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lunes, 6 de octubre de 2014

Datos y emoción o cómo convencer a los escépticos

En el fondo lo sabemos...pero lo olvidamos cuando hacemos una presentación o cuando intentamos convencer a un tercero: los datos, simplemente, no son suficientes.

Un dato puede servir para afianzar y reforzar un argumento; puede servir, quizá, para convencer a quien no tiene formada opinión pero, en general, cuando alguien ha adoptado una posición, aplica sesgos cognitivos (y diría que emocionales) que impiden que un dato, por creíble que resulte, sea realmente convincente.

Tal y como nos dice Seth Godin, mencionado por Nancy Duarte en 'Resonate':

No spreadsheet, no bibliography and no list of resources is sufficient proof to someone who chooses not to believe.

Es por ello que las presentaciones, si pretenden ser persuasivas, deben ir mucho más allá de los meros datos y deben, por el contrario,  apelar a las emociones y centrarse en ellas. Deben, de alguna manera, poner al oyente de nuestra parte, derrumbar sesgos cognitivos y, entonces sí, una vez vencidas las barreras o, incluso, una vez que hemos inclinado la balanza emocional a nuestro favor, el dato sirve de remate e, incluso, de justificación racional de un convencimiento que, sin embargo, muchas veces ha surgido por la vía emocional.

Puede que no sea lógico...pero es humano... y nos conviene saberlo.

lunes, 4 de junio de 2012

La innovación en positivo

Es sabido que toda innovación y toda transformación conlleva un cambio.

Y es también conocido que, por desgracia, los cambios generan resistencias. Es por ello que ha surgido toda una disciplina como es la gestión del cambio para hacer frente de la mejor forma posible a esas resistencias y para vencerlas y suavizarlas a base de implicación, comunicación y formación.

Pero reconociendo ambos hechos, la generación de cambios y la resistencia a los mismos, me gusta pensar en la innovación, en la transformación y en el progreso, como algo positivo, como un beneficio para las organizaciones y la sociedad en su conjunto. Y quisiera entender la innovación y el cambio como una tarea lo más colectiva posible o, al menos, lo más aceptada e incluso apoyada y admirada posible.

No me gusta pensar que se innova o transforma contra nadie, sino a favor de todos.

En ese sentido, no me parece afortunada la expresión de Seth Godin cuando hablando en la TED talk celebrada en Febrero de 2009 en Long Beach, del concepto de tribus (que ya tuvimos ocasión de comentar hace unos meses en este mismo blog)  interpela al público diciendo:

"Who exactly are you upsetting? Because if you're not upsetting anyone, you're not changing the status quo."

(minuto 14:20)


No se  me entienda mal. Godin es un autor provocativo pero de pensamiento agudo e interesante y tiendo a estar de acuerdo con él o, al menos, a apreciar sus puntos de vista... también en esta charla Probablemente es su tono ligeramente provocativo, y el afán de forzar una respuesta en el público, lo que le lleva a deslizar esa frase que, quizá inadvertidamente, hace pensar que la innovación o la transformación tienen que molestar a alguien, tienen que hacerse contra alguien.

Aunque es probable, muy probable, que así suceda, no deberíamos conformarnos con ello, ni considerarlo un atributo deseable y a buscar por los líderes transformadores.

Nuestra aspiración, muy al contrario, debería ser hacer la innovación a favor, con el máximo apoyo y consenso. No en contra de nadie, sino a favor de todos.

Tal vez sea sólo un matiz...pero creo que la actitud es importante.

La innovación y la transformación no deberían molestar...y no se debería buscar hacerlas en negativo, sino en positivo, muy en positivo.

viernes, 18 de febrero de 2011

Los imprescindibles de Seth Godin

Con un cierto aroma a autoayuda, '¿Eres imprescindible' (o 'Linchpin' según su título original en inglés) es, en realidad, el último libro de Seth Godin, el reputado autor y conferenciante sobre marketing.

La tesis fundamental del libro es que cada uno de nosotros tiene arte en su interior, entendiendo por arte "cualquier cosa que transforma a alguien para mejorarlo, cualquier interacción no anónima que lleva a una conclusión humana, no simplemente comercial.". Hacemos arte, no sólo cuando nos dedicamos a las artes tradicionales sino, muy especialmente, cuando damos lo mejor de nosotros mismos, cuando pensamos y actuamos diferente, cuando nos entregamos, cuando ayudamos a que las personas interactúen entre sí para conseguir objetivos.

