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lunes, 16 de febrero de 2026

El retorno del hardware: razones y perspectivas

¿No resulta llamativo la frecuencia con que ahora oímos hablar de asuntos que tienen que ver con el hardware? 

No paramos de escuchar hablar de GPUs, de NVIDIA, la empresa estrella del momento, del papel estratégico de la producción de semiconductores, de la lucha por las tierras raras y tantas cosas relacionadas con los aspectos físicos de la computación, con la microelectrónica y el hardware.

¿Qué está pasando?


El hardware como 'commodity'



Hasta no hace mucho, el hardware ha sido 'el hermano pobre' de la tecnología digital, algo de lo que se hablaba relativamente poco fuera de ámbitos especializados. 

Pasada ya hace mucho la fiebre de los ordenadores personales en que sí que nos volvíamos locos los aficionados a la informática conociendo las nuevas características del último microprocesador Intel, y ahora que la gran proliferación de servicios en la nube nos hace muchas veces casi invisible el hardware corporativo, al menos los servidores, durante muchos años apenas nos hemos fijado en el hardware.

A nivel de programación, y como revisamos en el reciente post 'La evolución del desarrollo software: productividad frente a deskilling' también nos hemos ido alejando de la realidad física que soportaba la computación, de los procesadores, las CPUs, las GPUs, etc.

Sabíamos que era necesario, claro, y que evolucionaba y mejoraba, pero lo valorábamos poco, le prestábamos poca atención y, seguramente, el número de profesionales, ya no digamos aficionados, del software, supera con mucho, con muchísimo, al de los dedicados al hardware.

Además nos acostumbramos a que el hardware fuese relativamente barato, en el caso de ordenadores personales o portátiles, y casi invisible en el caso de los servidores, por mor de los servicios en la nube.

En cierto modo, habíamos convertido al hardware en una 'commodity', necesario, pero sin valor diferencial.


Y de repente ha vuelto


Y de repente, en los últimos meses, quizá algún año, vuelve a ser importante. Vuelve a estar en el discurso técnico y en el geoestratégico. ¿Por qué?

Voy a aventurar cuatro razones:

  • La escasez relativa de la capacidad de computación
  • La escasez relativa de materiales concretos
  • La especialización de la demanda
  • Un conocimiento escaso y concentrado 

Veamos


La escasez relativa de capacidad de computación


La primera es que, lo que en su momento pudimos considerar abundante, la capacidad de computación, se nos ha vuelto escasa. 

Hablo de escasez relativa porque no es que no exista capacidad de computación. Existe mucha capacidad de computación distribuida en unidades relativamente modestas como ordenadores de sobremesa, portátiles, tablets y smartphones. Existe muchísima capacidad de computación concentrada en centros de Proceso de Datos corporativos y existe, sobre todo, una ingente capacidad de computación en los data centers de los grandes proveedores de la nube (Amazon, Microsoft, Google, IBM, etc)

Lo que pasa es que la demanda crece aun más. En parte por la digitalización creciente pero muy singularmente por la explosión de la inteligencia artificial basada en modelos muy demandantes de computación tanto en entrenamiento como en inferencia, y por la previsión de que esa demanda no vaya a hacer otra cosa que crecer y trasladarse a otros ámbitos como robots, vehículos, etc, la oferta de hardware parece que se nos está quedando corta, o amenaza con quedarse corta.

Y ya se sabe que, desde un punto de vista económico y estratégico, un recurso gana importancia cuando es escaso.


La escasez de materiales concretos


Ante la enorme demanda de microelectrónica y hardware cuando algunos de sus componentes es en sí mismos escasos, como las famosas tierras raras, se perciben como aún más escasos y, por tanto, con mucho mayor valor económico y geoestratégico. 


La especialización de la demanda de hardware


Quizá en menor medida, pero también influye creo, que ya no nos vale con un hardware más generalista, digamos una CPUs tradicionales agregadas mediante mecanismos de virtualización. Ahora los cálculos en el ámbito de la inteligencia artificial. de los videojuegos, de la realidad virtual o de la simulación,  nos reclaman procesadores especializados, procesadores especializados en los cálculos algebraicos y su realización de operaciones en paralelo (caso de los GPU, 'Graphical Processing Units') y especializados en alguna operación muy específica realizada con muchísima frecuencia (caso, por ejemplo, de las TPUs, ('Tensor Processing Units')).

