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miércoles, 10 de septiembre de 2025

Exactitud vs. flexibilidad en modelos de inteligencia artificial (II): automatización inteligente

Acometo ahora el caso de la automatización, tras abordar en el post anterior el dominio de la analítica inteligente, como uno de los grandes campos de aplicación de la inteligencia artificial y donde también se produce, seguramente más que en el caso de la analítica, esa tensión entre la exactitud de modelos anteriores y la flexibilidad y potencia de los modelos generativos.

Vamos a verlo.


Recordando ideas básicas sobre automatización de procesos


De forma muy sencilla, podemos decir que automatización es la realización por parte de máquinas, de procesos y tareas antes realizadas por personas (u animales).

Aunque existe, y es muy importante, la automatización que involucra elementos físicos (como la automatización que se produce en procesos industriales y, por ejemplo, plantas de fabricación), prefiero centrarme en este post en la automatización de procesos de negocio de oficina u administrativos, donde se trabaja fundamentalmente con información y documentos (todo ello en formato digital), más que con materiales físicos. 

He mencionado la palabra procesos de negocio. ¿Qué es un proceso de negocio? De forma sencilla, en mi libro 'Robots en la sombra', los defino como:


Un conjunto de actividades que, coordinadas, producen un resultado de negocio 


El tratamiento de pedidos de cliente es un proceso de negocio, el tratamiento de reclamaciones también, o la sección de un candidato para incorporarse a una empresa.

Los procesos implican una serie de actividades que se enlazan mediante una lógica que puede incluir incluir simples secuencias, o ramificaciones, basadas o no en condiciones , bucles, etc. Esas actividades atómicas que componen los procesos, es lo que con frecuencia se denomina tareas. En cierto modo, podemos pensar que un proceso se compone de tareas (que es donde realmente 'se hace algo') y elementos que le dan lógica y estructura (las secuencias, ramificaciones y bucles) y que enlazan de alguna forma las actividades o tareas.

En los procesos manuales, las tareas las realizan personas, y las decisiones de lógica, también las adoptan las personas (normalmente de una manera bastante informal y basada en su experiencia).

Cuando automatizamos procesos de negocio, lo que hacemos es sustituir, total o parcialmente a personas por máquinas. En el caso de procesos de negocio de oficina, las sustituimos total o parcialmente por aplicaciones o sistemas de información. Estas aplicaciones ejecutan total o parcialmente, todas o algunas de las tareas y, además, realizan las decisiones lógicas y estructurales acerca de qué actividad hay que hacer a continuación aplicando las famosas secuencias, ramificaciones y bucles. Además, de automatizar las tareas y la lógica, el tercer gran elemento de una automatización de procesos es el almacenamiento y recuperación de información.

No voy a entrar en detalles, pero, aunque hay muchas soluciones de automatización de procesos tradicionales, algunas muy de nicho, las más generalistas son los sistemas empresariales (CRM y ERP) y los sistemas orientados a proceso  como los BPMS ('Business Process Management Systems') o los CMS ('Case Management Systems') sin despreciar la multitud de soluciones 'ad-hoc' hechas a medida por las diferentes organizaciones.


Reglas y flujos


En cualquier caso, en todas esas automatizaciones tradicionales, las tareas siguen procedimientos más o menos fijos y basados en reglas. Y la estructura del proceso, su lógica, también sigue unas reglas reflejadas generalmente en un flujo.

Una gran fortaleza de esta forma de actuar es su eficiencia y también su previsibilidad, y recuerdo que la previsibilidad o, si se prefiere, la repetitividad de un proceso, es un atributo esencial del concepto de calidad.


Automatización inteligente


Dicho de forma muy sencilla, la automatización inteligente no es más que introducir elementos de inteligencia artificial en la automatización. 

Esto se lleva haciendo desde hace unos pocos años, pero hasta ahora los elementos inteligentes se han venido centrando en aspectos particulares.

Así, por ejemplo, una forma de introducir automatización inteligente es, simplemente recurrir a procesamiento de lenguaje natural y a reconocimento y generación de voz para relacionarse con las personas (los típicos chatbots). 

También los robots RPA ('Robotic Process Automation') utilizan, por ejemplo, inteligencia artificial para extraer información de a partir de texto libre contenido en webs, correos y documentos, o variantes de la visión artificial como el OCR para extraer texto de imágenes.

También se ha ido haciendo más común el invocar módulos de inteligencia artificial para, por ejemplo, hacer un análisis de sentimiento, o para tomar una decisión con base en algún modelo de machine learning previamente entrenado.

Pero todas estas formas de incluir inteligencia artificial apenas cambian el hecho de que la estructura del proceso se sigue basando fundamentalmente en reglas y flujos predefinidos, y que la mayor parte de las tareas siguen estando perfectamente procedimentadas.


La irrupción de los modelos generativos


Y en esto surgen y sobre todo, se generalizan, los modelos generativos que, como comentábamos en el post anterior, son enormemente potentes, muy transversales y muy flexibles pero que, a cambio, no siguen unas reglas cerradas y completamente previsibles, a veces 'alucinan' y, en general, no podemos estar del todo seguros de 'lo que van a hacer' y si lo van a hacer de la mejor manera posible, ni siquiera de si lo van a hacer bien.

Y sin embargo, cada vez se utilizan más para automatizar y es previsible que esto se incremente rápidamente, especialmente a medida que los agentes de IA ('Agentic AI') madure y se extiendan estas soluciones.

Y ahí surge la tensión: ¿Cuándo tiene sentido usar una automatización basada en modelos generativos y cuándo una más tradicional basada en reglas y flujos?


La automatización de tareas individuales mediante herramientas generativas


Si nos centramos no en la estructura del proceso de negocio, sino en tareas individuales, resultan claramente aplicables en muchas ocasiones las herramientas generativas y se hace cada vez más el uso de soluciones generativas de tipo chatbot (como ChatGPT, Copilot chat, Gemini, etc) aunque, en este caso, el uso habitual es en modo 'copiloto', es decir, la persona sigue realizando o responsabilizándose de la tarea,  lo que ocurre es que ayudada en buena medida por un asistente generativo. 

Es una forma de automatizar en que aún queda un poquito, menos cada vez pero un poquito, de intervención humana. El que quede un poco de intervención humana resta un puntito de la eficiencia posible, y quizá resta algo más de la optimización de tiempos posible frente a una automatización completa, pero a cambio, protege contra alucinaciones y errores absurdos, y permite mantener bastante el control.


La automatización inteligente de procesos: decisiones y planes


Más comprometido, aunque hacia eso apuntan las tendencias, es cuando queremos usar un modelo generativo para que decida la estructura del proceso, es decir, qué lógica de tareas a seguir, e incluso, qué tareas hay que realizar.

A eso es a lo que apuntan los modelos razonadores y los agentes que se apoyan en esos modelos razonadores. Aplicar esta forma de automatizar procesos es enormemente potente y flexible y proporciona a la automatización una gran capacidad de adaptación a las circunstancias, casi de improvisación, ausente en las automatizaciones tradicionales.

A cambio, la automatización en su conjunto, el proceso, es menos predecible, menos repetible (¿de menor calidad?), puede que no siempre optimice la eficiencia y parece más sujeto a errores, incluso errores absurdos. 

La conveniencia de usar esta forma de automatizar basada en modelos generativos (normalmente razonadores) en lugar de métodos más tradicionales, dependerá en parte de hasta qué punto estos modelos maduren y demuestren que son fiables, que se equivocan poco y que no lo hacen de forma catastrófica. No excluyo la eventual realización de 'fine tunning' o de entrenamiento de modelos especializados en ciertos ámbitos de automatización como forma de conseguir esa fiabilidad.