En esa función de coordinar e impulsar a otros, de hacer que "las cosas sucedan" en la que nos convertimos en lo que el autor denomina ejes.

Y esos ejes son las personas imprescindibles en cualquier entorno, también en las empresas y los negocios. Los ejes son profesionales diferentes, valiosos, lejos de los empleados conformistas, estandarizados e indiferenciados.

Para Godin esa condición de ejes, de artistas, es lo que nos aporta valor y diferenciación, lo que hace que podamos sobrevivir en el competitivo y cambiante mundo actual.

Un libro inspirador, aunque ligeramente repetitivo a pesar de su escasa longitud, plagado de frases lapidarias y afortunadas (que han poblado mi twitter durante el tiempo que me ha durado su lectura) y que tiene toda la esencia de tan polémico y atractivo pensador.

Seth Godin

Nacido en 1960, tiene un graduado en Informática y Filosofía y un máster en Administración de Empresas por la Universidad de Stanford.

De 1983 a 1986 trabajó como jefe de marca en Spinnaker Software.

Sin embargo, por lo que es reconocido es, fundamentalmente, por su labor de emprendedor, conferenciante y escritor en el campo del marketing, el cambio y la transformación.

 Algunos de sus libros más famosos son 'La vaca púrpura', 'Tribus' o 'No todos los comerciales son mentirosos'.

Puedes obtener más información sobre Seth Godin, en su página oficial o seguir sus ideas en su 'blog'.

Ficha técnica:
TITULO: ¿Eres imprescindible?
AUTOR: Seth Godin
EDITORIAL: Gestión 2000
AÑO: 2010
ISBN: 978-84-9875-061-4
PAGINAS: 254

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viernes, 11 de febrero de 2011

Tipología de profesionales: la matriz criterio-pasión

Seth Godin, en su libro '¿Eres imprescindible' nos ofrece un interesante modelo, a modo de matriz estratégica, en que clasifica a las personas, desde un punto de vista laboral, en función de dos variables:





  • Criterio: capacidad de ver las cosas como realmente son.
  • Pasión: que, creo, se explica por sí sola.
Según la posición en la matriz, en función de las dos variables mencionadas, obtenemos cuatro cuadrantes, correspondientes a cuatro tipos diferentes de personalidades:
  • Burócrata: Aquel que tiene criterio pero que es pasivo, y no hace nada por cambiar.
  • Quejica: Una persona pasiva pero muy apegada a la visión del mundo que ha recibido.
  • Fanático fundamentalista: Que tiene una falsa visión pero que la persigue con pasión.
  • Eje: Una persona con criterio y pasión.
El eje es, evidentemente, la personalidad superior y por la que apuesta Godin a lo largo de todo el libro. Los 'ejes' establecen conexiones, ponen pasión, son artistas, son imprescindibles.

¿En qué cuadrante nos situaríamos?

miércoles, 9 de febrero de 2011

Los tres círculos sociales según Seth Godin: una apuesta por la generosidad

En su libro '¿Eres imprescindible', Seth Godin expone una teoría acerca de los tres círculos a través de los cuales 'se expande el arte', círculos a los que, en este artículo, hemos denominado círculos sociales.

En su disertación, Godin pone estos tres círculos en relación con su concepción del arte y de éste como regalo, teniendo en cuenta que para Godin arte es aquello que transforma al receptor, incluyendo actividades profesionales como una atención excelente y fuera, por tanto, de la esfera del arte tradicional.

Dos de esos círculos son de carácter tradicional

El primer círculo está comprendido por amigos, familiares y colegas de trabajo. En este círculo es donde, según Godin, tienen lugar los verdaderos regalos, donde se regala con alegría.

El segundo círculo es el círculo del comercio. En este círculo se paga por el arte. Es de naturaleza transaccional. Es un círculo, pues, ajeno al regalo y la generosidad.

El último, el tercer círculo, es, de forma muy importante, obra de Internet y de los social media.

Es el círculo que denomina de la tribu. Se trata del círculo compuesto por amigos, admiradores y contactos en las diferentes redes y herramientas de la web 2.0 y social media. Constituye un círculo nuevo y muy importante. En palabras del propio Godin, gracias a este círculo "puedes compartir tu don con más gente, por menos dinero y más rápido que nunca".

Godin apuesta por ampliar el primer y tercer círculos, es decir, por tener una actitud generosa y abierta puesto que, para él, "la generosidad genera ingresos" por lo que, de alguna forma, la ampliación del segundo círculo vendrá por añadidura.

