar de manera más ordenada y eficiente (seguramente también más burocrática) en su 'core business' y de una manera más creativa (seguramente menos burocrática) en lo relativo a la innovación y a la exploración de nuevos productos, nuevos mercados o nuevos modelos de negocio.  


viernes, 9 de abril de 2021

La empresa sana de Vicente de los Ríos

'Empresa sana', el segundo libro de Vicente de los Ríos, viene, en cierto sentido, a continuar la labor iniciada con su primera publicación, 'El misterio de reinventarse'. Si en aquel primer libro se hablaba de la transformación personal, ahora se lleva la transformación al ámbito de la empresa, una transformación que se propone a un tiempo como humana y digital.

Todo el libro sigue un paralelismo metafórico entre la empresa y el cuerpo humano y éste último ayuda a centrar e ilustrar los principales retos, problemáticas y también oportunidades a que se enfrentan la empresa y sus líderes frente al cambio y la necesidad de transformación.

Como elemento diferencial y práctico, cada capítulo, que se abre con una cita inspiradora, se cierra con un cuestionario que permite a las empresas la evaluación de su propia situación en cada una de las dimensiones analizadas.

El libro, de una extensión mediana tendiendo a corta, se estructura en quince capítulos:

  • '1. ¿Por qué hay que reinventar la empresa:' Un capítulo inicial introductorio que aporta una motivación para el resto del libro destacando un argumento por encima de los demás: el que la empresa pueda seguir aportando su valor a lo largo del tiempo. Analiza el factor humano, tanto en propietarios y directivos como empleados, clientes, proveedores, y proporciona algún ejemplo de transformación como Western Union.

  • '2. La empresa un ser vivo:' Explica la analogía entre la empresa y el cuerpo humano que servirá de hilo conductor del resto del libro. A partir de ahí en los siguientes capítulos va desgranando distintas facetas importantes en la transformación y expresadas metafóricamente como un elemento del cuerpo humano, empezando por los sentidos.

  • '3. La vista: Mirando al futuro:' Un capítulo que con la metáfora de la vista incide en los aspectos de visión estratégica, una visión que implica comprender el entorno, en especial el nuevo entorno digital, que precisa de valentía para cuestionar el modelo de negocio, logrando, eso si, un equilibrio entre el corto-pazo (la operación, los resultados) y el largo plazo (la visión estratégica propiamente dicha) y con una visión de la transformación que tiene que ser eminentemente digital. En este capítulo se aprovecha, además, para introducir el modelo de transformación digital propio del autor.

  • '4. El oído: Escuchar de verdad al cliente:' El oído, un órgano que nos permite captar sonidos pero también mantener el equilibro, es la metáfora usada para apostar por la escucha activa del cliente. El autor destaca la cercanía y el agradecimiento como elementos clave y apuesta decididamente por el contacto cercano y frecuente con el cliente, el empatizar con él y luego traducir ese conocimiento y esa sintonía en acciones.

  • '5. El olfato: el cambio en la toma de decisiones:' El olfato tiene que ver para el autor, como casi no podía ser de otra manera, con la toma de decisiones. Se apuesta por un cambio en el modelo de toma de decisiones y por unos directivos seguros de sí mismos y capaces de tomar decisiones drásticas cuando todavía las cosas van bien. Además, se destaca la importancia de ser capaz de aprender de los errores y del uso de los datos y la analítica de datos como soporte a la decisión.

  • '6. El gusto: innovar para crecer:' Y toca en este capítulo hablar de innovación apoyándose en la metáfora del gusto. Se apuesta decididamente por la innovación incluyendo el consejo de arriesgar en ese proceso y el eventual uso de los modelos de negocio y experiencias de terceros.

  • '7. El tacto: colaborar con otros:' El sentido del tacto nos refiere ahora a la colaboración, una colaboración en que se incluye la capacidad de participar en ecosistemas, es decir, entornos donde muchas empresas colaboran en pos de un beneficio mutuo. También se aconseja la creación de negocios con terceros y, en un sentido algo diferente, el hacer a la empresa visible, el mostrarla, mediante participación en eventos, organizando jornadas de puertas abiertas, impartiendo conferencias, etc.