Pero creo que hay otro factor que es la naturaleza del proceso.


La naturaleza del proceso: 'ad-hoc e investigación


Si el proceso de negocio, ya por su propia naturaleza, tiene unas tareas muy claras, con reglas muy claras, parece que, al menos en cuanto a eficiencia, pueden ser mejores los métodos tradicionales aunque, por ejemplo, no cabe excluir escenarios en que incluso estas soluciones tradicionales se apoyen en algunos aspectos en modelos generativos. Por ejemplo, se puede describir en lenguaje natural la lógica del proceso a un sistema generativo (o un asistente generativo) el cual crea esa lógica en notación BPMN, la cual se incorpora ya un BPMS (y esto se puede hacer de forma trasparente).

Un campo donde sí veo bastante directa y próxima la aplicación con ventaja de soluciones generativas es en el caso de procesos que, por su propia naturaleza, son dinámicos y bastante desestructurados, con una lógica que se construye en tiempo de ejecución. Serían los típicos procesos soportados por herramientas de 'Case Management' y modelados en BPMN como procesos 'ad-hoc' (ej, tratamiento de reclamaciones, diagnóstico de averías, etc) o procesos de recopilación de información e incluso investigación donde, de hecho, los modelos razonadores y, especialmente actuando en modo 'deep research', demuestran ya una gran utilidad.


Conclusiones


Aunque la tendencia a utilizar soluciones inteligentes (y muy especialmente los agentes inteligentes) parece imparable, puede que no siempre sea la mejor opción de automatización de procesos, al menos de momento.

Ya actualmente los modelos generativos o soluciones basadas en modelos generativos, encuentran un gran espacio en la automatización de tareas individuales (fundamentalmente actuando como copilotos o asistentes de personas). Igualmente, parecen tener un campo prometedor y ya parcialmente acometido, para la automatización de procesos con una lógica no del todo estructurada y que se construye dinámicamente en tiempo de ejecución.

Más comprometido puede ser el uso para la automatización de procesos de estructura compleja pero clara y, de forma natural, basada en reglas. En ese caso, todavía se podría conseguir mayor eficiencia y sobre todo fiabilidad con esquemas más tradicionales de automatización, aunque esto puede irse modificando según lo que sean capaces de demostrar los modelos razonadores y los agentes. 

Creo, de todas formas, que hay otro elemento muy importante a tener en cuenta y que afecta tanto a analítica inteligente como a automatización inteligente, pero ese lo reservo para un siguiente post.


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lunes, 11 de diciembre de 2023

Estrategia, procesos y burocracia: la lucha contra una percepción equivocada

A pesar de que con frecuencia, cuando se habla de transformación digital, o de transformación empresarial en general se suelen mencionar los procesos, lo cierto es que, o al menos esa es mi percepción, habitualmente no se hace con rigor, no se está pensando en una verdadera reingeniería de procesos, o en una mejora continua o alguna forma más o menos sistemática de revisión y mejora de los procesos de negocio. En el fondo creo que con frecuencia no se sabe siguiera muy bien de qué se habla al hablar de procesos.

No solo eso, creo que, en el fondo, existe una cierta incomprensión sobre lo que es la gestión de procesos e, incluso, una sutil pero absolutamente cierta resistencia a trabajar con procesos.

Creo que, desconocimiento aparte, se tiende a ver el levantamiento, análisis y rediseño de procesos como una labor larga y poco productiva, más generadora de reuniones y papeles que de resultados de negocio.

Y en cierto modo como algo, digamos, 'viejuno', apartado de la velocidad digital actual y de los enfoques ágiles.


Procesos y burocracia: una percepción equivocada


Me encuentro leyendo el libro 'The delicate art of bureaucracy' de Mark Schwartz, un libro no específicamente dedicado a a procesos de negocio sino, más bien, a la burocracia, especialmente en relación con la gestión TI, y los enfoques ágiles y DevOps.

En un momento dado, sin embargo, el autor se refiere a la mejora de procesos y nos dice:


Process improvement had led unthinkingly to bureaucracy. This is common. The cycle of formalizing, optimizing, documenting, and then applying a process uniformly is the essence of bureaucratic art.


Para ser justos con el autor, para entender bien la frase y antes de comentarla, conviene señalar que, aunque el autor es muy crítico con formas de burocracia que se ha encontrado en su práctica profesional especialmente en el sector público, no descalifica a la burocracia como tal. De hecho, y puede que lo refleje en este blog en otro post, identifica aspectos tanto negativos como positivos en la burocracia, y ve los enfoques ágiles y DevOps, por los que sin duda apuesta, como otras formas de burocracia.

No obstante lo anterior, la lectura de la frase nos hace pensar en la mejora de procesos, y estoy seguro que refleja un estado de pensamiento común, como algo burocrático y, por tanto, como algo que asociamos a tareas incómodas, farragosas y con poco o nada de valor añadido.

No es esa la visión que el autor tiene realmente de la burocracia, pero creo que sí la percepción común en el mundo empresarial unida esa asociación de procesos con burocracia, a una burocracia, además, de 'la mala', de la que encorseta y molesta.


Razones para una percepción equivocada de los procesos


No niego que en ocasiones, puede que más de las deseables, una iniciativa de análisis y mejora de procesos pueda dar como resultado final unos procesos de negocio encorsetados, inflexibles, poco realistas, sobre-controlados, asfixiantes, burocráticos en el peor de los sentidos.

No niego que, con frecuencia, el discurso de la gestión por procesos tienda a ser aburrido, poco atractivo y, en apariencia (solo en apariencia recalco) desconectado de las necesidades del acelerado mundo actual. De hecho, creo que habría que revisar en profundidad ese discurso general, precisamente para hacerlo más ligero, más moderno, más atractivo.

No niego que los propios trabajos de identificación, descubrimiento, modelado y análisis de procesos, a veces se cubran de una capa metodológica que se pueda percibir como excesiva y aburrida.

Todo ellos son razones que parecen confirmar esa identificación de la gestión de procesos como algo burocrático.

Y sin embargo...


Luchando contra la percepción equivocada


Y sin embargo, esa percepción es injusta y es equivocada.

Asociar la gestión de procesos de negocio con burocracia es un error.

Seguramente se puedan aportar más argumentos, pero me voy a centrar en dos.

En primer lugar, simplemente, quiero destacar algo que creo que ya he mencionado en este blog a propósito de algún otro tema diferente: 


No se debe identificar una disciplina con las malas prácticas a ella asociada.


Es un vicio muy común, especialmente cuando se quiere presentar en sociedad una nueva tecnología o una nueva metodología, descalificar a la que la tecnología o metodología precedente, asociando esa metodología o esa tecnología con malas prácticas en su aplicación, probablemente unas malas prácticas y unos fracasos reales, pero solo eso, malas prácticas, que no afectan a la esencia de la metodología. Es algo que me encuentro, por ejemplo, de forma recurrente cuando, en materia de dirección de proyectos, se vende de forma poco rigurosa el enfoque ágil frente al predictivo.

En ese sentido, que históricamente se hayan realizado iniciativas de mejora de procesos que hayan tenido como resultado unas procesos burocráticos e ineficientes, no es esencial en la práctica de la gestión de procesos, sino sólo una mala aplicación de la disciplina, una mala aplicación sobre la que debemos estar prevenidos, por supuesto, pero que no la caracteriza y, sobre todo, no la descalifica.