La necesidad de esa especialización, de esa búsqueda de procesadores más potentes y especializados, realza y revitaliza la industria del hardware pero, además, le añade más valor diferencial. Y si no, que se lo digan a NVIDIA. 


La concentración y escasez de conocimientos


Además, y a nivel casi más geoestratégico que económico, la industria de los semiconductores está muy concentrada.

Está muy concentrada geográficamente, siendo tremendamente relevante el papel de Taiwan y está concentrada en empresas, siendo tremendamente especial el caso de la empresa holandesa ASML poseedora, hasta ahora en exclusiva, de la tecnología EUVL ('Extreme Ultra Violet Lithography').

Aunque esa concentración pudiera tener sentido económico como una forma de eficiencia considerando una cadena de suministro global, lo cierto es que es también un unto de fragilidad y, en el convulso mapa geoestratégico actual, un elemento de lucha competitiva, no ya de empresas, sino de grandes potencias.

A eso añadiría, aunque confieso que más como intuición que con base en datos, que creo que existen muy pocos profesionales en el mundo con conocimientos avanzados de microelectrónica y diseño hardware.


Perspectivas: los algoritmos frugales y la computación cuántica


¿Existe alguna vía para que se suavice esa demanda de hardware, incluso esa lucha competitiva por el mismo?

Sinceramente, a corto plazo no veo que la atención en el hardware y, sobre todo, la lucha competitiva y geoestratégica él mismo vaya a disminuir. No veo que la demanda vaya a bajar, sino todo lo contrario, y no veo mecanismos para aumentar de forma sencilla y eficiente la oferta.

Fantaseando un poco, no obstante, apuntaría a dos posibilidades, aunque la segunda no es de corto plazo.

La primera sería que la industria virase, pensando en este caso en la inteligencia artificial, del uso de los grandes modelos de lenguaje, a los denominados pequeños modelos de lenguaje y/o que se encontrase una algoritmia radicalmente diferente a la utilizada últimamente, muy apoyada en la arquitectura transformer, y que esa nueva algoritmia fuese muchísimo más frugal en necesidades de computación. No es que crea que esa es una posibilidad del todo realista en sí misma e, incluso, caso de conseguirse esa algoritmia, a lo mejor nos encontrábamos con más despliegues, más caso de uso con lo que, aunque cada modelo consumiese mucho menos, la demanda global podría seguir creciendo.

Otra posibilidad, pero no es de corto plazo, es la llegada real, con viabilidad comercial y a gran escala, de la computación cuántica. Dada su enormemente superior capacidad de computación para cierto tipo de aplicaciones (incluyendo el machine learning), eso podría llevar a una drástica disminución de demanda del hardware basado en semiconductores. Pero este escenario, caso de ser realista, no es inminente y, como mínimo, parece que habrá que esperar cinco años, si no diez, o quién sabe cuánto.


Conclusiones


El hardware parece que se ha vuelto a poner de moda. Y hay razones de aumento de demanda, de especialización y de escasez de recursos que justifican el aumento de su valor discursivo, económico y geoestratégico.

Y parece que, al menos durante unos pocos años, esa importancia se va a mantener.


viernes, 17 de diciembre de 2021

Supervivencia en un mundo hiperconectado según Ángel Gómez de Ágreda

'Mundo Orwell' es un libro que nos habla de las realidades del mundo actual y previsible futuro, un mundo dominado por el impacto de la tecnología y la hiperconexión. Y lo que hace es recorrer nuestra realidad bajo diferentes puntos de vista e identificar las realidades, problemáticas y riesgos que vienen aparejados con un enfoque que refleja a la perfección el profundo 'know-how' sobre geopolítica y geoestrategia que atesora el autor.