  • '8. El cerebro: coordinación y racionalidad:' Cerrado ya el recorrido por los sentidos, la mirada se fija en otros tres elementos del cuerpo humano: el cerebro, el corazón y las canas. En este capítulo, el protagonista es el cerebro como imagen de la coordinación y la racionalidad y aunque esa racionalidad debe estar siempre presente, se desarrollan tres elementos bastante más concretos como son el presupuesto de base cero y el trazado de un plan sensato de transformación para lo cual se expone un modelo y, en general, se apuesta por la coordinación.

  • '9. El corazón: apostar por las personas:' donde se desarrolla una visión muy humana de la transformación, una visión donde no se toleren los malos comportamientos, donde se valore y potencie el talento y donde, en general, se apueste por los valores humanos entre los que se resaltan la confianza, la colaboración y la generosidad.

  • '10. Las canas: aprovechar lo mejor de la experiencia:' Recogiendo un leit-motiv muy propio del autor, en este capítulo se apuesta por el llamado talento senior, integrando en los equipos a las personas más mayores con los más jóvenes. Además, se habla de la gestión del tiempo y de una recuperación del sentido común que, de alguna manera, recoge muchos elementos tratados en los capítulos anteriores.

  • '11 Las enfermedades de la empresa y sus remedios:' Se produce un nuevo giro argumental y ahora lo que revisa son las enfermedades de la empresa, usando el paralelismo con las enfermedades de los diferentes órganos vistos en los primeros capítulos, en un minucioso recorrido. Y luego se identifican tres elementos que pueden servir como vacuna para esas enfermedades: el liderazgo, la comunicación y el alma, tres elementos que ocupan los tres siguientes capítulos.

  • '12 El liderazgo: generar confianza:' En el caso del liderazgo, se habla de la capacidad de generar confianza pero además se apuesta por un tipo de líder ejemplar, compasivo y agradecido.

  • '13. La comunicación: el eje vertebral de la transformación:' Se propone la comunicación como herramienta clave del líder para alinear esfuerzos y en esa línea se esbozan los pilares básicos de un plan de comunicación y se describe una comunicación que debe ser constante, transparente y adaptada a cada colectivo.

  • '14. El alma: la importancia del propósito:' Cerca ya de rematar todo el análisis llegamos quizá al punto más elevado, el alma esa especio de poso que deja la vida de una empresa en sus empleados y clientes y dentro de ese alma se profundiza en dos aspectos: el propósito y la responsabilidad, que incluye los elementos de responsabilidad social corporativa.

  • '15. Realmente se puede reinventar tu empresa?:' Un capítulo de cierre en que, recogiendo los resultados de los cuestionarios elaborados al final de cada capítulo, se llega a un diagnóstico de la empresa.
'Empresa sana' es un libro de lectura fácil y agradable pero que oculta, bajo esa aparente sencillez, mucha experiencia y el fruto de muchos años de trabajo en o con entornos corporativos que atesora el autor.

Un libro, además, escrito con ese tono espontáneo, humano y cercano que tanto caracteriza a su autor.

Un libro ágil y actual, creo que muy del gusto directivo y que, aunque puedo no ser imparcial, dada la relación de colaboración e incluso amistad que me une al autor, no puedo dejar de aconsejar como lectura a cualquiera interesado en el mundo de la empresa, el liderazgo y, sobre todo, en la transformación, digital o de cualquier otro tipo.

Vicente de los Ríos

(Fuente: perfil en LinkedIn)

Vicente de los Ríos Medina
Asesor digital y de negocio que ayuda a Comités de Dirección en su desarrollo y en procesos de transformación. Gran capacidad para crear y liderar equipos de expertos que acometan procesos de transformación digital

Mentor Digital de ejecutivos seniors, ayudándoles a entender el mundo digital y cómo sacarle partido en su vida profesional y personal

Ejecutivo Senior y experto en digitalización con una amplia experiencia internacional y éxito en liderar y transformar negocios y canales de venta y atención en los sectores de Telecomunicaciones, Consumo e Internet.

Director del Programa Ejecutivo de Transformación Digital de la EOI (Escuela de Organización Industrial) - 24 ediciones en 4 años.

Conferenciante en temas de transformación digital, reinvención, negocios y liderazgo. Gran comunicador motivacional con capacidades pedagógicas y técnicas.

Autor de "El Misterio de Reinventarse" (2019), un libro para ayudar a las personas en su reinvención profesional y personal (www.elmisteriodereinventarse.com)

Extensa experiencia en el Negocio de Internet con amplios conocimientos de marketing online, ventas online, estrategia omnicanal y social media, con dominio del uso de la tecnología como herramienta para mejorar resultados, resolver problemas y transformar negocios.