El otro argumento tiene que ver con la cierta identificación de la mejora de procesos únicamente con el control y la búsqueda ciega de la eficiencia. Y no es así.

En la mejora de un proceso se pueden buscar muchas cosas. Es muy común, es cierto, y además es bueno, la búsqueda de la eficiencia. Pero también se puede buscar la rapidez, o la comodidad, o la mejora de la experiencia de cliente. Esa diversidad de objetivos, en ocasiones contradictorios y sometidos a decisión, se ha expresado ya hace años, por ejemplo, en el denominado 'cuadrilátero del diablo' que, en el fondo, lo que nos hace ver es que en una iniciativa de mejora de procesos, existen objetivos con frecuencia contrapuestos y tenemos que reflexionar sobre qué objetivos realmente buscamos para elegir, o al menos priorizar, las acciones.

Mensaje: en una mejora de procesos no siempre buscamos los mismos objetivos.

Si pensamos que la mejora de un proceso sólo busca el control, tenderemos a identificarla con burocracia.

Pero si pensamos que la mejora de un proceso lo que busca es la agilidad y la experiencia de cliente, seguramente pensamos de forma distinta.

Y esa forma distinta es la adecuada, la útil, la real.


Procesos y estrategia


Y no olvidemos que un cambio de procesos, como cualquier transformación empresarial, como la propia transformación digital, debe estar siempre orientado a los resultados de negocio y guiada y alineada con la estrategia de la compañía.

Es la estrategia la que nos debe iluminar sobre dónde ponemos el foco a la hora de mejorar los procesos.

Y lo más probable hoy en día es que esa estrategia no nos dicte un mayor control, una mayor burocracia, sino, seguramente, agilidad, flexibilidad y experiencia de cliente.


Conclusión: una transformación consciente


Huyamos de tópicos y huyamos de esa visión de la mejora de procesos como algo 'viejuno' y burocrático. 

Esa es una percepción equivocada. Sin duda.

Seamos realistas. Seamos rigurosos. Seamos conocedores de, y tengamos clara nuestra estrategia de compañía y con base en ella tomemos, de forma consciente e informada, las decisiones más oportunas sobre nuestros procesos 


viernes, 11 de septiembre de 2020

BPMN y modelado de procesos fácil con Bruce Silver


'BPMN quick and easy with method and style' es un libro que explica, de forma muy concisa pero también muy eficaz, los elementos fundamentales del lenguaje de modelado BPMN, el estándar de la industria para el modelado de procesos de negocio. Y viene a constituir una versión revisada y, sobre todo, concentrada, del famoso 'BPMN Method and Style' de este mismo autor. 

El libro consta de nueve capítulos estructurados como sigue:
  • 1. What is BPMN?: proporciona unas ideas preliminares sobre lo que es BPMN comparándolo con los tradicionales y menos formales flowcharts pero reconociendo también alguna limitación en BPMN.

  • 2. BPMN by example: Un capítulo muy importante porque en él explica los elementos básicos de BPMN a medida que va ejemplíficándolos en un proceso. Habla sucesivamente de las actividades, de las bifurcaciones paralelas, de pools y lanes, de flujos de mensaje, de eventos de inicio, de los tipos de tareas, de eventos de inicio y fin, de objetos de datos y de anotaciones. Es una forma de exposición que, si bien puede parecer poco ordenada, es muy efectiva a la hora de comprender de manera incremental los principales elementos del lenguaje.

  • 3. The Method: Introducidos los formalismos principales en el capítulo anterior, en éste el autor expone su propio método de trabajo para, con un enfoque 'top-down', ir construyendo un modelo en seis pasos.

  • 4. BPMN Style: Y, como complemento del anterior, en este capítulo el autor aporta una serie de reglas de estilo, reglas que no son obligatorias según la especificación de BPMN pero que, en la experiencia del autor, conduce a mejores diagramas.

  • 5. DMN and decision tasks: Introduce de manera breve el nuevo lenguaje de modelado para reglas de negocio y decisiones: DMN, (Decision Model &Amp; Notation) y como encaja con BPMN

  • 6 Parallel flow: Un breve capítulo para hacer alguna consideración más específica sobre bifurcaciones y flujos paralelos.

  • 7. Events: Una explicación, inevitablemente un poco más compleja, sobre los eventos como el temporizador y los mensajes, cómo actúan los eventos en frontera de actividad, cómo se relacionan los eventos y las actividades de mensaje, etc

  • 8. Instance alignment: Habla, brevemente, sobre bucles y actividades multi-instancia.

  • 9: Becoming proficient y finaliza el libro con un par de indicaciones sobre cómo seguir aprendiendo y mejorando. Así, explica primero bpmnPRO, una App con conceptos de gamificación pensada para el aprendizaje de BPMN, y luego menciona la propia oferta del autor en materia de formación y certificación.

'BPMN quick and easy with method and style' es un libro que consigue, a la vez, dar una idea bastante completa de BPMN pero de una forma que no se hace larga ni farragosa aunque quizá no sea del todo completa. De todas formas, comparado con lo que he podido leer hasta la fecha sobre BPMN creo que es claramente, la mejor introducción que he encontrado. 

Bruce Silver

(Fuente: Traducción y ligera elaboración de la ficha de autor en la versión Kindle de su libro 'BPMN Method and Style') 
Bruce Silver

Bruce Silver es el presidente de Bruce Silver Associates, un proveedor de servicios de consultoría y formación en el área de Gestión de Procesos de Negocio. Es también fundador y presidente de BPMessentials, proveedor de servicios de formación y certificación.

Sus aportaciones originales a BPMN incluyen el enfoque bautizado como 'Method and style' y el perfil BPMN-I para intercambio de modelos.

Su sitio web (www.brsilver.com) es conocido por sus informes y comentarios acerca de los últimos desarrollos en estándares BPM, herramientas y productos. Fue miembro del equipo técnico que desarrolló la especificación BPMN 2.0 en el OMG y contribuyó a la sección de BPMN del examen de certificación OMG OCEB BPM.

Antes de fundar Bruce Silver Associates en 1994, fue vicepresidente responsable de workflow y gestión documental en la firma de analistas BIS Strategic Decisions, que posteriormente se convertiría en Giga (actualmente integrada en Forrester Research).

Bruce Silver es poseedor de un grado universitario y un doctorado en Física por la Universidad de Princeton y el MIT, y cuatro patentes americanas en el campo de la imagen electrónica.

Puedes conocer más, visitando su Method & Style, la página de su compañía, o siguiéndole en Twitter donde se identifica como @bpmswatch

Ficha técnica:

AUTOR: Bruce Silver
EDITORIAL: Code-Cassidy Press
AÑO: 2017 
ISBN: 978-0982368169
PAGINAS: 124

viernes, 20 de marzo de 2020

Más y mejor Business Process Management con Dumas, La Rosa, Mendling y Reijers

'Fundamentals of Business Process Management' es un excelente libro que cubre, con una profundidad seguramente algo más allá que esos fundamentos que predica su título, los aspectos más relevantes de la disciplina de gestión de procesos de negocio. Un libro del cual esta es su segunda edición, y cuya primera edición ya tuve el placer de leer y comentar en este mismo medio hace ahora algo más de un año.

La nueva edición es algo más larga, más actualizada y con mayor cobertura, pero mantiene el mismo tono de rigor, buenas explicaciones y multitud de ejemplos y ejercicios ya presente en la primera porque, en el fondo, está escrito por profesores universitarios y de escuela de negocio y seguramente concebido como un libro de texto.

