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lunes, 27 de abril de 2026

Amazon AWS 'breaks guitars': un caso de mal servicio y una queja sin respuesta

Este es una especie de 'post protesta', un lanzar una queja al aire con la esperanza, que no la expectativa, de que alguien tome nota.

Ese alguien debería ser Amazon AWS, que es la empresa de la que me voy a quejar, pero ese alguien también podría ser cualquier cliente potencial de Amazon AWS...para que esté advertido, se lo piense y tome precauciones antes de contratar a Amazon AWS, incluyendo la de buscar una alternativa. 

Tengo varias críticas que formular a Amazon AWS, pero la más importante, la verdaderamente importante, es la de su pésimo, en realidad inexistente, servicio de soporte.

Y, a la hora de redactar este artículo, no he podido evitar acordarme del, en su momento, muy famoso caso de Dave Carroll y United Airtlines, que dio origen a un fenómeno viral en Internet con la canción titulada 'United breaks guitars'.


Sobre Amazon AWS


Aunque Amazon AWS ('Amazon Web Services') creo que es bien conocida, por si acaso recuerdo que se trata de la división de cloud computing de Amazon, una división que le genera grandes beneficios al gigante online, una división a la que le cabe el mérito de haber sido quien inventó de alguna manera este concepto de los servicios en la nube, y además, una división líder mundial desde entonces del sector, con más de un 30% de cuota, en competencia, fundamentalmente, con los otros dos hiper-escaladores: Microsoft Azure y Google Cloud Platform.

Dada esa relevancia, hace años que la sigo, que he leído libros e informes sobre ella, y que he hablado sobre ella, e incluso hecho sencillas demos, en mis clases, tanto en el ámbito de tecnología y transformación digitales, como de innovación.

Y por eso, desde hace años, la verdad es que no recuerdo cuántos, tengo una cuenta de formación gratuita (supuestamente) en Amazon AWS.


Antecedentes


Hace unos par de meses o así, y de cara a una formación, decidí que era una buena idea hacer un pequeña demo, una demo grabada, del funcionamiento de Amazon SageMaker, el conjunto de herramientas y servicios de Amazon en materia de Machine learning. 

Cursé un pequeño MOOC sobre SageMaker y, siguiendo los ejemplos que allí se exponían, configuré un dominio y los recursos mínimos necesarios para, simplemente, visualizar SageMaker, navegar por él y entender mejor lo que ofrece. Al hacer esto, utilicé mi cuenta gratuita y entendí al profesor del MOOC que lo que estaba configurando también era gratuito.

De hecho, sólo hice la configuración, pero no llegué a crear ningún Notebook, no cargué datos, no entrené ningún modelo, no lancé ningún trabajo. Apenas hice nada más que configurar y entender el entorno.

Esto fue suficiente para poder luego hacer una recorrido demo y grabar lo que pretendía.

Y me quedé tan tranquilo. 

Esto debió ocurrir a principios de Marzo.


Los hechos (I): esto no era gratuito


Cual no sería mi sorpresa cuando, dos o tres semanas más tarde, me llega un correo de Amazon diciendo que tenían problemas con mis medios pago para cobrar la factura de Marzo.

¿Factura? ¿Cobrar? ¿De qué me hablan? ¿Pero esto no era gratuito?

Bueno, me pongo a mirarlo y, en efecto, me estaban intentando cobrar la friolera de 743,18$, en una cuenta que se supone es gratuita, por algo que yo había entendido que era gratuito y por no hacer prácticamente nada de computación real. 

Aunque yo había entendido que todo lo que había utilizado era gratuito, y aunque me parece una pasada cobrar esa cantidad por no hacer realmente nada, asumí que el error había sido mío, que seguramente en alguna parte en que yo no había reparado, había alguna cláusula que especificaba que eso que había hecho no era gratuito. Así que decidí pagar esa factura por más que me doliese en el bolsillo y que me molestase en su concepto.

En Abril, 6-Abril, exactamente. abrí un ticket de soporte quejándome de los hechos, pidiendo que me lo explicaran y solicitando (aunque sin ninguna expectativa real de conseguirlo) la devolución del dinero. La devolución del dinero no esperaba que se produjera, pero la explicación, sinceramente, sí.


Los hechos (II): defectos de usabilidad e información en Amazon AWS


Lo siguiente, por supuesto, fue darme de baja de SageMaker y de cualquier servicio que pudiera tener contratado sin yo ser consciente, con Amazon AWS,

¿Debería ser fácil, verdad?

Pues no lo es.

No existe una forma sencilla (en realidad, no me consta que haya una forma en absoluto) de visualizar qué servicios tienes contratados con Amazon AWS. Sí que existe una forma bastante razonable de visualizar aquello que te han facturado hasta el momento e, incluso, una previsión de lo que te pueden facturar en el futuro.

Esa visión de facturación, sin embargo, no te lleva directamente a conocer qué tienes realmente contratado. Me explico: Amazon AWS no tiene un esquema sencillo de servicios, sino que unos dependen de otros e, incluso, en el caso por ejemplo de SageMaker, lo que te cobran depende de recursos concretos que hayas creado, no del servicio como tal. Y no existe, al menos que yo haya encontrado, una forma panorámica, directa y razonablemente sencilla de saber qué servicios y recursos tienes y por los que te están cobrando.

Tengo que suponer, y de hecho supongo, que sí existe alguna forma. No me puedo imaginar que una empresa que contrate variedad de servicios de Amazon AWS, que haga uso intensivo de ellos, que pague mucho por ello y no pueda saber qué tiene contratado y configurado realmente. No lo puedo creer, y no lo creo de hecho, pero lo que sí digo es que no es sencillo o, al menos, no evidente.

