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jueves, 22 de mayo de 2025

La inteligencia artificial transversal (y V): un nuevo paradigma

En los cuatro posts anteriores he revisado cuatro aspectos que hacen que, a mi modo de ver,  la inteligencia artificial haya dado en los últimos años (diría que en los últimos tres años) grandes pasos hacia una visión más transversal y a que, quizá, estemos ante un nuevo paradigma de inteligencia artificial.


Este es simplemente un post de recapitulación de lo visto y de sencilla reflexión sobre ello.


Recapitulando: los cuatro pasos hacia la transversalidad


Aunque no deja de ser una valoración personal, creo que existen cuatro vectores de evolución (con realizaciones ya conseguidas) de la inteligencia artificial hacia la transversalidad, cada uno de los cuales han ocupado un post de esta serie.

El primer paso es el borrado de la diferenciación entre inteligencia artificial generativa y discriminativa. Aunque, en efecto, los modelos generativos se diseñaron y construyeron pensando inicialmente en la generación de contenido nuevo (fundamentalmente texto e imágenes) y aunque, algunos modelos y arquitecturas generativas están exclusivamente orientadas a esa generación, lo cierto es que las arquitecturas dominantes, basadas fundamentalmente en el modelo transformer y en los modelos de difusión ya se utilizan tanto para tareas generativas como discriminativas, y apostaría a que se va a seguir avanzando en esa dirección.

El segundo paso es el de la mezcla de las diferentes modalidades (texto, imagen, vídeo, música, código, etc) en un solo modelo o aplicación. Esto es lo que se suele denominar multimodalidad pero, en mi post sobre el tema, preferí adoptar el nombre de omnimodalidad con la idea de ir más allá de la situación actual. En las soluciones multimodales actuales se tiende de mezclar pocas modalidades. Con frecuencia, aunque no únicamente, una de ellas es el texto y otra es imagen, video o música. Cuando hablo de omnimodalidad estoy pensando en una mezcla íntima de todo tipo de modalidades en un solo modelo o solución. Y ahí, hasta donde yo sé, no hemos llegado y no tengo claro si 'lo tenemos a punto de caramelo' o, por el contrario, es algo muy complejo y que puede tardar en llegar.

En el tercer vector entrábamos en el campo del razonamiento. La algoritmia dedicada a formas de razonamiento, planificación y toma de decisiones han estado, en general y hasta ahora, apartados de campos como la analítica o la percepción (aunque, por ejemplo, en robots móviles es imprescindible complementar la planificación con feedback perceptivo). Así, esquemas como los ya obsoletos sistemas expertos o los algoritmos de búsqueda en un espacio de estados son como mundos aparte de los modelos discriminativos y generativos. Con la aparición de los modelos razonadores, como la serie 'o' de OpenAI, el mismo modelo / solución es capaz ya de actuar como un modelo generativo y discriminativo, y también se añade el razonamiento y la planificación. Este tema del razonamiento es candente y en plena ebullición en el momento en que esto escribo, por lo que creo que caben esperar avances, puede que incluso espectaculares, en las próximas semanas y meses.

Finalmente, y como último vector de generalización, y todavía casi más como planteamiento que como grandes resultados, tenemos la inteligencia artificial física o 'embodied AI', la unión de lo físico y lo lógico, lo analógico y lo digital. En realidad, la unión en soluciones de inteligencia artificial con robótica, por ejemplo, se viene haciendo desde hace años, pero en general la parte de inteligencia artificial se concentra en módulos concretos, por ejemplo, relacionados con la percepción (notablemente visión artificial), en la analítica predictiva a partir de datos ya generados (como en aplicaciones de mantenimiento predictivo) o últimamente, la frecuente interfaz mediante lenguaje natural y voz. Pero no hay una integración sin costuras ('seamless' como se dice en inglés) sino, simplemente, la integración de módulos. Sin embargo, la idea de las herramientas ('tools') en el mundo de la agentic AI, una idea que, en realidad, es casi lo mismo que los conectores 'de toda la vida' usados por ejemplo en RPA, unido a la existencia de modelos razonadores, abre la puerta a una arquitectura integrada de modelo generativa/discriminativo, razonador y con posibilidades de interacción con el mundo físico tanto en lectura a partir de sensores como en escritura mediante actuadores. Es cierto que la interacción con el mundo físico y analógico impone problemáticas de toda índole (imperfecciones, ruido, errores, etc) que hacen que, aunque esa integración de lo físico sea arquitectónicamente casi trivial en el punto que estamos, en la práctica pueda no ser tan sencillo conseguir soluciones sofisticadas efectivas y que funcionen de forma correcta y fiable


Un nuevo paradigma


Creo que, con todo lo anterior, la evolución de la inteligencia artificial de los últimos años, supone un nuevo paradigma sobre cómo crear y aplicar la inteligencia artificial. Un paradigma que se apoya en variantes del modelo transformer y que dada su transversalidad y potencia creo que hará, está haciendo ya, obsoletos los modelos que se han utilizado hasta hace bien poco (y todavía en uso) a los que, presumiblemente, sustituirá casi completamente, salvo quizá en analítica inteligente.