El contenido del libro se estructura, en gran medida, en torno al ciclo de vida de BPM que los autores proponen ya en el primer capítulo. En esa estructuración nos encontramos con doce capítulos, como sigue:
  • '1. Introduction to Business Process Management:' Un capítulo inicial en que se repasan los ingredientes que componen un proceso de negocio, se proporciona una perspectiva histórica de las principales disciplinas que han precedido al BPM como la reingeniería de procesos, y luego se presenta el ciclo de vida de la gestión de procesos de negocio que proponen los autores y que incluye las fases de identificación, descubrimiento, análisis, rediseño, implementación y monitorización, fases que ocupan muchos de los capítulos que siguen.

  • '2. Process Identification:' Aborda la primera de las fases del ciclo de vida, la que tiene como objetivo llegar a una arquitectura de procesos y por otra priorizar los que se eligen para seguir profundizando. A ese respecto se repasan primero algunos elementos de contexto como el cuadro de mando integral. Luego se dan algunas directrices sobre cómo reconocer lo que es un proceso de negocio para luego explicar en qué consiste una arquitectura de procesos y luego se finaliza proporcionando criterios e ideas sobre cómo seleccionar los procesos de negocio en que se va a profundizar en el análisis y rediseño.

  • '3. Essential Process Modeling:' Como paso previo a explicar la fase de descubrimiento, se aborda en los dos siguientes capítulos el modelado de procesos. Se basa en una explicación del uso del lenguaje BPMN y se subdivide en dos capítulos. En este primero, se abordan los aspectos más básicos del lenguaje y de las situaciones de proceso en que se aplican. Así, se explican las actividades, los flujos de secuencia, las ramificaciones (paralela, exclusiva e inclusiva) y el patrón del retrabajo. Igualmente se explica el uso de los objetos de datos, los pools y los lanes. Finalmente se habla de subprocesos y de la reutilización de modelos de proceso.

  • '4. Advanced Process Modeling:' Segundo capítulo dedicado al modelado donde se abordan los artefactos y situaciones más complejas. Se empieza profundizando en el tema del retrabajo. Luego se aborda un tema fundamental y complejo: los eventos, seguido del manejo de errores, excepciones y compensaciones.

  • '5. Process Discovery:' Con el bagaje adquirido en los dos capítulos anteriores, se aborda en este capítulo la fase de descubrimiento cuyo resultado es, precisamente, un modelo de proceso, en concreto el llamado modelo AS-IS que refleja la situación de partida del proceso. Se habla de los roles que intervienen, especialmente el del analista de procesos y del experto de dominio. Luego se presentan algunos métodos y técnicas para el descubrimiento, como son los talleres, las entrevistas o los métodos basados en evidencias. Se finaliza proponiendo una mecánica para guiar esta fase de descubrimiento.

  • ':6. Qualitative Process Analysis:' La fase de análisis se subdivide en dos capítulos. En este primero se explican los métodos cualitativos de análisis de procesos. En concreto se revisan y explican el análisis de valor añadido, el análisis de desperdicio, muy conectado con Lean Management, el análisis de stakeholders y documentación de problemáticas ('issues') y el análisis de causa raíz.

  • '7. Quantitative Process Analysis:' Segundo capítulo dedicado al análisis ahora con foco en los métodos cuantitativos. En concreto, se explican el análisis de flujo, la teoría de colas y la simulación.

  • '8. Process redesign:' Se dedica, como el título indica, a la fase de rediseño. Primero se dan algunos conceptos generales, como los objetivos a conseguir y el llamado cuadrilátero del diablo y luego se explican someramente algunas disciplinas de rediseño, divididas en aquellas que son transaccionales (es decir, los que apuestan por mejoras incrementales y donde se incluyen, por ejemplo 7FE o el rediseño heurístico de procesos) y los transformacionales (aquellos que apuestan por un cambio radical, como son la reingeniería de procesos o el diseño basado en producto).

  • '9: Process-Aware Information Systems' Se hace un cierto cambio de tercio dedicado a la tecnología de digitalización de procesos, muy relacionada, eso sí, con la fase de implementación. Dos, casi tres capítulos, cubren los aspectos relacionados con la digitalización de procesos (tres si incluimos el capítulo dedicado a la monitorización). En este primero, se da una panorámica más general y se tratan sistemas 'conscientes del proceso' (como pueden ser los ERP, CRM, SCM o PLM), los BPMS (Business Process Management Systems) o los Sistemas de Case Management. Y se dedica mucho más espacio a los BPMS para explicar su funcionalidad, su arquitectura y las ventajas que traen consigo, así como algunos retos aparejados a su implantación.

  • '10. Process Implementation with Executable Models:' Un capítulo algo más específico y que de alguna manera hace converger el modelado en BPMN y los sistemas BPMS hablando de cómo profundizar en el modelo para llegar a convertirlo en algo ejecutable por un BPMS.

  • '11. Process Monitoring:' Se habla, la verdad que brevemente, sobre la monitorización de procesos mencionando los cuadro de control y brevemente alguna forma de implementación como visualizadores de datos o BAM. Y, a lo que más espacio de se dedica es al Process Mining, es decir, a la obtención de información y conclusiones de los procesos a partir de los logs dejados por los sistemas que los automatizan para tareas como son: el descubrimiento automatizado de procesos, el análisis de rendimiento del proceso, el análisis de conformidad de los procesos a lo recogido en normas y al análisis de variantes del proceso.

  • '12. BPM as an Enterprise Capability:' Un capítulo completamente nuevo en esta segunda edición en que se mira al BPM como una importante disciplina corporativa y donde, sobre todo, se habla de modelos de madurez de BPM.
Para finalizar se incluye un muy interesante y relevante anexo, 'Redesign heuristics', que recoge las heurísticas de rediseño de procesos que se usan en el método de rediseño heurístico de procesos.

'Fundamentals of Business Process Management' es un libro magnífico, con una muy razonable cobertura de todos los temas relevantes, bien estructurado, bien explicado y lleno de ejemplos y ejercicios.

Muy bueno y, en mi opinión, el mejor texto actualmente sobre gestión de procesos de negocio, al menos de los que yo he leído.

Marlon Dumas

(Fuente: Ficha de profesor en Universidad Internacional de La Rioja - UNIR)

Marlon Dumas
Doctor y Máster en Informática de la Universidad de Grenoble Alpes (Francia) y Licenciado en Matemáticas e Informática de la Escuela Normal Superior de París (Francia). Muy conocido internacionalmente por sus contribuciones en el campo de gestión de procesos de negocio, particularmente como co-autor del libro de texto 'Fundamentals of Business Process Management' que es usado en más de 200 universidades mundialmente.

Nacido en Honduras, es científico informático e investigador activo en los campos de BPM y Analítica de Datos de Negocio. Actualmente, profesor de Sistemas de Información en la Universidad de Tartu en Estonia, donde dirige un grupo de investigación en ingeniería de software y sistemas de información, y el Programa Internacional de Maestría en Ingeniería de Software. Profesor adjunto en la Escuela de Sistemas de Información, Facultad de Ciencias e Ingeniería de Queensland University of Technology (Australia), donde contribuye en el MOOC "Fundamentals of Business Process Management" que ha sido completado por más de 10000 participantes. Durante su carrera, el profesor Dumas ha participado en proyectos de investigación con varias empresas líderes, incluyendo SAP AG, Microsoft/Skype, IBM, y Swedbank. El profesor Dumas es co-autor de más 200 publicaciones científicas y de 10 patentes registradas en EUA y UE, incluyendo siete en el campo de BPM.

Puedes saber más del autor visitando su perfil en LinkedIn o siguiéndole en Twitter donde se identifica como @marlon_dumas.