Y esa dificultad en la interfaz de usuario, ese mal planteamiento de la consola, me parece lamentable en los tiempos actuales y más para el líder mundial de servicios en la nube.

pero lo realmente grave no es esto.


Los hechos (III): la inexistente respuesta de Amazon AWS


A todas estas, claro, mi prioridad era darme de baja inmediatamente de todo, y para eso necesitaba saber qué era exactamente ese 'todo' de lo que me tenía que dar de baja.

Aparte de consultar en la web de Amazon AWS y a ChatGPT, abrí, el 8 de Abril, tres nuevos tickets de soporte pidiendo ayuda para darme de baja en los servicios, cada vez más desesperado ante la para mí inexplicable dificultad de la tarea de ejecutar tal baja y la falta de respuesta de Amazon AWS. 

Debo decir, además, que cuando abrí los últimos tickets ya había comprobado que cada día que pasaba sin que lograra dar de baja lo que fuera que tuviese que dar de baja, me seguían apuntando un debe de unas decenas de dólares (¡cada día!).

Al final, llegué a abrir cuatro tickets de soporte en tres días (muestro imagen en la herramienta AWS Support)



¿Respuesta?

De esos cuatro tickets sólo llegaron a contestar a uno de ellos, pero con una respuesta automática, creada con inteligencia artificial generativa y que era insuficiente por genérica, cosa que les hice saber. Lo que me decían, y mejor, ya lo sabía yo a partir de consultas a ChatGPT.

Es decir, es el día en que esto escribo, 27 de Abril, no han contestado al ticket original del 6 de Abril (¡¡¡ 21 días sin contestar!!!), no han contestado a dos de los tickets que abrí el 8 de Abril (¡¡¡19 días sin contestar!!!) y sólo han contestado a uno de los tickets de 8 de Abril, pero no han contestado a mi observación de que esa respuesta era demasiado genérica, respuesta que les di el 9 de Abril (¡¡¡ 18 días sin contestar!!!).


Los hechos (IV): ni siquiera en X (twitter)


Desesperado, acudí a X (antiguo Twitter) lanzando un post de queja y mencionando a diversas cuentas de Amazon AWS: la cuenta de España (@awscloud_es), alguna cuenta general (@aws, @awscloud) y la cuenta de soporte (@AWSSupport) e, incluso, la de Jeff Bezos (@JeffBezos)..

Lo normal cuando haces eso es que, una hora o dos después del mensaje, alguna cuenta te conteste (suponía que la de España), te pida que le sigas, te sigue, y continuas la conversación mediante mensajes directos y, con mayor o menor acierto te ayudan. Al menos esa era mi experiencia hasta ahora con otras empresas.

¿Qué hizo en este caso Amazon AWS?

De nuevo, nada.  

Bueno, casi nada. Al final contestó de forma  pública la cuenta @AWSSupport, diciendo que habían hablado con su equipo para que revisasen los tickets. Adjunto el post



¿Algún resultado tras esto? ¿Alguna contestación adicional? ¿Algún otro contacto? No, cero 'patatero'. Los tickets siguieron igual, y no hubo más acción por parte de la cuenta de AWSSupport.


Los hechos (V): el fin de la historia


Escribo esto cuando, desde hace unos días, parece que he logrado resolver el problema. A base de consultar a ChatGPT y explorar y recorrer por arriba y por abajo la consola de Amazon SageMaker, parece que he logrado localizar y borrar todos los recursos por los que me estaban cobrando. Desde hace unos días, ya no me acumulan nuevos costes.

Pero, me ha llevado mucho tiempo conseguirlo, en un momento, además, en que tenía un pico de trabajo brutal y lo último que quería era dedicar esfuerzos a nada que no fuese mi verdadero trabajo. Además, y mientras he logrado borrarlo y no, este mes de Abril me han seguido acumulando costas  hasta un total de 171,54 $ que seguro que, esto si, me cobran puntualmente sin la más mínima dilación.


Inciso: Dave Carroll y United


Como decía al inicio de este post, he utilizado como metáfora y título el caso 'United breaks guitars'. 

Se trata de un caso que se hizo muy famoso ocurrido en 2009, en pleno 'boom' de la web 2.0. El caso se refiere al cantante country Dave Carroll. En un viaje que éste realizó con la aerolínea United Airlines' fue avisado de que los empleados de equipaje estaban lanzando por los aires su guitarra 'Taylor' (que costaba unos 3.500$). El cantante intento advertir de ello, pero no le hicieron ni caso. Al llegar a su destino comprobó que, en efecto, habían roto la guitarra. A esto siguió una larga cadena de acciones por parte del cantante para que United Airlines asumiese su responsabilidad, todo ello sin encontrar respuesta.

Harto de ello, grabó la canción 'United breaks guitars' que se hizo viral (150.000 visualizaciones el primer día). Dejo aquí el famoso vídeo.



Con esto, United no tuvo más remedio que que reaccionar y atender a Dave Carroll


El verdadero problema no son las guitarras rotas


En el caso de Carroll, hubo un fallo de raíz por parte de United, que fue romper la guitarra por descuido o incluso desprecio por parte de sus empleados. Pero, más allá de este error de partida, lo realmente exasperante y mucho más grave, fue la negativa de United a atender la justa reclamación de Dave Carrol.