Más de 20 años de experiencia en liderazgo de grandes equipos con resultados sobresalientes en motivación, desarrollo de personas y mentoring, gracias a un estilo de gestión innovador y entusiasta con grandes dotes de comunicación, creatividad, trabajo en equipo y orientación a cliente.

Puedes saber más de la autor visitando su perfil en LinkedIn o siguiéndole en Twitter donde se identifica como @vdlrios.

Ficha técnica:

EDITORIAL: Almuzara
AÑO: 2021 
ISBN: 978-8418578373
PAGINAS: 208

lunes, 10 de julio de 2017

Deuda técnica


La deuda no es mala por sí misma.

Endeudarse es una forma de obtener recursos y con base en ellos impulsar nuestro negocio o nuestra vida. Mediante la deuda podemos afrontar iniciativas que, tal vez sin ella, fuesen imposibles. Nos endeudamos como personas, 'nos hipotecamos', para comprar una casa que difícilmente podríamos pagar al contado, o para permitirnos unos estudios o quizá un coche. Nos endeudamos como empresa para invertir en proyectos de futuro: una expansión internacional, una nueva línea de productos, una nueva tecnología productiva, unas nuevas infraestructuras...

La deuda proporciona lo que se denomina el apalancamiento financiero, y la palabra apalancamiento nos sugiere impulso, potenciación de capacidades. Y es así, sin el capital que se nos aporta al contraer una deuda, no podríamos imaginar llevar a cabo ciertos proyectos.

No. La deuda no es mala en sí misma. No es mala siempre que se gestione responsablemente, siempre que se mantenga en límites asumibles, siempre que seamos capaces de saldarla, siempre que la controlemos y no seamos controlados por ella.

Pero no sólo existe deuda financiera.

En el ámbito de las tecnologías de la información, Ward Cunningham acuñó el término deuda técnica, algo así como problemas latentes que creamos por decisiones erróneas o cortoplacistas y que, poco a poco comprometen la evolución de nuestra TI.

Esta es su explicación según es citada en 'The DevOps Handbook' de Gene Kim, Jez Humble, Patrick Debois y John Willis:

technical debt describes how decissions we make lead to problems that get increasingly more difficult to fix over time, continually reducing our available options in the future- even when taken on judiciously, we still incur interest.

¿Tampoco es mala la deuda técnica? ¿La podemos considerar un apalancamiento?

La verdad es que creo que la deuda técnica es fundamentalmente negativa. Suele responder a errores o falta de visión o planificación a medio/largo plazo.

En algunos casos particulares podría considerarse como un apalancamiento: situaciones en que adoptamos una solución no óptima a corto plazo, para tener resultados más rápido. Quizá, por ejemplo, en lugar de renovar sistemas para adaptarse a una nueva tecnología o arquitectura, construimos una capa sobre los existentes que 'simulan' esa adaptación.  El problema es que, rara vez se gestiona la deuda. Rara vez, eliminamos la capa que creamos como solución a corto para realizar la verdadera renovación. Rara vez, en definitiva saldamos la deuda contraída. Muchas veces ni siquiera recordamos haberla contraído. 

Por desgracia, la deuda técnica no suele controlarse sino que aumenta y aumenta... aumenta sin medida hasta que es preciso un 'rescate'.. o una desaparición.

viernes, 17 de marzo de 2017

#DeconstructingWork con Niels Pflaeging: la complejidad y el desafío al management

Niels Pflaeging en acción
Ayer por la tarde, tuve el placer de asistir, invitado por Isabel Fernández Peñuelas de Oracle Ibérica, al evento #DeconstructingWork que tuvo lugar en el Centro de Innovación del BBVA.

El ponente único fue Niels Pflaeging, quien se autodefine como 'Exorcista del management' y 'Diseñador de Transformación' y de quien, debo reconocer, no había oído hablar hasta este momento.

Niels, cuyo estilo y dominio del español parecen desmentir su origen alemán, es un orador chispeante, espontáneo, dialogante y provocativo, como provocativas son también sus ideas sobre organización y gestión.

Intentando resumir su exposición, lo que Pflaeging explica es que el mundo se ha vuelto más complejo. Y aquí es preciso detenerse a explicar la diferencia que Pflaeging entiende existe entre complicado y complejo. Para él, lo complicado es predecible y con el estudio adecuado puede ser comprensible, mientras que lo complejo no, lo complejo no somos capaces de entenderlo en su plenitud y nos genera incertidumbre y sorpresa.