Marcello La Rosa

(Fuente: Traducción y ligera elaboración propia de la biografía en su página oficial)

Marcello La Rosa
Profesor de Sistemas de Información con la School of Computing and Information Systems en la Melbourne School of Engineering, en The University of Melbourne (UoM), Australia. Antes tuvo un puesto académico en la escuela de Sistemas de Información, en la Science & Engineering Faculty de la Queensland University of Technology en Brisbane, Australia, donde dirigió la asignatura de BPM (2016-17) y fue director académico de agenda corporativa (2012-2017). También recibió una beca de investigación en Sistemas de Información de la University of Liechtenstein (2012-14) y ocupó un puesto a tiempo parcial como investigador principal en NICTA, actualmente Data61 (2012-15).

Adopta un enfoque de ingeniería a la investigación en sistemas de información. Su investigación dirige el diseño, implementación y validación de artefactos de sistemas con modelos, métodos y técnicas con foco en la tecnología. Se esfuerza para implementar los resultados de su investigación a través de herramientas de software libre para maximizar el alcance de la comunidad.

El área de aplicación de su investigación es la gestión de procesos de negocio, Business Process Management (BPM). Postula la idea de analizar el rendimiento organizacional a través de la lente de proceso, empezando por entender que el rendimiento organizacional es funcion del rendimiento de los procesos. Su investigación abarca diferentes materias de BPM, con foco en la búsqueda de procesos, modelado de procesos y consolidación, así como automatización de procesos. Dada la naturaleza multidisciplinar de BPM, en su investigación toma prestadas técnicas de un gran número de disciplinas, más allá de la ingenieria de sistemas, incluyendo gestión de sistemas, arquitectura empresarial, modelado conceptual, ingeniería de software, data mining y machine learning, investigación de operaciones y métodos formales.

Su investigación está expuesta en repositorios públicos como Google Scholar, UoM Minerva Access, arXiv, QUT ePrints y BPMCenter.

Ha estado enseñando diferentes aspectos de BPM; desde los más operacionales como el modelado de procesos, análisis, mejora, automatización y descubrimiento, hasta aspectos de gestión como el alineamiento estratégico y gobierno, para estudiantes tanto de grado como posgrado en Australia y otros países. También ha formado a cientos de mandos, analistas y arquitectos de soluciones en el campo del BPM.

Con base en esta experiencia, ha sido co-autor de 'Fundamentals of Business Process Management', el primer libro abarcador sobre BPM. Este libro ha sido incluido en el currículum de más de 200 universidades e instituciones de enseñanza del mundo.

Después, los autores han usado este libro de texto para diseñar un MOOC en tres partes titulado 'Fundamentals of Business Process Management' acreditado con ABPMP, que imparten a través de la plataforma EdCast, y un segundo MOOC de naturaleza introductoria llamado 'BPM: An Introduction to Process Thinking'disponible en la plataforma FutureLearn. En conjunto, estos dos MOOC han atraído a más de 26.000 participantes hasta la fecha.

Valora el desarrollo de software abierto como medio de llegar a diferentes comunidades: académica, estudiantes y practicantes. Por ese motivo, lidera la iniciativa Apromore, una colaboración estratégica entre varias universidades, que ha recbido financiación pública y privada para el desarrollo de una plataforma de analítica avanzada de procesos de negocio. Esta plataforma combina técnicas para la gestión de grandes colecciones de modelos de proceso mediante técnicas de minado de procesos, con un foco especial en los usuarios finales. También contribuye a la plataforma Nirdizati para la monitorización predictiva de procesos. Otros proyectos abiertos sobre BPM que ha dirigido o a los que ha contribuido en el pasado incluyen Process Configuration, que recoge esfuerzos en la gestión de la variabilidad en sistemas orientados a procesos y YAWL, un sistema BPM basado en comunidad y orientado a la investigación.

Puedes saber más del autor visitando su perfil en LinkedIn o siguiéndole en Twitter donde se identifica como @mlr80.

Jan Mendling

(Fuente: Ficha de profesor en Universidad de Viena)

Jan Mendling
Jan Mendling es profesor a tiempo completo en el Institute for Information Business de la Wirtschaftsuniversität Wien (Universidad de Viena), Austria. Sus áreas de interes en investigación incluyen varias materias en relación a la gestión de procesos de negocio y sistemas de información. Ha publicado más de 250 artículos de investigación, entre otros en ACM Transactions on Software Engineering and Methodology, IEEE Transaction on Software Engineering, Information Systems, Data & Knowledge Engineering, y Decision Support Systems. Es miembro del comité editorial de siete revistas internacionales, miembro del comité de la Austrian Society for Process Management y uno de los fundadores de la comunidad BPM de Berlín, organizador de varios eventos académicos sobre gestión de procesos y miembro de la IEEE Task Force on Process Mining. Su tesis doctoral ganó el premio Heinz-Zemanek de la Austrian Computer Society y el premio German Targion-Award para disertaciones en el área de gestión estratégica de la información.

Puedes saber más del autor visitando su perfil en LinkedIn o siguiéndole en Twitter donde se identifica como @janmendling.

Hajo A. Reijers

(Fuente: Ficha de profesor en Universidad de Tecnología de Eindhoven)

Hajo A. Reijers
Profesor a tiempo completo de informática de negocio en el Department of Computer Science de la Universidad de Amsterdam, donde dirige el grupo de Business Informatics. También es profesor a tiempo parcial en el grupo AIS del Department of Mathematics and Computer Science de la Eindhoven University of Technology (TU/e). Su investigación y docencia se centran en la gestión de procesos de negocio, analítica de datos y modelado conceptual. Coopera estrechamente con empresas en el dominio de los servicios de cuidado de la salud así como con varios investigadores internacionales.

Puedes saber más del autor visitando su perfil en LinkedIn o siguiéndole en Twitter donde se identifica como @profBPM.

Ficha técnica:

lunes, 16 de marzo de 2020

Diez principios para una buena gestión de procesos de negocio


He estado leyendo recientemente la segunda edición del libro 'Fundamentals of Business Process Management' de Marlon Dumas, Marcello La Rosa, Jan Mendling y Hajo A. Reijers, un libro excelente que reseñaré en breve.

No he recogido apenas artículos sobre el mismo en este blog, porque, a pesar de su indudable calidad, es un libro muy centrado en explicar su materia y no he encontrado, o no he sabido encontrar,  ese tipo de ideas, a veces colaterales, pero brillantes, distintas o curiosas que alimentan muchos de los artículos de este blog.

No obstante, y ya al final del libro, me he encontrado con un contenido que sí quisiera plasmar aquí. Se trata de diez principios para una buena gestión de procesos de negocio, diez principios que en realidad no son invención de los autores sino que a su vez recogen de un artículo de terceros, diez principios compactos en su enunciado, aunque retadores en su ejecución práctica, diez principios que, en concreto, son éstos:

  • Conciencia del contexto: BPM no se puede aplicar como una receta rígida, sino que debe adaptarse a la situación y contexto de la organización en que se realiza.

  • Continuidad: BPM es una actividad para realizar de forma continua, no como un proyecto aislado.

  • Habilitación: es decir, BPM no debe actuar como un proyecto 'apagafuegos' sino crear capacidades en la organización en que se aplica.

  • Holismo: es decir, amplitud de miras. BPM no debe concentrarse en un foco aislado sino ser amplio e inclusivo en su alcance.

  • Institucionalización: BPM debe embeberse en la estructura organizativa, no mantenerse como una actividad ad-hoc.