En mi caso, creo que Amazon AWS muestra fallos en su servicio cuando no explicita claramente qué te da gratuito y por qué te cobra, o cuando no ofrece una consola razonable para tener perspectiva clara y sencilla de tus servicios y recursos y facilitar su gestión y, en mi caso, su baja inmediata. Pero asumo como propio el no haberme informado suficientemente de los costes en que estaba incurriendo o no estar más ducho en el manejo de la consola, y sólo me referiré a esto que creo fallos de Amazon AWS como meras oportunidades de mejora.

En ese sentido, a lo mejor en mi caso debo asumir como problema propio el que la 'guitarra se haya roto' (en forma de servicio de pago) y que 'la broma' me vaya a costar más de 900$.

Lo que realmente es de todo punto inaceptable, es que Amazon AWS no responda (¡¡¡ 21 días sin dar una respuesta!!!) 

He pensado que, quizá, 'tardan' tanto en contestar porque estoy en esa cuenta presuntamente gratuita y, quizá, es que por eso no me consideran un verdadero cliente.

Pero, por un lado, la cuenta no ha sido tan gratuita, como ha quedado claramente demostrado y, por otro, para facturarme y cobrarme sí que me han tratado como a un cliente. Es para darme soporte y para atenderme para lo que no me han considerado como un cliente y no me han atendido ni ayudado en absoluto.

¿O es que Amazon AWS trata así a todos sus clientes? 

En el estribillo de su canción, Dave Carroll dice:


I should have flown with somewhere else or gone by car... cause United breaks guitars


Y, claro, esa es la sensación que me queda, que debería haber usado otra plataforma en la nube en lugar de Amazon AWS. Y, claro, para futuras formaciones, exploraré Microsoft Azure o Google Cloud Platform e intentaré no volver a recurrir a Amazon AWS. Y pongo en alerta, a quien me quiera escuchar, que tenga cuidado con Amazon AWS y, sobre todo, con su servicio de soporte.

Y es que, aunque sea de manera figurada 'Amazon AWS breaks guitars'.


Conclusiones


Pese a que Amazon AWS es el creador de la categoría de servicios en la nube, pese a que se trata del líder mundial de este mercado, su servicio de soporte deja mucho que desear, en realizad es casi inexistente, al menos esa es mi experiencia personal.

viernes, 20 de junio de 2014

La historia de Amazon y Jeff Bezos según Brad Stone

'The everything store' es una historia detallada del nacimiento y evolución de Amazon, salpicada con apuntes de la vida y personalidad de su fundador e innegable líder Jeff Bezos.

Una historia detallada, narrada con un innegable tono periodístico y basada en testimonios de empleados actuales y pasados de Amazon, de algunos de sus competidores y de miembros de la familia Bezos.

El libro nos revela una compañía que ha vivido mucho tiempo en el filo de la navaja, con un funcionamiento en ocasiones sorprendentemente caótico y una finanzas inestables, que ha trabajado durísimo para afianzarse y alcanzar el puesto que hoy ocupa, pero que para lograrlo ha llevado hasta el extremo la orientación hacia el cliente y ha labrado una cultura y comportamientos muy duros hacia los empleados y muy agresivos, a veces rozando lo ético y legal, hacia sus competidores y proveedores. Al tiempo, observamos a un Jeff Bezos reservado e introvertido, visionario pero enormemente exigente con sus colaboradores, temible en muchas ocasiones.

El libro se compone de once capítulos organizados en tres partes.

La primera parte, 'FAITH' nos narra los primeros y tambaleantes tiempos de la compañía, unos tiempos en que fundamentalmente actuaba como unas tienda de libros en papel a través de Internet. Se inicia con 'The house of quants' en que cuenta el paso de Bezos por la compañía DESCO y la modesta fundación de Amazon.com. En 'The book of Bezos' sigue narrando los primeros tiempos (estamos en los años 90), cómo se van incorporando empleados y cómo la compañía se va abriendo paso. En 'Fever dreams' se habla de los tumultuosos finales de los 90, la dura competencia con otras empresas como eBay, los problemas de naturaleza operativa y logística a que se enfrentó la compañía (y que tuvo que resolver con el enorme esfuerzo de sus empleados), la diversificación o la fiebre de adquisiciones. 'Milliravi', que se sitúa ya en torno al 2000 y la ruptura de la burbuja tecnológica, se centra en las críticas y problemas de naturaleza financiera a que se tuvo que enfrentar Amazon y continúa con las luchas por aumentar la cartera de productos y la cada vez más dura competencia.

Jeff Bezos, fundador y CEO de Amazon
La segunda parte 'LITERARY INFLUENCES', ya situada en el siglo XXI, aborda una época de cierta madurez para el negocio de distribución pero nos narra la conversión en empresa tecnológica. En 'Rocket boy' se hace un cierto paréntesis, un flashback hacia la historia personal de Jeff Bezos así como algunos de sus intereses y empresas más allá de Amazon, revelándosenos, por ejemplo, su interés en los viajes espaciales y su interés en llegar a Marte. 'Chaos theory' nos sigue contando las problemáticas operativas de la compañía, las luchas intestinas y, en general, hacen ver a Amazon todavía como una empresa algo caótica. En este capítulo ya se apunta la intención de Bezos de reorientar Amazon hacia una compañía tecnológica. El capítulo 'A tehcnology company, not a retailer' se centra en ese punto y, muy en concreto, en la exitosa incursión de Amazon en el mundo del cloud computing con el lanzamiento de Amazon Web Services (AWS). En 'Fiona', y utilizando el nombre en clave del proyecto, se nos habla del lanzamiento del Kindle, el eReader de Amazon y todo su ecosistema.

La tercera y última parte, 'MISSIONARY OR MERCENARY' realiza algunas consideraciones globales sobre el comportamiento corporativo de Amazon y el personal de Jeff Bezos. 'Liftoff!' habla sobre todo de la forma en que Amazon enfoca la relación con sus competidores o posibles adquisiciones, un comportamiento sin duda muy duro y en ocasiones de dudosa ética, ilustrado con casos como, por ejemplo, la adquisición de Zappos. 'Expedient convictions' aborda fundamentalmente el mundo de los impuestos, la visión de Amazon y algunos de los problemas de naturaleza fiscal y legal a que se ha tenido que enfrentar. Finalmente, en 'The kingdom of the question mark' y aunque se apuntan algunos detalles de los últimos pasos de Amazon como empresa, se torna la vista más hacia la persona Jeff Bezos, incluyendo el descubrimiento de su padre natural. Este capítulo aporta un detalle simpático, a saber, fotos personales de algunos de las personas que aaparecen en el libro, incluyendo, por ejemplo, fotos de infancla de Bezos.

Centro Logístico de Amazon en Nevada
'The everything store' es, en fin, una historia muy completa de Amazon y un dibujo de la personalidad de su fundador. El libro es interesante aunque a veces se hace largo por la cantidad de información que aporta y por adoptar un estilo narrativo algo plano, de naturaleza muy informativa. Es un libro que nos dibuja un Amazon que sorprende en lo positivo no sólo por su éxito, sino también por su tenacidad, resistencia ante las adversidades y capacidad de reinvención pero que desagrada en su dureza con empleados, competidores y proveedores y en la forma en que, en ocasiones, roza lo ético. Un libro que, quizá, en conjunto, pueda hacer perder enteros a la admiración que despiertan Amazon como compañía y Jeff Bezos como líder.

Brad Stone:

(Fuente: Traducción y ligera elaboración propia de la biografía en la web oficial del autor)

Brad Stone
Brad Stone es un redactor senior en Bloomberg Businessweek. A lo largo de los últimos años ha escrito artículos de portada sobre compañías como Apple, Google, Amazon, Yahoo, Twitter, Facebook y el buscador chino Baidu. Cuando no ha estado ocupado diseccionando las compañías de alta tecnología que están moldeando nuestro futuro, ha escrito sobre las acosadas compañías aéreas domésticas, drones armados, el gigante de la distribución Costo o ha perseguido los engaños de un estafador internacional y presunto asesino.

Brad se unió a Businessweek procedente de The New York Times, donde había sido reportero desde 2006. Dió cobertura a las tendencias de Internet así como a las mayores compañías de Sillicon Valley desde la oficina del periódico en San Francisco. Además de artículos para el periódico, escribió una columna semanal, Ping, como uno de los fundadores del blog sobre tecnología 'Bits'.

Desde 1998 hasta 2006, Brad sirvió como corresponsal en Sillicon Valley para la revista Newsweek, escribiendo en las secciones de tecnología y negocios y siendo autor de una columna online.

Brad es autor de 'The everything store: Jeff Bezos and the Age of Amazon' un bestseller ganador del 2013 Goldman Sachs/Financial Times Business Book of the Year Award

También es autor de un libro anterior 'Gearheads: the Turbulent Rise of Robotic Sports', seleccionado como uno de los mejores libros de 2003 y que cubre el nacimiento de lo que entonces era una nueva generación de aficionados a la robótica y hackers hardware.

Brad Stone nació en Cleveland, Ohio, y se graduó en la Columbia University en 1993.

Puedes saber más sobre el libro y el autor en su su página oficial. También puedes seguir al autor en Twitter en la cuenta @BradStone

Ficha técnica:

AUTOR: Brad stone
AÑO: 2013
ISBN: 978-0-316-21925-9
PAGINAS: 353

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lunes, 16 de junio de 2014

Líderes duros en el sector tecnológico

Creeríamos que debiera ser diferente. Creeríamos que los líderes del sector tecnólogico, de las empresas que han dado forma a Internet, debieran adoptar un estilo más moderno de liderazgo, un estilo más humano, más cercano a sus colaboradores, más dialogante...

Sin embargo, lo que de ellos sabemos parece apuntar en sentido contrario.

Descubro en 'The everything store' de Brad Stone, un Jeff Bezos tremendamente exigente con sus colabores, que puede llegar a caer en la mala educación y el insulto, que exige una entrega total a la empresa con unas compensaciones que no parecen estar a la altura.

De alguna forma, así se resume en una frase de dicho libro

Some Amazon employees currently advance the theory that Bezos, like Steve Jobs, Bill Gates, and Larry Ellison, lacks a certain degree of empathy and as a result treat workers like expendable resources without taking into account their contribution to the company. That in turn allows him to coldly allocate capital and manpower and make hyperrational business decisions while another executive might let emotion and personal relationships intrude.

Jeff Bezos, fundador y CEO de Amazon
Lo cierto es que, y como se apunta en la cita, no parece ser ese estilo duro sólo una característica de Jeff Bezos. Parece que otros líderes del sector tecnológico, como Steve Jobs, Larry Ellison, etc comparten similares características.

¿Qué podemos pensar de este hecho? ¿Cómo se explica que, precisamente en las empresas más presuntamente modernas, parezca brillar un estilo de liderazgo en apariencia obsoleto?

¿Será mera casualidad y el dato no es representativo? ¿Será que están equivocadas las teorías modernas del liderazgo? ¿Será que esas modernas teorías constituyen meros discursos complacientes para generar atracción y un rentable negocio a consultores y speakers pero que no responden a la realidad? ¿Será que sólo se critica en esos líderes sus aspectos más duros olvidando otras facetas de su personalidad y acción como directivos?

No tengo clara la respuesta.

Reflexiono que construir a partir de la nada, como es en todos los casos que se mencionan, unos impresionantes imperios empresariales, precisa de una fortísima personalidad, una gran disciplina, una enorme tenacidad, un incansable esfuerzo... que, además, debe transmitirse a toda la organización...y eso, probablemente, no casa con un estilo de liderazgo más 'soft'. Tal vez estos mismos líderes, en escenarios 'más cómodos', mostrasen otra cara. Tal vez, simplemente, ejercieron el tipo de liderazgo necesario en sus circunstancias. O tal vez han triunfado por ser como son.

No lo sé...

Nos gustaría pensar que un liderazgo más humano produce mejores resultados, al menos a la larga. Nos gustaría pensar que el ser humano responde mejor al reto que a la presión, a la creatividad que al sobreesfuerzo...

Nos gustaría pensarlo pero... ¿es cierto?

No estoy seguro... ¿Y tú, estimado lector?

miércoles, 11 de junio de 2014

Kindle y la verdadera experiencia de cliente con un eReader

Cada vez existe un mayor foco en la experiencia de cliente, es decir, en las sensaciones que éste experimenta con nuestros productos y servicios. 

A medida que las necesidades básicas de los consumidores quedan cubiertas, a medida que muchos de esos productos y servicios son realmente no estrictamente necesarios, gana protagonismo como elemento diferenciador esa 'experiencia de cliente'.

Cuando hablamos de equipos electrónicos puede parecer que un diseño llamativo, que una gran cantidad de funcionalidades, que muchos alardes pueden ser diferenciales. Y quizás es cierto que pueden llamar la atención...pero tal vez no sea el verdadero objetivo.

Si nos centramos en un eReader ¿qué debería éste ofrecernos?

En su libro 'The everything store', Brad Stone nos narra la historia de Jeff Bezos y de Amazon

En el capítulo que dedica al lanzamiento del Kindle se aborda la problemática de la experiencia de cliente/usuario.

La firma de diseño Pentagram colaboró con Amazon en ese empeño. Tras experimentar las sensaciones que producían diferentes eReaders, intentaron resumir qué es lo que convierte a un eReader a ojos del lector en algo similar a un libro. Tom Hobbs nos relata la conclusión:

One of the primary conclusions from their research was that a good book disappears in the reader's hand. Bezos later called this the top design objective. "Kindle also had  to get out of the way and disappear so that you could enter the author's world"

Como aficionado a la lectura puedo decir que la conclusión no puede ser más acertada. Lo que debe destacar en un libro no es el soporte, sea papel o un eReader, lo importante es, precisamente, que ese soporte pierda importancia, que desaparezca de la mente del lector que sólo debe concentrarse en el libro en sí, en sus historias o argumentos, en transportarse al mundo de ideas, historias, fantasías o razones a que el autor nos quiere conducir.

Paradójicamente, la mejor experiencia de cliente con un eReader, es que éste se desvanezca, que desaparezca, que se ausente de esa experiencia.

Curioso... pero creo que muy acertado... 

lunes, 9 de junio de 2014

Jeff Bezos contra la comunicación en los equipos

¿Suena duro y sorprendente, verdad?

Estamos acostumbrados a valorar el trabajo en equipo, a enaltecer la comunicación y la colaboración, a hablar de inteligencia colectiva y comportamientos emergentes... ¿y resulta que el líder de una de las empresas más representativas del mundo de Internet está en contra de la comunicación y la colaboración?

La cita que da pie a este post es una que aparece en el libro 'The everything store' de Brad Stone.

La 'acción' se sitúa a finales de los 90, en una reunión en que un ejecutivo junior proponía a Jeff Bezos, fundador y máximo ejecutivo de Amazon, una serie de técnicas para aumentar y mejorar la comunicación e interacción entre equipos y en el seno de éstos.


Sin embargo, las propuestas no fueron bien recibidas. Esto es lo que contesta el CEO de Amazon:

Communication is a sign of dysfunction. It means people aren't working together in close, organic way. We should be trying to figure out a way for teams to communicate less with each other, not more.

Bezos está pensando en la productividad y en la efectividad y ve la comunicación como una pérdida de eficiencia. En el fondo, está pensando en una mayor autonomía, una mayor capacidad de decisión de los empleados de primera línea, los más cercanos a los problemas, sin necesidad de discusión, consulta o debate.

Visto así, la cosa parece adquirir sentido ¿no?

Probablemente hemos mitificado tanto la comunicación y la colaboración que nos hemos olvidado de que la comunicación, por sí misma, no es productiva. Y, sin embargo, la comunicación puede servir como excusa para la inacción o la falta o ralentización de la decisión 

Probablemente todos los mitos sean falsos... y el de la comunicación también 

La comunicación es necesaria, a veces ayuda a resolver problemas y fomenta la creatividad...pero la comunicación por sí misma no produce, y el exceso de comunicación perjudica la eficiencia.

A lo mejor Bezos no está tan equivocado... ¿no?

miércoles, 4 de junio de 2014

Los 5+1 valores 'core' de Amazon

Las empresas e instituciones buscan definir unos valores. Se trata de unos principios o aspiraciones que impregnen su cultura, y sobre todo, que den forma al comportamiento de toda la compañía, a todos los que las componen desde el trabajador más humilde al más alto directivo.

Es difícil medir el impacto que la definición y promoción de los valores tienen en el comportamiento real y, a su vez, qué dividendos ofrece una cultura corporativa en forma de resultados, relaciones con los clientes y 'stakeholders', fidelización o cualquier otro resultado empresarial tangible o intangible.

Los valores tienden a parecerse entre compañías, pero aún así, puede ser interesante, especialmente en el caso de compañías muy renombradas, conocer cuáles son sus valores.

En el caso de Amazon, Brad Stone en su libro 'The everything store' nos cuenta cómo en un momento dado, en la primera época, en 1988, definió cinco valores 'core' a los que más tarde añadiría un sexto.

¿Tienes curiosidad por saber cuáles eran?

Estos fueron los cinco iniciales:
  • Obsesión por el cliente

  • Frugalidad

  • Orientación a la acción

  • Sentido de propiedad

  • Alto nivel de talento

Y este el que se añadió a continuación:
  • Innovación
¿Qué le parecen al lector? ¿Realmente definen la cultura de Amazon? ¿Qué nos parecen aplicados a nuestra compañía? ¿Y qué decir de eso de la frugalidad?

lunes, 2 de junio de 2014

La recomendación como ventaja competitiva. El caso de Amazon

En el sector de la distribución minorista la competencia es intensa y la diferenciación difícil.

A pesar de la importancia que la función de distribución tiene, a pesar de sus grandes costes y a pesar del gran poder negociador que las grandes marcas minoristas disfrutan, lo cierto es que el valor, o mejor, la diferenciación percibida por los clientes es baja.

El cliente percibe el producto, el fabricante, pero no la distribución, y a ésta le queda poco espacio para la diferenciación más allá del temido precio.

Puede competir en experiencia, en ubicación física... pero no mucho más.

Esta situación se puede replicar no solo en la distribución física, sino también en la distribución online, en los grandes protagonistas del comercio electrónico

Jeff Bezos, el fundador y CEO de Amazon, identifica como muy importante un nuevo factor: la recomendación, el orientar a los clientes sobre su mejor opción de compra.

Así, en el libro 'The everything store' de Brad Stone, se cita la siguiente frase de Bezos dirigida a uno de sus directivos:

We don't make money when we sell things. We make money when we help customers make purchase decisions.

Es evidente que, literalmente hablando, Bezos no tiene razón. Es evidente que Amazon, como cualquier compañía, hace dinero cuando vende. 

Sin embargo, a lo que apunta el fundador de Amazon es a la importancia como elemento de atracción de posibles clientes, y como diferenciación respecto a la competencia, que la recomendación tiene. 

El conocer la opinión de otros clientes, que nos puede iluminar en nuestra propia decisión de compra, el recomendarnos opciones de compra en función de nuestros gustos y elecciones pasadas o incluso con base en las elecciones de otros clientes con gustos presuntamente similares a los nuestros, son factores que nos proporcionan utilidad y nos pueden atraer hacia el portal de comercio electrónico o también el favorecer compras por impulso, compras no previstas en el momento de visitar, en este caso, Amazon.com. Y todo ello constituye un elemento diferenciador, estratégico y que contribuye a 'engordar' la cuenta de resultados.

Es cierto que esa recomendación puede no traducirse siempre en una compra e, incluso, que lejos de producirse vía comercio electrónico la recomendación se utilice en un establecimiento físico diferente del portal. 

Pero parece que el balance global deluso de la recomendación y las opiniones de clientes es positivo, muy positivo, diferencial...

Y eso es lo que da sentido a la frase de Bezos, eso es lo que explica que éste afirme que Amazon cuando hace dinero es cuando ayuda a sus clientes a hacer decisiones de compra.

miércoles, 28 de mayo de 2014

Powerpoint, escritura y pensamiento crítico.

Jeff Bezos parece ser un líder algo excéntrico y muy exigente.

El libro 'The everything store' de Brad Stone nos cuenta la historia de Amazon y también nos desvela algunas de las formas de actuar de este gran personaje.

Así, nos cuenta, por ejemplo, lo siguiente a propósito de las reuniones en Amazon:

PowerPoint decks or slides presentations are never used in meetings. Instead, employees are required to write six-page narratives lying out their points in prose, because Bezos believes doing so fosters critical thinking.

Una postura, sin duda 'exótica' pero que, desde un punto de vista práctico, se puede observar desde varias perspectivas.

Por un lado, debo reconocer que, en ocasiones dispersas, he utilizado personalmente o con mis equipos esa misma técnica. Hacer escribir frases, párrafos y documentos completos. En Word, no en PowerPoint. Y hay que decir que mi petición se ha acogido con frecuencia con sorpresa cuando no con resistencia. Y mi objetivo, en el fondo, es el mismo que parece animar a Jeff Bezos:  provocar el pensamiento profundo, crítico y estructurado. Expresar en frases completas y gramaticalmente correctas nuestros pensamientos deja poco espacio (alguno sí) para la ambigüedad y fuerza por ello un pensamiento más crítico y profundo.

Por otro lado, sin embargo, considero que una herramienta como PowerPoint es un medio mucho más eficiente  de recoger un pensamiento (se invierte menos tiempo) y es mucho más potente, y bien utilizada mucho más efectivo, como apoyo para la comunicación oral.