En un recurso oratorio que creo excelente, Pflaeging asimila los conceptos a colores: lo complicado al color azul y lo complejo al rojo... y de hecho, las slides, brillantes en su simplicidad y estilo cuasi-naif, combinan permanentemente estos colores. 

La evolución de la complejidad


Y nos explica cómo, en la era pre-industrial, predominaba lo complejo y un artesano no sabía muy bien en qué iba a consistir su siguiente trabajo. Con la revolución industrial llegamos a la cadena de producción y una gestión de lo complicado, lo azul y predecible. Eso dio lugar a la disciplina del management. Pflaeging afirma que, sin embargo, hoy en día predomina de nuevo lo complejo, lo rojo, lo impredecible.

Y a partir de ahí se embarca en esa exhorcización del management, la crítica a la organización jerárquica y la matricial, y la propuesta de unas organizaciones sin verdaderas jerarquías y en la afirmación, en mi opinión algo exagerada e irreal, de la inutilidad de todas las herramientas del management, desde el plan estratégico, pasando por los incentivos o la evaluación del desempeño o la dirección de proyectos.

Sobre modelos organizativos
Pflaeging es un orador brillante, un gran comunicador y un pensador sugerente y provocador. En cuanto a sus ideas, me resultaron muy cercanas en su primera parte, el análisis de lo complejo y herramientas para la gestión de la complejidad y la innovación. Pero empezaron a resultarme algo ajenas y basante discutibles a medida que el discurso se radicalizaba y no me convenció su enmienda a la totalidad a las técnicas del management, una enmienda tan radical que, aunque en casos específicos puedo compartir, creo en conjunto alejada de una gestión real, en empresas reales, con necesidades reales de resultados. Quizá por mi aprecio a esta disciplina, me pareció especialmente poco acertada la crítica a la dirección de proyectos.

La exhorcización de las técnicas de management


El evento estuvo condimentado por dos demostraciones muy interesantes

Demo IoT por Oracle
La primera sobre Internet de las Cosas a cargo de Oracle Ibérica donde unos cochecitos parecidos a un Scalextric (no recuerdo la marca real) y un dron simulaban una situación de coches conectados, con un accidente atendido por el dron. Los cochecitos y el dron, aparte de comunicar entre si y con unas luces que representaban su estado, también comunicaban con aplicaciones de la Suite de Oracle alojadas en su nube.

Demo Industria 4.0 por Zerintia
La otra sobre Industria 4.0 y realidad aumentada, realizada por la empresa Zerintia donde utilizando dos tipos de gafas, una de ellas las famosas Hololens, realizaron una demostración práctica de una solución para asistencia remota a un técnico industrial, técnico que podía ser guiado en remoto, manejar menús, ver instrucciones y documentos explicativos de las acciones y, lo más bonito, un modelo tridimensional de una turbina.

Todo el evento, tanto la charla como las demos, fueron muy interesantes y toda la organización y atención a los asistentes fue excelente.

Mi agradecimiento a Isabel Fernández Peñuelas y a Oracle Ibérica por la organización del evento y por la invitación.

miércoles, 8 de marzo de 2017

Cinco paradojas de la gestión empresarial excelente



Nuestra actividad, tanto profesional como personal, se ve afectada por paradojas, situaciones aparentemente contradictorias que hemos de resolver, equilibrios entre los que hemos de movernos.

En su libro 'Emprendedores sociales' Ignacio Álvarez de Mon menciona un trabajo de James Collins, consultor de negocio que identifica las mejores prácticas empresariales y, dentro de ellas, varias paradojas, al menos cinco, que, por llamativas me animo a citar brevemente:

Política de selección

Para que los que están puedan estar bien no todos pueden estar.

Realismo

Para poder llegar al ideal es necesario conocer y aceptar la realidad.

Liderazgo y decisiones

Los líderes [] que gobiernan a las mejores compañías son humildes, modestos, escuchan, incorporan otras opiniones, admiten que pueden estar en un error, y al mismo tiempo tienen una gran determinación a la hora de tomar una decisión y, sobre todo, a la hora de ejecutarla.

Excelencia

para ser muy buenos en algo tenemos que saber identificar en qué no somos tan buenos. 