El libro se abre con una introducción en que enlaza el clásico '1984' de Geoge Orwell con el libro que nos ocupa.

A continuación, el cuerpo principal de la obra se estructura en ocho capítulos donde los seis centrales organizan las temáticas como si fuesen las competencias de ministerios de alguna forma de gobierno mundial.
  • '1. Vida digital' Un largo capítulo semi-introductorio que destaca el papel del mundo digital, y muy especialmente de Internet y medios sociales en nuestra vida diaria e identifica algunos fenómenos y patrones de uso que implican riesgos como la forma en que nuestro contacto con el mundo se mediatiza a través de la red, la existencia de algoritmos para atraer y mantener a los usuarios, los sesgos y el efecto burbuja ligado al filtrado de contenidos o los radicalismos. Destaca la importancia que hoy día tiene, especialmente en política, dominar el discurso que aparece en estos medios y de riesgos por las suplantaciones de identidad. Habla del debilitamiento de la capacidad intermediadora de los estados, de la superficialidad en los medios digitales, la 'intervención' en elecciones, etc. Aunque casi todo el capítulo se dedica a redes sociales, también al final habla de los chatbots y otros elementos de automatización y digitalización a nuestro alrededor, como en coches o electrodomésticos, robots, etc y los riesgos adicionales que esto introduce.

  • '2. El Ministerio de la Verdad' Se centra en los fenómenos que afectan de alguna manera a la verdad, las narrativas y la información. Así, por ejemplo, se comentan el fenómeno de las 'fake news', la viralización artificial de noticias y mensajes mediante bots o la sobrecarga de información. Se habla de la actividad de 'fact-checking' como una forma de comprobar la veracidad de mensajes e informaciones y también aporta ideas sobre la gestión de narrativas y formas de contrarrestar la información falsa, En esta labor de influir en nuestra percepción, aborda incluso las posibilidades de BCI (Brain Computer Interface), es decir, la actuación directa sobre el propio cerebro.

  • '3. El Ministerio del Ocio' Ataca los aspectos más relacionados con el trabajo, la automatización y el ocio. Comienza hablando de impactos especialmente en el empleo, de la automatización y la robotización y la eventual posibilidad de disponer de más tiempo libre. Habla brevemente de nuevos modelos organizativos y también repasa distintas tipologías de robots y, aunque quizá sea de forma algo colateral, también comenta el fenómeno ciborg. Y finaliza con dos aspectos, si se quiere, más sociales, como son la idea de la renta básica universal o el aumento de la longevidad.

  • '4. El Ministerio de la Libertad' Se adentra, quizá, en uno de los territorios más oscuros, los ataques a la libertad, el ciberdelito, etc. Así, habla de ciberseguridad y comenta muchas de las formas de ataque. Habla de los piratas informáticos y del 'blackout' (apagón) como arma. Finaliza con una especie de comparativa con el mundo feliz de Orwell.

  • '5. El Ministerio de la Paz' Habla de la guerra y de la paz, comenzando con unas consideraciones generales para luego seguir explicando elementos de guerra como los ataques en tiempo real o las armas letales autónomas. Luego entra en el riesgo que existe para muchos secretos importantes y el auge de China. Habla de la guerra en el ciberespacio y finaliza con una larga sección dedicada a cómo se pueden emplear los afectos como arma o instrumento de operaciones.

  • '6. El Ministerio de la Calidad de Vida' Se centra en las ciudades, su evolución y los fenómenos que en ellas se producen. Comienza revisando un poco su evolución histórica y nos habla de un nuevo modelo de ciudad que supere el modelo de ciudad industrial y también de las llamadas ciudades inteligentes. Comenta algún fenómeno como la videovigilancia y el reconocimiento facial y también pone énfasis en el uso de los datos que se generan en los entornos urbanos. Con ello tampoco puede evitar , de nuevo, el paralelismo orwelliano y así habla de la vigilancia del 'gran hermano'. Al final, dedica bastante espacio a analizar fenómenos como las megaciudades y elementos a considerar como el transporte urbano, nuevas formas de transporte como el hyperloop, etc

  • '7. El Ministerio de la Educación' Aunque el título del capítulo pueda despistar, de lo que habla es fundamentalmente de elementos de gobernanza, y control. Así habla de los principios éticos que nos deben regir o de la vigilancia jurídica dedicando especial espacio al gobierno de robots. Habla también de valores y finaliza con una amplia sección dedicada a la gobernanza del hiperespacio.