Optar por una forma concreta de expresión del pensamiento, tal y como parece ser la opción de Jeff Bezos, me parece algo extremo...pero un cierto retorno a la escritura, a los pensamientos escritos de forma completa e indudable, al rigor y la profundidad...no deja de ser una práctica sana... y muy creativa,

lunes, 26 de mayo de 2014

Lo digital como inevitable: Jeff Bezos sobre el sector editorial.

Algunos cambios son inevitables. 

La tecnología y los mercados evolucionan y el oponerse al cambio puede ser una forma de ceguera, de retrasar lo inevitable o, simplemente, de exprimir al máximo una situación favorable mientras sea posible.

Uno de esos sectores afectados por lo inevitable, en este caso por lo inevitable de la revolución digital, es el sector del libro. A estas alturas ya es una innegable y aún creciente realidad el impacto del libro electrónico en el sector editorial y del comercio electrónico como la forma de comercialización preferente para adquirir esos eBooks.

Y el mayor exponente de la comercialización del libro digital es, evidentemente, Amazon.

Leyendo 'The everything store', una historia de Amazon a cargo de Brad Stone, me encuentro con una frase de Jeff Bezos que, aunque puede que de forma interesada, resume perfectamente esa inevitabilidad, esa cierta fatalidad tecnológica que afecta al sector del libro. 

La frase que se menciona en el libro es:

Amazon isn't happening to the book business. The future is happening to the book business.

Demoledora y acertada. 

No se trata tanto de que Amazon, con toda y su potencia y omnipresencia, sea la culpable de erosionar el negocio editorial tradicional. Se trata de que lo digital ha abierto una nuevas posibilidades que cambian radicalmente las reglas del juego del mercado editorial. Y esas nuevas reglas no van a desaparecer...

Oponerse a ello es sólo retrasar lo inevitable...probablemente perdiendo bastante en el empeño...

lunes, 11 de noviembre de 2013

Long tail edition: unas percepciones personales

Una de las maravillas de la web 2.0, uno de los grandes cambios que ha traído consigo, es la posibilidad de que las personas digamos 'normales' puedan acceder no sólo a la lectura o adquisición de productos sino también a la producción de los mismos.

Esto es especialmente relevante en el caso de aquellos bienes de naturaleza intelectual, informativa, bienes fácilmente digitalizables y distribuibles a lo largo de la red.

Uno de los sectores más afectados por este fenómeno es, sin duda, el sector de la edición, de la publicación de libros.

La aparición no sólo de Internet sino también de los eBooks ha supuesto una revolución en el ámbito cultural, una revolución que ha facilitado la autoedición, el que los usuarios se conviertan en escritores y publiquen sin cortapisas, no sólo en blogs o en redes sociales sino produciendo también sus propios eBooks.

Últimamente, por ejemplo, Amazon da muchas facilidades para ello, proporcionando mecanismos sencillos para generar libros descargables y legibles en el Kindle y para ponerlos a disposición de cualquiera en su tienda digital.

Se trata probablemente de una de las más claras expresiones de lo que Chris Anderson bautizó como la economía de la larga cola ('Lont Tail Economy'), una economía en que  aumenta enormemente la oferta de productos quizá con demanda escasa. Aumenta enormemente la cantidad y variedad de esta oferta.

Sin embargo, este fenómeno tiene alguna consecuencia. Así, últimamente he visto proliferar eBooks (y he de reconocer que he sido consumidor de ellos) con tres características que creo que, sin ser necesariamente exclusivas del mundo digital, sí se han multiplicado desde su eclosión:
  • Libros muy cortos: libros con una extensión de sólo unas decenas de páginas.

  • Libros muy baratos o gratuitos: libros con un coste menor de 3€ o incluso gratuitos

  • Libros con edición no muy cuidada: libros con un estilo cuando menos discutible e, incluso, con errores gramaticales de cierta gravedad y en cierta abundancia.
¿Enriquece esto el saber y la cultura o corre en su contra?

El aumento de la oferta, tanto en cantidad como variedad, y el que disminuya el precio de los libros no puede dejar de considerarse como algo muy positivo. El que desaparezca el censor o editor que limita la publicación de libros eventualmente interesantes, no puede dejar de ser considerado también como deseable.

Sin embargo, la merma de calidad gramatical y, eventualmente, de la propia calidad literaria, técnica o científica de las obras no deja de constituir un peligro o una degradación del contenido respecto a fuentes más tradicionales y trabajadas.

¿Cuál es el balance? ¿Cuál el resultado neto?

No estoy seguro pero quiero pensar, lo pienso de hecho, que al igual que la Wikipedia, a despecho de su carácter anárquico y teóricamente con contenidos no garantizados consigue un valor científico superior al de la Enciclopedia Britannica, de la misma forma, el conjunto de este mercado editorial 2.0, a pesar de fallos y libros de baja calidad, proporciona, visto a  nivel global, una mayor creatividad, un mayor conocimiento, una mayor cultura.

lunes, 16 de mayo de 2011

Tormentas en la nube: lecciones prácticas sobre fiabilidad para el futuro del cloud computing

Los pasados Jueves y Viernes, 12 y 13 de Mayo respectivamente, pude vivir de primera mano la crisis de blogger. Una parada prevista de una hora por motivos de mantenimiento se convirtió en una indisponibilidad de las funcionalidades de edición durante bastante más de 24 horas unida a una pérdida, más tarde recuperada, eso sí, de las entradas introducidas con posterioridad al Miércoles 11.