Una interesante teoría acerca de los círculos sociales, de influencia y regalo. Y una refrescante e inspiradora apuesta por la generosidad.

viernes, 4 de febrero de 2011

¿Social media como refugio para la mediocridad?

Aquellos que frecuentamos los social media y la Internet en su versión más 2.0 nos hemos acostumbrado a disfrutar de estos medios, a intercambiar ideas y ocurrencias en ellos. Hemos creído en las teorías sobre la inteligencia social, la democratización y la accesibilidad al conocimiento, el intercambio de ideas, la creatividad de las personas, la colaboración y la innovación.

Hemos asignado unos valores positivos a estos medios y hemos asumido como buena la hipótesis de que estamos ante herramientas potenciadoras del conocimiento, del talento, del mérito.

Por eso, no ha podido dejar de parecerme relevante, aunque sólo sea como contrapeso y aviso para navegantes, prestar atención a una advertencia que hace Seth Godin en su libro '¿Eres imprescindible':

"¿Dónde escondes tu perspicacia? Tienes un montón de ideas grandes y no te faltan grandes avances. Tengo un amigo que cada día dice algo muy perspicaz, y una vez a la semana, algo impresionante. Y ya está. Al final del año cuenta con excelentes posts en su blog y un montón de tweets en el Twitter para presumir de ellos. ¿Y si hubiera aprovechado al menos una de estas ideas y hubiera luchado lo bastante contra la resistencia como para hacer algo interesante con ella."

Unas líneas antes hace esta incisiva pregunta:

"¿Dónde estaba tu arte mientras estabas 'twitteando'?"

... una frase demoledora ¡que no tardé mucho en convertir en un tweet! :-)

Y quien estas advertencias hace no es un personaje de pensamiento conservador, sino más bien innovador y provocativo Y no es tampoco una persona ajena a Internet y los medios sociales. Al fin y al cabo, mantiene su propio blog de frecuente actualización.

¿Es posible que, como parece afirmar Godin, los medios sociales o Twitter sean un refugio para la mediocridad? ¿Es posible que nos creen una falsa ilusión de modernidad, talento o innovación que nos anestesie de alguna manera para llevar a cabo una verdadera acción, un verdadero pensamiento, una verdadera transformación?

Si lo pienso un poco me parece que sí es posible. Quizá no es tanto que sirvan de refugio para la mediocridad sino que los medios sociales y la web 2.0 nos puede hacer pensar en una falsa brillantez, una falsa ilusión de talento que nos impida progresar. Y lo que es más peligroso, la dedicación a los medios sociales, asociada a esa ilusión de talento y mérito, nos puede apartar de la acción, de la transformación, de la verdadera innovación y del arte tal y como lo entiende Godin.

Sin embargo, tampoco creo que esa función de refugio y anestesia sea consustancial a los medios sociales. Todo lo contrario, la web 2.0 y los social media constituyen una gran herramienta para la difusión de ideas y noticias, para el debate y el intercambio, para el consejo y la ayuda.

La diferencia puede estar, aparte de en la propia valía de cada individuo, en el uso que de estos medios haga y, lo que es más importante, si la presencia en esos medios sociales es un distractor o actúa como un ingrediente más del desarrollo del talento, el pensamiento y la innovación, un ingrediente que, ni puede ser único, ni puede apartar de la acción.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Software y productividad: la ingeniería y el arte

Hace ya algunos años, cuando me dedicaba de lleno al mundo del software, no dejaba de llamarme la atención las enormes diferencias de productividad que se podían encontrar entre diferentes programadores, o ingenieros de software si preferimos decirlo así.

Lo cierto es que existían tareas que una persona hacía en horas con altísima calidad y a otra le podía consumir días...o no lograr nunca su correcta finalización.

Aunque no es el objeto del libro sino sólo una mención colateral, me he quedado con la siguiente frase de Seth Godin en su obra '¿Eres imprescindible':

"Esta es una noticia asombrosa: un programador senior muy bueno (que puede tener un sueldo de 200.000 dólares anuales) recibe más o menos el mismo sueldo que un programador excepcional que aporta un rendimiento valorado en cinco millones de dólares por el mismo precio. Esta diferencia basta para montar todo el beneificio de una empresa alrededor de ella. Hazlo con diez programadores y te haces rico."

Razonando sobre estas grandísimas diferencias de productividad que Seth Godin parece compartir, lo que se me ocurría pensar es que, aunque se trataba de una gran noticia para las personas, al menos las de talento, no dejaba de ser un síntoma de falta de madurez del software como industria.