Y un paradigma al que, precisamente por su transversalidad, puede ser muy difícil desplazar salvo que suceda algún salto cualitativo que cualquiera sabe cuando se puede producir (puede que dentro de nada o puede que dentro de mucho). Sólo se me ocurre a corto plazo que puedan existir soluciones alternativas en elementos muy de nicho, precisamente porque ene se nicho y para algo muy concreto, otro tipo de modelo pueda dar mejores resultados.


No hablo de AGI 


OpenAI declara que camina hacia la AGI ('Artificial General Intelligence') y aunque resulta arriesgado negarle la posibilidad de que lo consiga, dado todo lo que ha demostrado en los últimos años, mi sensación es que esa AGI es un objetivo muy lejano, caso de que se pueda conseguir.

Me explico: ya hemos visto que si, hay grandes pasos hacia la transversalidad, y resulta más que creíble que en los próximos meses y años veamos nuevos avances, seguramente algunos espectaculares, y que nos conduzca a soluciones que, realmente, parezcan de una inteligencia general y comparable y en muchos aspectos superior a la humana.

Pero no creo que estemos, al menos todavía, en los umbrales de la inteligencia artificial fuerte. No creo que estemos ante una inteligencia artificial capaz de atender a todo lo que atiende y a todo lo que se puede adaptar una inteligencia humana. Problemas como el de la semántica (el 'grounding') estamos muy lejos de revolverlo, los mecanismos de aprendizaje de la inteligencia artificial son, en este momento, y comparados con los mecanismos humanos, tremendamente simples e ineficientes y así muchos otros temas.

Y como no creo que estemos realmente ante una inteligencia artificial realmente fuerte, y como el término AGI a mi me sugiere (y no creo que solo a mi) una inteligencia artificial fuerte, prefiero evitar ese término para referirme a los avances actuales y previsiblemente futuros, en materia de generalización. 

Y, por eso, prefiero hablar de una inteligencia artificial transversal, más que general.


Conclusiones


Sin duda, la inteligencia artificial ha dado unos pasos de gigante en los últimos años, unos pasos de gigante que la convierten en una inteligencia artificial no sólo mucho más potente, sino también más transversal, con modelos más generalistas.

Y unos pasos que no sólo se han dado en el pasado reciente sino que se están dando ahora mismo, y seguro que se darán en el futuro.

No creo que eso suponga, realmente, al menos por el momento, una inteligencia artificial fuerte, pero sí una inteligencia artificial mucho más poderosa y mucho mas transversal.


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miércoles, 21 de mayo de 2025

La inteligencia artificial transversal (IV): embodied AI y el salto a la robótica e IoT

En los tres posts anteriores de esta serie, he mostrado tres formas en que creo que la inteligencia artificial está abandonando un poco la visión de inteligencia artificial débil para convertirse en una inteligencia artificial más transversal, que no general: la superación de la división discriminativa-generativa, la omnimodalidad y la inclusión de razonamiento.

En este cuarto, y casi último post (haré sólo otro artículo a modo de recapitulación y conclusiones), abordo una de las últimas grandes tendencias: la inteligencia artificial física o 'embodied AI', es decir, el salto de la inteligencia artificial al mundo físico.


Una vieja aspiración y una vieja 'tendencia'


En realidad, la conexión entre inteligencia artificial y el mundo físico, muy especialmente en la robótica, no es algo nuevo, sino algo muy antiguo y, de hecho, y aunque esto sea sólo a título anecdótico, cuando intentamos representar en una imagen la inteligencia artificial, habitualmente recurrimos a la imagen de un robot, es decir, algo plenamente físico.

Es cierto que muchas de las apariencias de 'inteligencia' presentes en los robots, se alcanza por mecanismos que nada tienen que ver con la inteligencia artificial, notablemente mediante la implementación de pares estímulo-respuesta, los denominados comportamientos ('behaviors') que simulan de manera más que exitosa los comportamientos reflejos de los seres vivos.

Pero la inteligencia artificial está presente en la robótica desde hace años o décadas. Así, capacidades cognitivas basadas en inteligencia artificial, como la visión artificial, se emplean desde hace muchos años en robótica para tareas relativamente simples, como la detección de defectos en piezas. Aunque no sea realmente robótica, formas específicas de inteligencia artificial como el OCR son comunes en los parkings para el reconocimiento de matrículas.