  • '8. Un toque de optimismo' Capítulo final que intenta dejar un sabor más dulce y una visión más optimista. Habla de la riqueza y su distribución y también compara las naturalezas humana y robótica. Habla de vigilancia y de la imagen propia y finaliza enfocando las redes sociales como unas redes de libertad.

En general, el cuerpo de cada capítulo incide sobre todo en problemáticas y riesgos, pero cada uno de ellos se cierra con lo que el autor denomina un 'Manual de supervivencia' que da consejos sobre cómo gestionar esos riesgos, como autogestionarnos nosotros mismos y cómo movernos, en fin, de forma más consciente y segura en ese nuevo mundo.

Y el libro se cierra con un epílogo, unos agradecimientos y una bibliografía.

'Mundo Orwell' es un libro muy interesante, aunque, eso si, algo inquietante, que nos abre los ojos a realidades complejas del mundo actual, y que nos descubre riesgos insospechados aunque empleando para ello un tono mesurado, objetivo y bien argumentado muy al margen de visiones fantásticas o catastrofistas que pueblan otras publicaciones.

Un gran libro que invita, sin duda, a la reflexión.
 
Ángel Gómez de Ágreda

(Fuente: Ficha en Wikipedia)

Ángel Gómez de Ágreda
Ángel Gómez de Ágreda (Salamanca, 1965) es piloto militar del Ejército del Aire (España) y escritor español especializado en análisis geopolítico y comunicación de estrategia geopolítica contemporánea.

Gómez de Ágreda es piloto militar, Diplomado de Estado Mayor y Coronel español. Empezó sus estudios en 1982 en la Academia General del Aire y se graduó como Teniente en 1987. Realizó su formación como piloto militar de transporte y paracaidista en el Ejército del Aire (España), en la Universidad del Sur de California y en la US Air Force. De 2010 a 2011 estudió en la Universidad Internacional de La Rioja un máster en Terrorismo y Anti-terrorismo, y los dos años siguientes se formó en el European Security and Defence College sobre políticas de Defensa y Seguridad. Continúa su formación para ampliar sus conocimientos multidisciplinares en paralelo con su experiencia profesional, y por ejemplo, realizó su doctorado en Ingeniería en la Universidad Politécnica de Madrid (UPM).

En su trabajo profesional, Gómez de Ágreda participó en misiones internacionales representando a España en diversos países como Afganistán, Senegal o en la antigua Yugoslavia. Fue jefe de cooperación del Mando Conjunto de Ciberdefensa en el Centro de Excelencia de Cooperación en Ciberseguridad de la OTAN. Desde 2016 es analista en el Ministerio de Defensa (España), y dentro de la Secretaría General de Política de Defensa (SEGENPOL) es Jefe del área de Análisis Geopolítico.

Gómez de Ágreda ha sido docente en varias instituciones como el Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN) entre otras, impartiendo clases en la disciplina de Estrategia y Relaciones Internacionales. Es autor de numerosas publicaciones, más de un centenar de artículos, colaboraciones en libros. Destacar el libro de título 'Mundo Orwell. Manual de supervivencia para un mundo hiperconectado' reconocido como mejor libro de empresa en español en 2019 con el Premio Knowsquare.

Gómez de Ágreda analiza los problemas desde una comprensión de la realidad, apoyado en su formación y experiencia multidisciplinar, en sus artículos y entrevistas expresa su interés en "identificar las soluciones a los problemas desde fuera de las disciplinas", así como que «Exteriores y Defensa son los ministerios más codiciados en los ciberataques».​

Puedes saber más del autor consultando su perfil en LinkedIn siguiéndole en Twitter donde se identifica como @AngelGdeAgreda.

Ficha técnica: