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miércoles, 11 de junio de 2014

Kindle y la verdadera experiencia de cliente con un eReader

Cada vez existe un mayor foco en la experiencia de cliente, es decir, en las sensaciones que éste experimenta con nuestros productos y servicios. 

A medida que las necesidades básicas de los consumidores quedan cubiertas, a medida que muchos de esos productos y servicios son realmente no estrictamente necesarios, gana protagonismo como elemento diferenciador esa 'experiencia de cliente'.

Cuando hablamos de equipos electrónicos puede parecer que un diseño llamativo, que una gran cantidad de funcionalidades, que muchos alardes pueden ser diferenciales. Y quizás es cierto que pueden llamar la atención...pero tal vez no sea el verdadero objetivo.

Si nos centramos en un eReader ¿qué debería éste ofrecernos?

En su libro 'The everything store', Brad Stone nos narra la historia de Jeff Bezos y de Amazon

En el capítulo que dedica al lanzamiento del Kindle se aborda la problemática de la experiencia de cliente/usuario.

La firma de diseño Pentagram colaboró con Amazon en ese empeño. Tras experimentar las sensaciones que producían diferentes eReaders, intentaron resumir qué es lo que convierte a un eReader a ojos del lector en algo similar a un libro. Tom Hobbs nos relata la conclusión:

One of the primary conclusions from their research was that a good book disappears in the reader's hand. Bezos later called this the top design objective. "Kindle also had  to get out of the way and disappear so that you could enter the author's world"

Como aficionado a la lectura puedo decir que la conclusión no puede ser más acertada. Lo que debe destacar en un libro no es el soporte, sea papel o un eReader, lo importante es, precisamente, que ese soporte pierda importancia, que desaparezca de la mente del lector que sólo debe concentrarse en el libro en sí, en sus historias o argumentos, en transportarse al mundo de ideas, historias, fantasías o razones a que el autor nos quiere conducir.

Paradójicamente, la mejor experiencia de cliente con un eReader, es que éste se desvanezca, que desaparezca, que se ausente de esa experiencia.

Curioso... pero creo que muy acertado... 

lunes, 26 de mayo de 2014

Lo digital como inevitable: Jeff Bezos sobre el sector editorial.

Algunos cambios son inevitables. 

La tecnología y los mercados evolucionan y el oponerse al cambio puede ser una forma de ceguera, de retrasar lo inevitable o, simplemente, de exprimir al máximo una situación favorable mientras sea posible.

Uno de esos sectores afectados por lo inevitable, en este caso por lo inevitable de la revolución digital, es el sector del libro. A estas alturas ya es una innegable y aún creciente realidad el impacto del libro electrónico en el sector editorial y del comercio electrónico como la forma de comercialización preferente para adquirir esos eBooks.

Y el mayor exponente de la comercialización del libro digital es, evidentemente, Amazon.

Leyendo 'The everything store', una historia de Amazon a cargo de Brad Stone, me encuentro con una frase de Jeff Bezos que, aunque puede que de forma interesada, resume perfectamente esa inevitabilidad, esa cierta fatalidad tecnológica que afecta al sector del libro. 

La frase que se menciona en el libro es:

Amazon isn't happening to the book business. The future is happening to the book business.

Demoledora y acertada. 

No se trata tanto de que Amazon, con toda y su potencia y omnipresencia, sea la culpable de erosionar el negocio editorial tradicional. Se trata de que lo digital ha abierto una nuevas posibilidades que cambian radicalmente las reglas del juego del mercado editorial. Y esas nuevas reglas no van a desaparecer...

Oponerse a ello es sólo retrasar lo inevitable...probablemente perdiendo bastante en el empeño...

lunes, 11 de noviembre de 2013

Long tail edition: unas percepciones personales

Una de las maravillas de la web 2.0, uno de los grandes cambios que ha traído consigo, es la posibilidad de que las personas digamos 'normales' puedan acceder no sólo a la lectura o adquisición de productos sino también a la producción de los mismos.

Esto es especialmente relevante en el caso de aquellos bienes de naturaleza intelectual, informativa, bienes fácilmente digitalizables y distribuibles a lo largo de la red.

Uno de los sectores más afectados por este fenómeno es, sin duda, el sector de la edición, de la publicación de libros.

La aparición no sólo de Internet sino también de los eBooks ha supuesto una revolución en el ámbito cultural, una revolución que ha facilitado la autoedición, el que los usuarios se conviertan en escritores y publiquen sin cortapisas, no sólo en blogs o en redes sociales sino produciendo también sus propios eBooks.