Libertad

las mayores cotas de autonomía, delegación y emprendimiento tienen lugar en ambientes de disciplina y rigor.


Difíciles compromisos, complejas dialécticas, equilibrios complejos de mantener. Quizá por eso el liderazgo sea una cualidad tan difícil de alcanzar, al menos en dosis de excelencia.


lunes, 6 de julio de 2015

Las tres prioridades del CIO

Los cometidos de los directivos suelen ser multidisciplinares, variados y complejos.

Por eso, precisamente, conviene que tengan muy claras las ideas y las prioridades. O también, si se quiere, que sean capaces de entender su puesto en términos sencillos que les permitan decidir y priorizar cuando sea necesario.

En esa línea, puede ser interesante el resumen de las tareas y prioridades de un CIO, sus frentes de batalla, que hace Tina Nunno en su libro 'The wolf in CIO's clothing'.

Según la autora, tres son los frentes de batalla de un CIO:

The critical battlefronts for CIOs are top-line growth, bottom-line savings and risk mitigation.

Crecimiento (de ingresos), reducción de costes y mitigación de riesgos.

No está mal.

Quizá un poco generales. 

Quizá valgan para cualquier alto directivo, y no específicamente CIOs. Y tal vez esa sea parte de su virtud (sencillez de formulación y generalidad del planteamiento) y su limitación (falta de especificidad y concreción).

Pero como recordatorio, como unos principios básicos a los que acudir en momentos de confusión, pueden resultar valiosos.

viernes, 3 de julio de 2015

Falsa alarma

El sentido de urgencia...

Algo que se valora como positivo... y que lo es. Algo que impele a la acción, a tomarse en serio las situaciones, a actuar sobre ellas...

Pero el sentido de urgencia no puede convertirse en un salvoconducto para la precipitación, no puede ser una excusa para suspender el pensamiento y el análisis, no puede ser el habilitador de decisiones irracionales y, a la postre, erróneas.

En el acelerado mundo actual, un mundo donde, al menos en lo laboral, se valora lo ejecutivo, lo rápido,la acción relámpago, podemos acostumbrarnos a tratar situaciones simplemente exigentes con graves crisis, confundir los avisos con las alarmas y, bajo esas amenazas supuestamente inminentes y graves, reaccionar sin pensar, decidir sin analizar, actuar, sin rumbo, sin sentido...pero, eso si, rápido.

Tina Nunno en su libro 'The wolf in CIOs clothing' nos dice:

The inclination to take action, can often override the instinct to stop and check if we ae dealing with a false alarm.

No se trata de la manida 'parálisis por el análisis'. Se trata de equilibrio, de racionalidad, de perspectiva...

Se trata de mantener un liderazgo activo y ejecutivo, pero no alocado.

Se trata, en fin, de no generar, y no gestionar, falsas alarmas...

viernes, 10 de abril de 2015

#macrotweet: sobre el papel del gestor de equipos

The manager's function is not to make people work, it is to make it possible for people to work.

Frederick P. Brooks Jr.
'The mythical man-month'


viernes, 3 de abril de 2015

Lo que tu jefe necesita saber de tu proyecto

Por supuesto, existen muchas naturalezas de proyectos, muchos jefes y muchos estilos de gestión, pero como regla general, si quieres saber qué debes contar a tu jefe o a la alta dirección sobre tu proyecto, puedes seguir la sencilla receta que nos proporciona Frederick P. Brooks Jr. en su libro 'The mythical man-month':

every boss need two kinds of information, exceptions to plan that require action and a status picture for education.

Así de sencillo. Sólo dos cosas:

  • estado del proyecto

  • excepciones que requieren actuación

Desde luego, es una receta simplificada, pero eficaz. Añadiría que si, además, las excepciones no son demasiado frecuentes y si el plan se cumple, tu jefe vivirá muy tranquilo... y tú también...


viernes, 17 de octubre de 2014

El fenómeno sandwich (III): El mando cautivo

Hace ya cinco años, describí en este blog lo que quise denominar 'el fenómeno sandwich del liderazgo', una serie de situaciones paradójicas en que se encuentra el mando intermedio, atrapado entre dos fuegos o, para mantener la metáfora, entre dos panes: la alta dirección por arriba y los colaboradores de a pie por abajo.

Hoy me referiré a un nuevo aspecto de ese fenómeno sandwich, el del mando cautivo.

¿Cautivo de qué?