  • Implicación: BPM debe involucrar a los diferentes 'stakeholders', incluyendo la participación de los empleados.

  • Entendimiento compartido: BPM debería crear un significado compartido, no limitarse a un lenguaje y actividad de expertos.

  • Propósito: BPM debe añadir valor estratégico, no hacerlo por sí mismo.

  • Simplicidad: BPM debe tener sentido económico y no tener mayor alcance o complejidad que el realmente necesario.

  • Apropiación de la tecnología: BPM debería hacer un uso oportuno de la tecnología y no considerar a la tecnología como un mero subproducto.

Si se observa con atención, podríamos eliminar las siglas BPM de los enunciados y aplicarlos en casi su totalidad a prácticamente cualquier iniciativa estratégica y de transformación. 

Aunque no creo que eso les reste validez. En realidad, lo que eso viene a confirmar, es que BPM es una iniciativa estratégica y de transformación. Una iniciativa, incluso, de transformación digital, dada la importancia de la tecnología digital en cualquier actividad de mejora de procesos.

Así que, ya puestos, podríamos decir que estos diez principios son aplicables a la transformación digital y, si se repasan con calma, creo que así es.

miércoles, 5 de febrero de 2020

Procesos de negocio y Transformación Digital: ¿Qué hay de nuevo en el mundo del BPM?


Cuando en el capítulo 4 de mi libro "La Carrera Digital" hablo de las áreas de la empresa donde se puede llevar a cabo la transformación digital, una de esas áreas que identifico son los procesos de negocio y menciono, en concreto, aspectos como el CRM y nuevos modelos de relación con cliente, la automatización en general y la Automatización Robótica de Procesos RPA) o los chatbots en particular.Y así, una serie de ideas adicionales.

Quizá, y como comentaba hace un tiempo en el artículo "La caracola: Transformación Digital y procesos", periódicamente las empresas se olvidan del mundo de los procesos de negocio. A oleadas como las ya pasadas de la calidad total o de la reingeniería de procesos, le suceden otras en que parece que ya los procesos de negocio no son relevantes o no hay nada nuevo que añadir.

Bueno, pues no es cierto, los procesos de negocio, siempre son importantes. 

Más allá de metodologías y formalismos de modelado, los procesos de negocio son el funcionamiento mismo de una compañía: cómo presta sus servicios, cómo se relaciona con el cliente, como gestiona las tareas administrativas, cómo hace la planificación estratégica... es el cómo de toda la organización. Y, por tanto, sea cual sea nuestro foco estratégico, ya sea la excelencia en la relación con cliente, la rapidez, la comodidad, la eficiencia o lo que sea, los procesos de negocio, es decir, nuestro funcionamiento, deben estar alineados con ello.

Así que ya tenemos claro que los procesos de negocio son muy importantes. Vale pero, ¿y hay algo nuevo que decir sobre ellos que no se haya dicho ya?

Pues si, hay mucho nuevo que decir, y gran parte de eso nuevo que hay que decir viene dado por los nuevos avances en tecnología, por la aparición en el mundo de la automatización de nuevas soluciones algunas de las cuales ya he mencionado arriba como son la Automatización Robótica de Procesos (RPA) o los robots conversacionales. No sólo eso, otras nuevas tecnologías, en apariencia menos relacionadas con los procesos, tecnologías como blockchain y muy especialmente lo que tiene que ver con contratos inteligentes y aplicaciones distribuidas, el uso de Internet de las Cosas en soluciones diversas, los cambios en la logística surgidos de la robotización del transporte (drones, vehículos autónomos, robots móviles...), el uso de la inteligencia artificial en soluciones como la visión artificial o incluso en la automatización de decisiones complejas, y así un largo etcétera, traen consigo inmensas posibilidades de rediseño y automatización de procesos.

En la BPM CBOK Guide editada por por la ABPMP (Asociación de Profesionales de Gestión de Procesos de Negocio), en su recientemente lanzada versión 4.0, leo en las secciones preliminares, donde se explica el por qué de una nueva versión de este documento, supuestamente la Biblia de la gestión de procesos de negocio, lo siguiente:

the decision was made to update de BPM CBOK Guide again since BPM, BPMS, and Enterprise Technologies have changed, especially with the introduction of Agile methodologies, low-code and no code technologies  such as robotic process automation (RPA), and newer platforms  like blockchain, artificial intelligence, machine learning and Internet of Things (IoT).

es decir, mucha nueva tecnología, acompañada también, de una cada vez mayor adopción de los modelos agile de dirección de proyectos y de gestión de la innovación.

Es decir, una gran parte de lo que está sucediendo en el mundo de los procesos, que aunque a veces nos olvidemos de ellos, nunca han dejado de ser relevantes, viene de la mano de la tecnología, y de la tecnología digital.

Adquiere pues, pleno sentido, la idea de que los procesos de negocio son, precisamente, una de las áreas de actuación prioritaria en una transformación digital.

No lo olvidemos...y actuemos...

jueves, 4 de julio de 2019

El contexto de los procesos de negocio


Cuando trabajamos con procesos de negocio, una de las actividades típicas es el descubrimiento y el modelado del proceso, es decir, la recopilación de la forma en que se ejecuta un proceso y su plasmación en un lenguaje formal, normalmente de naturaleza gráfica.

El modelo de un proceso de negocio describe, de alguna forma, un prototipo, un patrón de cómo se debe ejecutar luego cada instancia concreta (caso) de ese proceso. Si,por ejemplo, hemos modelado la gestión de pedidos de una empresa eCommerce, lo que define el modelo de proceso es, de forma general, cómo se trata un pedido, mientras que, cuando un cliente concreto hace un pedido concreto, estamos ante un caso de ese proceso.

Asumimos, y es bastante lógico, que el caso real se ajusta al modelo de proceso y, en cierto sentido, esas es la intención.

Sin embargo, la realidad tiende a matizar los modelos teóricos.

He retomado la lectura del libro 'Process Mining. Data Science in action' de Wil van der Aalst que, por diversos motivos, tuve que detener hacia la mitad. Y, en un momento dado, el autor se detiene a hablar de lo que denomina el contexto del proceso, es decir, factores que rodean al proceso y que hacen que la ejecución real de un caso puede estar matizada de alguna manera respecto al comportamiento prototípico del modelo. Cierto que van der Aalst nos habla del contexto en relación al Process Mining, pero creo que el planteamiento de ese contexto es relevante en cualquier caso. siquiera como advertencia.




Para este autor, hay cuatro niveles de contexto:

  • Contexto del caso propiedades específicas del caso que pueden cambiar el comportamiento. Así, por ejemplo, en el caso de los pedidos, el comportamiento se puede ver alterado en el caso, por ejemplo, de clientes muy importantes (pueden recibir mayor atención o prioridad) o pedidos muy grandes.

  • Contexto del proceso En este caso, hablamos de interacciones entre instancias del mismo proceso. Así, por ejemplo, esas instancias pueden competir por los mismos recursos, por ejemplo, el equipo humano que ejecuta alguna tarea o, en el caso de los pedidos, las existencias en almacén. Y eso puede hacer que diferentes instancias del mismo proceso, no se comporten de una forma completamente similar.

  • Contexto social Se refiere a aspectos que afectan a personas y organizaciones y que recoge influencias como las derivadas de que las mismas personas o grupos puedan trabajar en diferentes procesos o a que puedan existir roces de todo tipo entre esas personas y organizaciones.

  • Contexto externo Finalmente, este contexto abarca elementos de un ecosistema que supera las barreras de la organización. Hablamos, por ejemplo, de la situación económica, regulatoria o incluso climática.