Últimamente, por ejemplo, Amazon da muchas facilidades para ello, proporcionando mecanismos sencillos para generar libros descargables y legibles en el Kindle y para ponerlos a disposición de cualquiera en su tienda digital.

Se trata probablemente de una de las más claras expresiones de lo que Chris Anderson bautizó como la economía de la larga cola ('Lont Tail Economy'), una economía en que  aumenta enormemente la oferta de productos quizá con demanda escasa. Aumenta enormemente la cantidad y variedad de esta oferta.

Sin embargo, este fenómeno tiene alguna consecuencia. Así, últimamente he visto proliferar eBooks (y he de reconocer que he sido consumidor de ellos) con tres características que creo que, sin ser necesariamente exclusivas del mundo digital, sí se han multiplicado desde su eclosión:
  • Libros muy cortos: libros con una extensión de sólo unas decenas de páginas.

  • Libros muy baratos o gratuitos: libros con un coste menor de 3€ o incluso gratuitos

  • Libros con edición no muy cuidada: libros con un estilo cuando menos discutible e, incluso, con errores gramaticales de cierta gravedad y en cierta abundancia.
¿Enriquece esto el saber y la cultura o corre en su contra?

El aumento de la oferta, tanto en cantidad como variedad, y el que disminuya el precio de los libros no puede dejar de considerarse como algo muy positivo. El que desaparezca el censor o editor que limita la publicación de libros eventualmente interesantes, no puede dejar de ser considerado también como deseable.

Sin embargo, la merma de calidad gramatical y, eventualmente, de la propia calidad literaria, técnica o científica de las obras no deja de constituir un peligro o una degradación del contenido respecto a fuentes más tradicionales y trabajadas.

¿Cuál es el balance? ¿Cuál el resultado neto?

No estoy seguro pero quiero pensar, lo pienso de hecho, que al igual que la Wikipedia, a despecho de su carácter anárquico y teóricamente con contenidos no garantizados consigue un valor científico superior al de la Enciclopedia Britannica, de la misma forma, el conjunto de este mercado editorial 2.0, a pesar de fallos y libros de baja calidad, proporciona, visto a  nivel global, una mayor creatividad, un mayor conocimiento, una mayor cultura.

miércoles, 6 de julio de 2011

¿Son los eBooks una oportunidad para la industria editorial?

¿Son los libros digitales, los eBooks, una amenaza o una oportunidad para el mercado editorial?

Hoy día parece indudable la tendencia ascendente de los eBooks y eReaders (independientes o integrados en Tablets) y también parece evidente que la industria editorial, como todos los mercados que tratan con contenidos digitalizables (música, películas, etc), está sujeto a desafío y en proceso de profunda revisión, más que de su viabilidad propiamente dicha, de su modelo de negocio.

Sin embargo, ¿cómo afectan los eBooks al mercado en su conjunto, al global de libros publicados, vendidos y leídos?

En una primera impresión, podríamos pensar que la influencia es nula: podrá modificarse el soporte de esos libros, su precio, su modelo de negocio... pero quizá no la demanda total de lectura.


Si adoptamos una postura pesimista, podemos pensar que los eBooks, por efecto de la piratería, por la presunta bajada de calidad al no ser completamente controlados por la industria, etc podrían afectar negativamente. De forma colateral, la competencia que significa Internet para el uso del tiempo libre y en concreto la lectura o, incluso, la forma en que el mundo digital en general e Internet en particular afectan, según autores como Nicholas Carr, a nuestros cerebros y al tipo de contenidos que consumimos y la forma en que los consumimos (contenidos cortos consumidos rápidamente con un bajo nivel de atención, superficialmente), puede desfavorecer la lectura profunda y, por tanto, la lectura de libros.

Sin embargo, Nick Bilton, en su libro 'Vivo en el futuro...y esto es lo que veo' nos da un argumento optimista. Bilton opina que la facilidad que los sistemas de libros digitales (ej. Amazon con su Kindle) ofrecen para su descarga en cualquier lugar y en el momento en que al lector le apetezca, la comodidad, o adaptando el término anglosajón, la 'conveniencia', podrían llevar a una mayor compra de libros, propiciado por sus formatos digitales y por esa comodidad que estimula la compra por impulso.