Si pueden existir, y de forma frecuente, esas grandísimas diferencias de productividad entre unas personas y otras, es porque no existen metodologías maduras y no existen (a lo mejor no pueden existir) unas herramientas y unos procedimientos definidos y más o menos estandarizados que industrialicen la actividad del desarrollo de software. Las metodologías tienden a ser, más bien, una serie de ideas y buenas prácticas y las herramientas un apoyo...pero poco más.

Como alguna vez he dicho irónicamente, más que de una ingeniería de software, deberíamos hablar de una artesanía de software.

Visto como industria, no puede considerarse esa falta de madurez como una buena señal. La falta de madurez lleva a mayores costes y, en ocasiones, a menor calidad. Como industria, deberíamos desear una mayor estandarización y automatización del desarrollo software. Y en esa línea se trabaja, aunque con un éxito, creo, sólo mediano.

Sin embargo, desde la perspectiva de las personas, especialmente de aquellas de mayor talento, esto es una grandísima noticia. Una industria con tantas posibilidades como es el software, en la que no existan (¿aún?) unos modos de hacer industrializados y encorsetados, es un caldo de cultivo excepcional para la creatividad, para el desarrollo de las cualidades personales, para el desafío, para la innovación, para la diferenciación...para el arte si lo entendemos al modo en que Seth Godin lo hace.

Quizá por eso el software, cuando es personalizado, es muy caro. Quizá por eso el software tiene una frecuencia de fallos sin parangón en otras industrias. Pero quizá por ello, también, el mundo del software es uno de los más creativos, innovadores e impulsores del progreso de la sociedad.

Será cuestión de arte, más que de productividad.

miércoles, 6 de octubre de 2010

wikinomía y tribus o la democratización del liderazgo

Un último y breve apunte para cerrar la serie de artículos inspirados en el libro 'Wikinomics' de Don Tapscott y Anthony Williams antes de acometer la reseña del mismo.

En este caso, hablamos de liderazgo en el mundo de la wikinomía. Dicen al respecto los autores:

"En el nuevo mundo de la wikinomía, se da la agradable casualidad de que prácticamente cualquiera puede ser líder".

Echo en falta, quizá, una mayor explicación de esta sugerente afirmación.

Los autores hablan de una crisis de liderazgo puesto que la wikinomía supone un cambio de paradigma, un paradigma basado en la apertura y la colaboración, un paradigma ante el cual se producen resistencias o falta de reacción.

Entiendo que la posibilidad de que cualquiera se convierta en líder se sustenta en el estilo de colaboración entre iguales, en una economía en que las ideas, la capacidad de crear redes de colaboración, la velocidad, etc son más importantes que los activos empresariales o los grandes inmovilizados y, en ese sentido, está más en manos de las personas, de aquellas que comprendan el nuevo paradigma, que tengan la actitud adecuada y deseen realmente liderar el cambio, el tomar las riendas y convertirse en líderes.

Una perspectiva estimulante, con un cierto toque de utopía, pero que puede marcar una tendencia real.

Un enfoque, además, que me ha recordado mucho al que ofrece Seth Godin en sus Tribus con toda su apuesta por el liderazgo 2.0, un liderazgo visionario,honesto y orientado al trabajo en red.

Un liderazgo, quizá, menos elitista, más democrático o, mejor, más meritocrático.

sábado, 7 de agosto de 2010

El imperativo de la velocidad

Hace sólo unos días, y comentando todavía el libro 'Gratis' de Chris Anderson, hablábamos acerca de la velocidad y el empowerment en tiempos de abundancia.

Ahora, Pere Rosales, en su libro 'Estrategia Digital', saca a colación una frase de Seth Godin en una línea parecida:

"El mayor enemigo del cambio y el liderazgo no es un 'NO'. Es un 'TODAVÍA NO'. El cambio casi nunca falla porque es demasiado pronto. Casi siempre falla porque es demasiado tarde."

Lo difícil es, creo, saber cuando la velocidad no es precipitación y conseguir estimar las consecuencias de los cambios. Pero la enseñanza de los gurús parece clara: en caso de duda, actúa.

martes, 10 de noviembre de 2009

Las tribus de Godin o el liderazgo 2.0 llevado al extremo

Hace unos días acabé de leer "Tribus", el último éxito de Seth Godin, el afamado y provocativo nuevo gurú del marketing y del liderazgo 2.0 que, significativamente, subtitula a su última obra "Necesitamos que tú nos lideres".