La existencia de estos contextos hace que el valor del modelo de proceso como prototipo, siendo muy alto, no sea completamente definitorio y debamos estar advertidos de que las diferentes instancias de un procesos seguirán comportamientos algo diferenciados. Es importante para process mining, pero también para análisis de tiempos, para indicadores, etc


miércoles, 27 de febrero de 2019

Vídeo: Una apuesta por los procesos y la tecnología




En este vídeo, simplemente, explico mi apuesta personal por los procesos de negocio y por el uso de tecnología digital para mejorarlos y, con base en ello enuncio la proposición de valor de mi marca Reingeniería Digital.

Transcripción

Te voy a hablar de una apuesta. Una apuesta que es personal. Pero una apuesta que creo, sinceramente, que debería hacer cualquier empresa que se plantee en serio su Transformación Digital.

¿Quieres conocerla?

Apuesto por los procesos de negocio. Por los procesos de negocio y por el uso de la tecnología digital como medio para mejorarlos.

Un proceso de negocio es la forma en que se encadenan las distintas tareas que se realizan en una compañía para conseguir un objetivo de negocio.

Dicho así, puede parecer un concepto teórico o, quizá, palabrería de consultor…

Pero, no te equivoques. Los procesos de negocio son el alma misma de tu compañía. Es la forma en que te relacionas con tus clientes. Es la forma en que fabricas productos o entregas servicios, es la forma en que gestionas tus finanzas y tus recursos humanos, y te relaciones con tus socios y con tus proveedores. Es la forma, al final, en que trabajan en el día a día las distintas unidades de tu compañía.

No puedes plantearte en serio mejorar tu eficiencia si no miras a los procesos de negocio. No puedes plantearte en serio mejorar tus tiempos de respuesta y operación si no miras a los procesos de negocio. No puedes plantearte en serio mejorar tu calidad si no miras a los procesos de negocio.. No puedes plantearte en serio mejorar la experiencia de cliente si no miras a los procesos de negocio.

Y cuando mires a los procesos tienes que hacerlo desde una doble perspectiva: desde el negocio en sí mismo, con sus objetivos estratégicos, su diseño de procesos y sus indicadores y desde el punto de vista de la tecnología y lo que ésta te puede aportar en materia de automatización, de inteligencia y de conocimiento.

No puedes, en definitiva, plantearte en serio una Transformación Digital si no miras a los procesos.

Y como creo en la Transformación, apuesto por los procesos de negocio y por la tecnología digital como medio para mejorarlos. Y por eso mi propuesta de valor se ampara bajo la marca 'Reingeniería Digital’.

Procesos y tecnología.

Esa es mi apuesta y creo, sinceramente, que debería ser también la tuya…


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miércoles, 19 de diciembre de 2018

Vídeo: ¿Qué es un proceso de negocio?



En este vídeo explico, de la forma más sencilla que creo posible, en qué consiste un proceso de negocio. Se trata de un concepto capital de la gestión empresarial y en torno al cual giran y girarán otros vídeos en materia tanto de gestión como de tecnología.

Transcripción

Hablamos de eficiencia. Hablamos de agilidad. Hablamos de experiencia de cliente. Y hablamos también de digitalización, de transformación, de robotización. Y todas esas cosas dependen de, o actúan sobre, procesos de negocio.

¿Qué es un proceso de negocio?

Un proceso de negocio, en el fondo, no es más que cómo funciona una compañía.

En una compañía hay una serie de personas que trabajan en ella y que para hacer su trabajo, con frecuencia, se apoyan en ordenadores y en sistemas. Y las tareas que realizan esas personas se coordinan para al final, acabar dando unos resultados de negocio.

Pues eso es, ni más ni menos, un proceso de negocio.

Recordemos: Una serie de tareas, que las realizan personas o sistemas, que se coordinan entre sí, y que dan un resultado de negocio.

Un ejemplo:

Imaginemos una compañía logística que se apoya en capacidades de comercio electrónico. En esa compañía habrá una serie de personas: habrá operadores de almacén o habrá conductores de furgonetas, por poner un ejemplo. Y tendrá sus sistemas: tendrá un portal, tendrá un CRM para gestionar los pedidos, y tendrá un sistema de gestión de almacén. Y esas personas que trabajan en la compañía, con la ayuda de los sistemas, realizarán tareas. ¿Qué tareas? Pues recogerán los pedidos en el portal, harán la transacción electrónica para realizar el cobro, los pedidos se trasportarán o se pasarán al almacén, en el almacén se retirarán los productos correspondientes de los estantes, se hará el packing, se meterán en las furgonetas, se transportarán y finalmente llegarán al cliente. Y con eso habremos conseguido el resultado que era, precisamente, atender el pedido del cliente y entregarle lo que había solicitado. Pues hemos ejecutado un proceso de negocio.

Así que ¿cuál es el concepto de proceso de negocio?

Pues, un conjunto de tareas realizadas por personas o sistemas que de forma coordinada, producen un resultado de negocio.

Sencillo ¿verdad?

Bueno, es más fácil enunciarlo que gestionarlo. Pero de la gestión nos ocuparemos en siguientes vídeos.

No te los pierdas ¿eh?

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viernes, 19 de octubre de 2018

Principios para el modelado de procesos


En artículos recientes hemos hablado de qué es modelar un proceso de negocio y por qué es importante. También hemos visto siete razones y media en que conviene descubrir y modelar un proceso. Antes de ir cambiando poco a poco de tercio tras muchos artículos hablando principalmente de procesos de negocio, vamos a complementar los artículos antes mencionados, con unos principios para el modelado de procesos.

Ocho principios que nos vienen de la mano de Martyn Ould y que menciona en su libro en su libro 'Business Process Management. A rigorous approach'.

  • Principio 1- Ya que hemos de hacer abstracciones, hagamos que sean significativas: al modelar pagamos el peaje de abstraer y simplificar pero, a cambio, se debe conseguir un significado inequívoco que, no sólo permite la comunicación humana sino, incluso, el poder trasladarlo a un sistema como una especie de ejecutable.

  • Principio 2- El mundo real es desordenado: más que un principio es el reconocimiento de una realidad. Ya que esa realidad es compleja y desordenada, los modelos resultantes no siempre podrán ser sencillos y nítidos. El autor emplea este principio para cargar contra los modelos jerárquicos de procesos. Esa posición de Martyn Ould es discutible y no ha sido seguida por la mayor parte de los modelos de referencia. Lo que sí es indudable es que la realidad es con frecuencia compleja y desordenada... y es casi imposible evitar que eso se traslade a los modelos detallados.

  • Principio 3- Un modelo tiene que significar una cosa y sólo una cosa: En mi opinión es quizá la característica más importante de un modelo. No es sólo que tenga significado claro, es que además ese significado es único, no interpretable. Esto es una garantía de buena comunicación y de posibilidad de automatización.

  • Principio 4- Los modelos de proceso son sobre las personas y para las personas: Por un lado, el modelo describe un proceso y, por tanto, lo que en último término hacen fundamentalmente personas. Pero, además, una de las funciones del modelo es comunicar, y esa comunicación, de nuevo, se produce esencialmente entre personas.

  • Principio 5- Existe lo que las personas hacen y lo que deberían hacer: Esa es una realidad que deben tener muy en cuenta los analistas de procesos y negocio. Con muchísima frecuencia el comportamiento en la realidad de las personas no es tan perfecto ni tan ajustado a procedimientos y objetivos como quisiéramos. A la hora de descubrir y modelar un proceso es fundamental conocer lo que realmente se hace, sea eso lo adecuado o no. Tiempo habrá luego para mejorar, pero el punto de partida debe ser la 'cruda' realidad.