¿Dónde está la verdad? Necesitaría más datos y perspectiva, pero yo no sería especialmente pesimista. No creo que el formato eBook vaya en contra de la industria editorial, al menos entendida como la cantidad de libros publicados, adquiridos y leídos. Más peligroso, en todo caso, considero el posible cambio de cultura, de costumbres de ocio y de orientación cognitiva. Aún así, no me asustaría demasiado. Lo que tenga que pasar pasará, porque nosotros, el público, los más lectores especialmente, haremos la elección que más valor nos aporte y eso conformará la industria.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Dimensiones en la lucha por el mercado del eBook

En los últimos días ha ocupado mucho espacio en la prensa más o menos espcializada y en Internet la polémica acerca de la digitalización de libros por parte de Google , como parte de su iniciativa Google books, y del eventual respeto o no a los derechos de la propiedad intelectual.

Sin profundizar en la noticia en sí, este hecho nos recuerda que son varios los frentes de lucha y estrategia competitiva en el emergente mercado del libro digital.

Por un lado nos encontramos con lo relativo al terminal, el lector de libros y, en general, la tecnología asociada a la digitalización, descarga y lectura de los libros en formato electrónico.

En otro frente, quizá el más complejo, nos encontramos con el campo del contenido, los libros en sí, la amplitud del catálogo, su interés...pero, sobre todo, el asunto realmente polémico y complejo de esta dimensión que es el de los derechos de autor.

Finalmente, es necesario contemplar la dimensión, tampoco nada sencilla, del modelo de negocio, cómo definir el producto o servicio que es el libro digital, cómo hacerlo rentable y cómo hacerlo inmune, o mejor, compatible, con la cultura de la gratuidad en Internet.

En el fondo no son problemas o dimensiones específicas del eBook, sino, en general, de todos los contenidos electrónicos: películas, vídeo, música... campos donde tampoco acaban de estar resueltas estas cuestiones. Pero parece que ha llegado el momento de planteárselas tambien en serio, muy en serio, en el caso del libro digital.

martes, 1 de septiembre de 2009

eBooks: ¿ Esta vez irá en serio ?

Hace unos meses, en Enero de 2008, y coincidiendo con el lanzamiento del Kindle, el lector de eBooks (y toda su concepción de servicio) de Amazon, escribía en mi página personal, Mundo Azul, un artículo en que, aparte de analizar el equipo y su servicio, intentaba lanzar una previsión acerca del futuro del Kindlke en particular, y de los eBooks en general. La frase que quizá resume mejor esa mirada a la bola de cristal, era la siguiente:

"Nuestra opinión es que los eBooks irán conquistando terreno, pero poco a poco. Nos cuesta creer que se produzca una drástica reducción de los libros en papel en breve plazo. Vemos necesario que, en paralelo, se vayan produciendo avances tanto técnicos (mejoras en ergonomía, autonomía, velocidad, estandarización, etc), como en modelos de negocio (clarificación de actores, competencia real, esquemas de precios maduros y aceptables, etc), y todo ello acompasado con un cambio cultural que permita aceptar los eBooks y la lectura electrónica como una alternativa realista. También será necesario clarificar y encontrar esquemas aceptables para la gestión de los derechos de propiedad intelectual (DRM), lo cual tiene mucho que ver con el modelo de negocio y, por tanto, con la retribución justa y atractiva a cada actor implicado, empezando por los propios creadores de contenidos, pero sin olvidar a los clientes y usuarios. "

Ha pasado un tiempo, algo más de año y medio y, aunque, tras repasarla, mi opinión general no ha variado mucho, si se ha producido este verano un considerable movimiento, que me ha llamado la atención, y que conviene tener en cuenta.

Como se resume en El blog de lecturalia, en el artículo titulado Novedades en el mundo del libro electrónico en Agosto, en este verano se han producido de manera muy concentrada acontencimientos relevantes: el lanzamiento de la nueva versión del Kindle, la nueva versión del eReader de Sony, el lanzamiento de un lector por El Corte Inglés, por Asus... así como la búsqueda de precios menores.

Todo ello me hace preguntarme si no se está acercando el gran momento de los eBooks. Sigo sin esperar, ni mucho menos, una reducción notable a corto plazo del libro en papel pero lo que sí parece entreverse, es un crecimiento notable de los eBooks y una popularización importante...quizá definitiva. Sigo sin creer que vaya a ser un 'boom' inmediato...pero empiezo a pensar que el momento se acerca. Una vez que el mercado de la música, sin estar claro, eso sí es cierto, el mejor modelo de negocio, se está popularizando a pasos agigantados en medios digitales (pensar en iPod y Zune, por ejemplo), una vez que se ve como imparable la trasferencia de periódicos al medio digital..quizá ha llegado el momento de los libros...

Tal vez hayamos superado ya los escarceos preliminares y, esta vez, la cosa vaya en serio.