Buscando un poco en Internet, encuentro otro incidente reciente que estaba buscando. El pasado 21 de Abril, la plataforma de Cloud Computing de Amazon, en concreto los sistemas de almacenamiento (el denominado Elastic Block Storage) tuvo problemas afectando a los servicios  Amazon EC2 y Amazon RDS y provocando, como efecto final, que muchas webs estuviesen caídas durante más de 24 horas.

En ambos casos, más de 24 horas fuera de servicio. Y no hablamos de unos actores cualquiera, sino de dos de los grandes protagonistas de la revolución de Internet y del emergente cloud computing: Google y Amazon.

Quizá ambos problemas muestren alguna debilidad del cloud computing actual o, al menos, nos pongan en guardia contra algunos de los peligros de un modelo en la nube llevado a sus extremos.

Si el cloud computing ha de cumplir su promesa, si se pretende que, como visionó ya hace años Nicholas Carr, el suministro de servicios de computación pueda alcanzar un modelo de auténtico servicio, si se pretende comoditizar la provisión de servicios de TI, éstos deben dar un salto cualitativo en lo que a fiabilidad se refiere. Y no sólo por motivos objetivos (cumplimiento de los niveles de servicio necesarios y comprometidos) sino también por el negativo impacto psicológico que una falta de fiabilidad, incluso si es puntual, pueda tener en la adopción de modelos de computación en la nube.

Bien es cierto que los dos problemas que mencionamos más arriba se han producido en servicios gratuitos, y en ese sentido no pueda quizá exigirse el mismo nivel de servicio que en situaciones de contrato. Pero dada la estrategia tanto de Google como de Amazon y la visibilidad que los servicios afectados les proporcionan, no parece que el resultado hubiese sido muy diferente en el caso de un servicio de pago dirigido, por ejemplo, a corporaciones.

Una segunda derivada, una segunda conclusión que podemos obtener de los hechos acaecidos en los pasados días y semanas, quizá menos obvia que la relativa a la fiabilidad, es la necesidad de que exista competencia. Si un actor como por ejemplo Google consigue copar de forma casi monopolística un segmento de la actividad del cloud computing ¿Qué puede suceder en caso de que esa empresa entre en problemas, ya sea de tipo técnico, financiero o cualquier otro? ¿Podemos confiar un servicio que se vuelva crítico, casi una 'utility' de la información, a una sola empresa? La prudencia parece aconsejar que no sea así.

Pero tampoco es necesario ser catastrofista. El cloud computing todavía se encuentra en su infancia y, en general, los servicios de la nube, incluyendo los servicios objeto de los problemas comentados, parecen razonablemente fiables. Sin embargo, si el cloud computing ha de ser el modelo de computación de los próximos años, quizá décadas, no debemos olvidar las lecciones que sobre fiabilidad y competencia nos proporcionan las recientes caídas de Blogger y la plataforma cloud de Amazon.

martes, 1 de septiembre de 2009

eBooks: ¿ Esta vez irá en serio ?

Hace unos meses, en Enero de 2008, y coincidiendo con el lanzamiento del Kindle, el lector de eBooks (y toda su concepción de servicio) de Amazon, escribía en mi página personal, Mundo Azul, un artículo en que, aparte de analizar el equipo y su servicio, intentaba lanzar una previsión acerca del futuro del Kindlke en particular, y de los eBooks en general. La frase que quizá resume mejor esa mirada a la bola de cristal, era la siguiente:

"Nuestra opinión es que los eBooks irán conquistando terreno, pero poco a poco. Nos cuesta creer que se produzca una drástica reducción de los libros en papel en breve plazo. Vemos necesario que, en paralelo, se vayan produciendo avances tanto técnicos (mejoras en ergonomía, autonomía, velocidad, estandarización, etc), como en modelos de negocio (clarificación de actores, competencia real, esquemas de precios maduros y aceptables, etc), y todo ello acompasado con un cambio cultural que permita aceptar los eBooks y la lectura electrónica como una alternativa realista. También será necesario clarificar y encontrar esquemas aceptables para la gestión de los derechos de propiedad intelectual (DRM), lo cual tiene mucho que ver con el modelo de negocio y, por tanto, con la retribución justa y atractiva a cada actor implicado, empezando por los propios creadores de contenidos, pero sin olvidar a los clientes y usuarios. "

Ha pasado un tiempo, algo más de año y medio y, aunque, tras repasarla, mi opinión general no ha variado mucho, si se ha producido este verano un considerable movimiento, que me ha llamado la atención, y que conviene tener en cuenta.

Como se resume en El blog de lecturalia, en el artículo titulado Novedades en el mundo del libro electrónico en Agosto, en este verano se han producido de manera muy concentrada acontencimientos relevantes: el lanzamiento de la nueva versión del Kindle, la nueva versión del eReader de Sony, el lanzamiento de un lector por El Corte Inglés, por Asus... así como la búsqueda de precios menores.

Todo ello me hace preguntarme si no se está acercando el gran momento de los eBooks. Sigo sin esperar, ni mucho menos, una reducción notable a corto plazo del libro en papel pero lo que sí parece entreverse, es un crecimiento notable de los eBooks y una popularización importante...quizá definitiva. Sigo sin creer que vaya a ser un 'boom' inmediato...pero empiezo a pensar que el momento se acerca. Una vez que el mercado de la música, sin estar claro, eso sí es cierto, el mejor modelo de negocio, se está popularizando a pasos agigantados en medios digitales (pensar en iPod y Zune, por ejemplo), una vez que se ve como imparable la trasferencia de periódicos al medio digital..quizá ha llegado el momento de los libros...

Tal vez hayamos superado ya los escarceos preliminares y, esta vez, la cosa vaya en serio.