  • Principio 6- Las personas trabajan en funciones pero hacen procesos: Cuando los expertos del negocio cuentan un proceso, tienden a no ver el proceso extremo a extremo, sino a tener en cuenta la actividad y punto de vista exclusivamente en su departamento, su función. Es preciso, a la hora de descubrir, modelar y mejorar procesos, ser capaces de contemplar la visión transversal de proceso a partir de esa información que con frecuencia es puramente de función.

  • Principio 7- Es lo que las personas hacen y no para qué lo hacen lo que cuenta: En este caso el autor se refiere a prestar atención a la verdadera actividad, no tanto al resultado en forma de datos que como consecuencia de esa actividad se obtiene.

Para quien no haya tenido experiencia en descubrimiento de procesos o de actividades similares como análisis de sistemas, algunos de estos principios pueden sonar abstractos, quizá extraños. Pero son la realidad pura de lo que sucede al trabajar en el descubrimiento y modelado de procesos. Tengámoslo en cuenta.


miércoles, 10 de octubre de 2018

Mister Proper y los procesos de negocio. El método de las 5S


Si, aunque parezca mentira, Mister Proper puede hacer algo por nuestros procesos de negocio, por su eficiencia y por la calidad del conjunto. Porque aplica el método de las 5S.

Con frecuencia la mejora de los procesos de negocio puede implicar técnicas complejas, rediseños brillantes y también la aplicación de avanzadas y sofisticadas tecnologías. Así es, y así tenemos que hacerlo. Nada hay de malo en ello, sino todo lo contrario.

Pero también hay formas sencillas, muy sencillas, de mejorar nuestros procesos de negocio o el funcionamiento de nuestra empresa en su conjunto.

Muy en concreto, hay un método que podríamos denominar preventivo o, nunca mejor dicho, higiénico, que sorprende por los sencillo y elemental y que, sin embargo, produce buenos resultados. Se trata del método de las 5S nacido, como tantos otros métodos de esta índole, en Japón.

La esencia del método es muy, muy simple: mantén el orden y la limpieza en los puestos de trabajo. Y sólo con eso, se pueden obtener importantes mejoras de productividad y calidad.

El nombre del método viene, como en tantos casos, de la primera letra en Inglés de las acciones que componen el método. Esas acciones y el método en sí mismo, son las siguientes:

  • (S)ort (clasificar): Se trata de revisar todos los equipos y materiales de los puestos de trabajo y determinar qué es lo que debe permanecer allí. Cualquier cosa que ocupe un lugar innecesario debe ser llevado al sitio que le corresponde o, simplemente, hay que deshacerse de ello.

  • (S)traighten (ordenar): Tras el paso anterior, todo lo que queda en el puesto de trabajo es realmente esencial. Ahora, el siguiente paso, es asignar a cada cosa un sitio concreto y claramente determinado, de forma que todo deba estar en su lugar y, cuando no es así, sea muy evidente ese desorden.

  • (S)crub (limpiar): Limpiar, sí limpiar, todo lo que esté en el puesto de trabajo, incluyendo, si es necesario, el barnizar o pintar.

  • (S)tandarize (estandarizar): Hacer que, en la medida de lo posible, todos los puestos de trabajo sean similares, lo que facilita que distintas personas puedan adoptar el mismo lugar de trabajo

  • (S)ustain (sostener): Hacer un calendario o plan de mantenimiento para aplicar de nuevo las 5S al puesto de trabajo.

¿A que, en el fondo, nos resulta familiar? Es casi, casi, lo que nuestras madres siempre nos pidieron, pero ahora llevado al puesto de trabajo. Es como acudir a Mister Proper para que mejore nuestros procesos. Pues, precisamente por lo simple, por lo que de sentido común tiene, ya nos da la pista de que debe ser bastante eficaz.

Además, es un método al alcance de cualquier empresa u organización y que, aunque inicialmente surge de entornos de fabricación, es aplicable también en oficina.

¿A qué esperamos, pues?

Yo, de momento, tras acabar este artículo, voy a ir revisando lo que tengo encima de mi mesa de despacho desde donde escribo...

lunes, 8 de octubre de 2018

Recordando las siete formas de desperdicio en procesos


En el artículo anterior hablábamos de unos criterios sencillos para identificar qué tareas de un proceso o qué características de un producto no añaden valor para un cliente. En metodologías de calidad como Six Sigma o Lean, lo que no añade valor se considera desperdicio ('muda' por su denominación japonesa) y es candidato a ser eliminado.

En el ámbito de Six Sigma, y como nos recuerdan Craig Gygi y Bruce Williams en 'Six Sigma for dummies', los posibles desperdicios se agrupan en siete categorías.

Ya hemos hablado de ellas alguna vez pero, dado que últimamente estamos tratando mucho de procesos de negocio en este blog, vale la pena recordarlas. Esas siete categorías son las siguientes:

  • Transportation (transporte): El tener que mover piezas, material o información no añade valor para el cliente porque de hecho, por sí mismo, no cambia ni la forma encaje o función del producto o servicio que estamos generando. Por tanto, no satisface uno de los criterios de adición de valor y es desperdicio.

  • Waiting (esperas): Cuando una persona, o pieza, material, material, información o equipo permanece inactivo y sin que se haga nada o sin que se haga nada sobre él, no estamos añadiendo valor y es desperdicio. En la fuente citada se cita una excepción en que la espera si añade valor como es el caso de la maduración del vino o el queso, pero es que en este caso particular la espera sí que produce cambios en el producto y unos cambios valorados, y mucho, por el cliente.

  • Overproduction (exceso de producción): El exceso de producción consiste en una producción excesiva a sabiendas, en previsión de una demanda futura. Aunque el exceso de producción puede ser un acto de previsión, el problema que genera es que, en general, va acompañado de otras formas de desperdicio como esperas o inventario. Por ello, en general, producir en exceso genera más daño que beneficio y por eso se considera desperdicio.

  • Defects (defectos): Este caso es muy fácil de entender. Generar un producto defectuoso puede implicar un trabajo tirado directamente en la basura o, en otros, la necesidad de un retrabajo adicional para corregir el defecto.

  • Inventory (Inventario): El inventario entendido en sentido amplio (puede ser realmente materiales o productos en un almacén pero, también, elementos en proceso o productos terminados aún no distribuidos e, incluso, información pendiente de procesar) consume recursos como, por ejemplo, espacio físico y sin embargo no cumple ninguno de los tres criterios de adición de valor.

  • Motion (movimiento): Cualquier proceso que exiga movimiento de personas o equipos, más allá del mínimo imprescindible, es una forma de desperdicio porque consume recursos sin aportar valor.

  • Extra processing (procesado extra): igualmente, hacer un procesado excesivo, más allá de lo requerido, no añade más valor pero sí que consume recursos.

Los autores citados nos sugieren aplicar el acrónimo TWO DIME que, literalmente significa dos monedas de diez centavos y que recoge las iniciales de las siete categorías en Inglés. Para el público de habla hispana el valor nemotécnico de ese acrónimo es menor, evidentemente, que para los norteamericanos, pero algo puede ayudar.

Finalmente, decir que a la hora de aplicar esta tipología, así como los tres criterios que veíamos en el post anterior, creo que es necesario aplicar el sentido común, como la excepción de la espera en el caso del vino y el queso nos demuestra. Se trata de entender el mensaje de fondo y que lo que estas categorías quieren decir, y aplicarlo con cordura a nuestra empresa y nuestros procesos.


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