Cautivo de los niveles directivos, de su insaciable demanda de tiempo del mando intermedio, de la continua convocatoria a largas reuniones, de la petición asfixiante y sin derecho a réplica ni aplazamiento de informes, datos, presentaciones... unido a la microsupervisión, el 'micromanagement'

No estoy diciendo que eso se produzca siempre ni muchísimo menos. Es muy dependiente de la cultura de empresa y muy especialmente del estilo del directivo que está en la parte superior del sandwich. Pero sí es un riesgo absolutamente real y un problema que se produce sin ninguna duda y no de forma esporádica.

En esta situación, el mando intermedio es casi abducido, apresado por su superiores que inundan su tiempo de todo tipo de tareas,

Es evidente que esta situación es incómoda para el mando intermedio. Pero el problema va mucho más allá de la mera incomodidad del mando intermedio y se convierte en un problema de compañía.

¿Por qué?

Porque si el mando intermedio está cautivo de sus superiores, deja de dedicar tiempo a sus colaboradores, deja de disponer tiempo para relacionarse con colaterales, pierde espacio para su propia reflexión y para su gestión.

En eses circunstancias, se rompe la cadena de comunicación ascendente y descendente, se anula la gestión real del mando intermedio y, paradójicamente, si éste se encuentra hipergestionado, los colaboradores, los trabajadores de a pie, pasan a estar infragestionados.

Se rompe en definitiva, la razón de ser del mando intermedio.

El mando intermedio, como afirmaba cuando describí por primera vez el fenónemo sandwich, es un líder en sí mismo. Y como tal necesita reflexión individual, necesita interacción con otros profesionales, necesita comunicar, entender y motivar a su equipo, necesita conocer el funcionamiento de su equipo y dirigirlo... y ello precisa de tiempo, tiempo propio, no del directivo superior.

En estas situaciones de sobregestión, de sobreocupación y cautividad del mando intermedio lo que estamos haciendo es estropeando el sandwich aunque, en este caso, lo que se nos quema no es el pan... sino el queso, el mando intermedio,

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viernes, 22 de agosto de 2014

Intuición informada

Decidir no es sencillo.

Por ello, es fácil caer en dos extremos seguramente igualmente nocivos.

Podemos requerir datos y más datos, análisis y más análisis para 'asegurar' una decisión correcta. Es posible que, en efecto, la decisión sea la correcta...pero que llegue demasiado tarde. También es posible que nunca obtengamos todos los datos que pretendemos. E, incluso, como el proceso de decisión no suele estar sometido a reglas matemáticas que la elección final, tras tanto esfuerzo, tampoco sea la mejor, Es una forma de actuar responsable... pero seguramente muy poco práctica.

En el otro extremo encontramos la decisión visceral, intuitiva. Se adopta casi sobre la marcha, basada en la experiencia o sentimientos, quiza incluso prejuicios, del decisor. Es una forma de actuar muy rápida, muy ejecutiva... pero que fácilmente conduce al error por falta de sustento sólido.

Cada vez más pienso que las decisiones deben adoptarse en un punto intermedio. Basadas en información, sin duda, pero una información que sea obtenible en un plazo razonablemente corto y asumiendo que esa información puede ser incompleta e, incluso, que puede contener algún error. Se trataría, de alguna manera, de aplicar la regla del 80/20 a la información de soporte a la decisión: conseguir el 80% de la información necesaria y que ésta exhiba un 80% de exactitud.

Y convencido personalmente de lo anteriormente expuesto, me ha gustado mucho el término intuición informada que me encuentro leyendo el libro 'Crossing the chasm' de Geoffrey Moore y que parece acercarse mucho a lo que explicaba más arriba.

Así nos habla Moore de lo que es esa intuición informada:

The key is to understand how intuition -specifically informed intuition- actually works. Unlike numerical analysis, it does not rely on processing statistically significant sample of data in order to achieve a given level of confidence. Rather, it involves conclusions based on isolating a few high-quality images -really, data fragments- that it takes to be archetypes of a broader and more complex realities.

Quizá lo más importante sea, como se dice en este párrafo, que la información en que nos basemos, aunque incompleta, sea de alta calidad (entendiendo como tal, calidad de discernimiento, de soporte a la decisión) y que sean realmente ese arquetipo de la realidad que la represente...pero la simplifique.

Un difícil pero sin duda necesario equilibrio.

Decidir, sin duda, no es sencillo...