No se trata de un libro científico ni de un tratado sesudo. Godin construye se libro, casi su alegato, con base en pequeños razonamientos que rara vez ocupan más de una página y que, aunque no hilvanados de una forma completamente ordenada, ni formando un auténtico corpus de doctrina, al final sí que producen en el lector un impacto profundo de reflexión, desafío y motivación para el nuevo liderazgo, la iniciativa y la innovación.

Teñido de una profunda creencia en la filosofía 2.0, que va mucho más allá de las herramientas que la soportan en Internet, Godin apuesta por la formación de tribus como grupos de interés y de líderes al frente de esas tribus, unos líderes visionarios, que desarrollan su liderazgo en red, con honestidad, con persistencia, con fe...

Un liderazgo que no se limita a la empresa sino que se extiende y actúa en todo el entramado social y cuya primera premisa es querer liderar.

Un libro cortito, muy fácil, muy ameno, y que no puedo dejar de recomendar, tanto por lo motivadora y desafiante que resulta su lectura, como por el hecho de ayudar a conocer a uno de los gurús mas controvertidos y seguidos del management actual.

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sábado, 31 de octubre de 2009

La calidad en entredicho

Hace no tantos años, la calidad tomó un fenomenal protagonismo en la agenda de la gestión empresarial. Impresionados por los éxitos de la industria japonesa, Estados Unidos y Europa giraron sus ojos hacia el orientey descubrieron cosas como los círculos de calidad o el Kanban, se redescubrió a Deming, se instituyó la certificación ISO 9000 y todo pareció culminar en el establecimiento de las teorías y prácticas Seis Sigma, la máxima calidad como objetivo y obsesión, una calidad establecida, normada, medida... encorsetada.

Pero esta idea de la calidad está hoy día fuertemente cuestionada, desafiada. En el mundo acelerado en que vivimos, es más importante la adaptación a ese cambio continuo, la velocidad de respuesta, la agilidad...que persegir el último sigma. No es que la calidad no sea importante...es que ha dejado de ser la reina de la estrategia competitiva. Se impone un enfoque más ágil y pragmático. Tal vez no necesitemos seis sigma sino tres sigma... si eso nos permite responder antes a los cambios en el mercado.

Seth Godin nos lo dice así de claro en su último libro, 'Tribus':

"La calidad no sólo no es necesaria para muchos productos, además, tampoco es deseable".

Y también: "La perfección es una ilusión".

No se refiere, por supuesto, a que la calidad no tenga su valor y que no sea necesaria en según qué casos, pero cómo tambien afirma este gurú:

"Cuanta más moda, menos necesaria es la calidad".

A lo mejor no hay que recurrir a los gurús del management. Para pragmatismo y sentido común nos basta nuestro refranero:

"Lo mejor es enemigo de lo bueno"

No es, en el fondo, que se cuestione la calidad, sino que se la pone en su justo punto, como parte de un todo que debe definir la mejor respuesta en un mercado competitivo.

domingo, 25 de octubre de 2009

Líderes éticos

Nos dice Seth Godin en su última obra 'Tribus':

"Lo único que hace grandes a personas y organizaciones es su disposición a no ser grandes por el camino."

"El secreto del liderazgo es simple: haz aquello en lo que creas."

La primera frase parece hablarnos de una cierta humildad, de un desprecio o, al menos, una despreocupación por el reconocimiento y la grandeza. La segunda nos habla de visión, de fe.

Humildad y fe... Casi parece que hablamos de religión...pero hablamos de liderazgo. ¿ Es este líder ético una utopía ? ¿ Se trata de un líder social pero no empresarial ?

Utopía... difícultad para creernoslo. Cierto, pero ¿ no es este el tipo de líder al que quisiéramos seguir ? ¿ No es este el tipo de líder que quisiéramos ser ?

lunes, 12 de octubre de 2009

Algo en que creer

Nos dice Seth Godin en su libro 'Tribus':

"Resulta que creer suele ser una brillante estrategia"

y remata:

"Mucha gente está empezando a comprender que trabaja mucho y que trabajar en aquello en que se cree (y hacer que ocurran cosas) es mucho más satisfactorio que tener un sueldo..."

Difícil de articular en una gran empresa pero ¿ no es cierto que la implicación, el compromiso y la creatividad están íntimamente ligadas a la fe en lo que se hace ? ¿ No es cierto que el salto de productividad puede ser espectacular ? ¿ No es cierto que los profesionales informados de hoy día precisan de algo más que una orden para alcanzar todo su potencial ?

Quizá sea el momento de hacer permeables y motivadores los ya manidos conceptos de la misión y, sobre todo, la visión.