En los últimos años, y más orientado hacia robótica social, la inclusión de capacidades de tratamiento de voz y de lenguaje natural, son casi comunes tanto en soluciones software como en robots físicos u otro tipo de máquinas.

Y qué decir del vehículo autónomo, una forma especializada de robot, en cuyo software hay 'toneladas' de inteligencia artificial, no sólo para percepción, sino también para planificación y navegación.

En el campo más del internet de las cosas, ya desde hace años, es relativamente común el uso de modelos predictivos para soluciones como el mantenimiento predictivo en que se aplican modelos de machine learning sobre los datos del mundo físico recogidos mediante sensores. 

Si, la hermandad de la inteligencia artificial con la robótica y otras máquinas físicas viene desde muy atrás.

¿Qué hay de nuevo, entonces?


Lo que hay de nuevo


En realidad, lo nuevo es precisamente la transversalidad, la integración de esta orientación física con modelos que hacen muchas más cosas.

En todas las soluciones que he mencionado en la sección anterior se utiliza la inteligencia artificial combinada con el mundo físico en soluciones de robótica, internet de las cosas y mas, pero se hace un poco 'en el estilo' de la inteligencia artificial débil, es decir, hay módulos inteligentes que se encargan de una tarea muy específica y sólo de esa.

La novedad es que ahora, la interacción con el mundo físico se integra de manera mucho más íntima, más natural, en modelos de inteligencia artificial que valen para muchas otras cosas.


Agentes de la Agentic AI y razonamiento


Y para entenderlo, hay que recordar brevemente qué son estos nuevos agentes de que nos habla la 'Agentic AI'. Vimos en el post anterior cómo estos agentes, implementan en modelo tradicional de agente usando como mecanismo de control un modelo de los que llamamos generativos o grandes modelos de lenguaje (aunque en los artículos anteriores de esta serie, y precisamente por su transversalidad, sugiero que habría que denominarlos con otro término).

Dado que usamos modelos generativos, estamos implementando agentes con las mismas soluciones que utilizamos para procesamiento de lenguaje natural o creación de imágenes.

Pero, además, y como vimos en el post anterior, estos modelos son ya del tipo 'razonador', es decir, capaces de crear, seguir y modificar dinámicamente planes de acción, razonando a partir de lo que van encontrando y en busca de satisfacer un objetivo. El salto que esto supone para la inteligencia artificial en general y para sus posibilidades de traslación al mundo físico es, en mi opinión, enorme.

Disponemos ya hoy en día (aunque incipientes y evolucionando y mejorando) de esos modelos capaces de 'razonar' dinámicamente y 'decidir' de forma autónoma.


Agentes y herramientas


El último ingrediente, o casi último, es la inclusión de lo que se suele denominar herramientas ('tools'). Las herramientas son algo así como módulos que el modelo, o elagente, puede invocar y que extienden sus capacidades, típicamente de conexión con el mundo exterior.

En la inteligencia artificial que es puro software, las herramientas más habituales son, por ejemplo, la búsqueda en la web mediante un motor SEO, pero ya está disponible la creación y ejecución de programas python para la lectura y análisis de datos en una hoja excel o para la creación de gráficas de tipo líneas o histogramas. Y también es posible, claro, la invocación de APIs, por ejemplo de tipo REST.

En soluciones como las que ofrece Microsoft, esto se extiende de manera natural con la visión más tradicional de los conectores que permiten la interacción con todo tipo de formatos de ficheros y con todo tipo de aplicaciones (sistemas empresariales, correo electrónico, ofimática, etc) al estilo de lo que ocurre, por ejemplo, en soluciones RPA.


La 'sencilla' extensión a la inteligencia artificial física y la embodied AI.


Conseguido lo anterior, el salto al mundo físico parece evidente, casi trivial: basta con que entre esas herramientas incluyamos 'drivers' para interactuar con el mundo físico, para la lectura de sensores o para la acción sobre actuadores.

Es cierto que el mundo físico presenta dificultades propias y que, seguramente, en las implementaciones reales, aparezcan dificultades y retos, pero la integración está servida y, en el punto en que estamos, y al menos a nivel de arquitectura o esquema general, no parece complicada.

Si el salto al mundo físico ya está listo, el uso de esos modelos generativos razonadores y 'revitaminados' en soluciones de robótica o de Internet de las cosas, por ejemplo, está igualmente servido, aportando nuevas perspectivas de inteligencia y autonomía para ese tipo de soluciones y dando un nuevo salto, casi definitivo, al mundo físico.

Las perspectivas son apasionantes.


Conclusiones


En el cuarto salto en la transversalidad de la inteligencia artificial, nos encontramos con la unión natural, e integrada con otras muchos capacidades, del mundo físico, de sensores y actuadores, que nos abren enormes perspectivas en robótica e internet de las cosas.


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