Sin embargo, que estemos menos avanzados no significa que no existan ya técnicas para hacerlo y que no se trabaje en ello. En el artículo anterior, por ejemplo, mencionábamos el éxito del Deep Brain Stimulation que, aunque de una forma muy sencilla (simplemente, envía unos pulsos a modo de marcapasos cerebral) consigue disminuir muchos los temblores asociados al Parkinson. Y también, hace ya un tiempo, publiqué en este blog un post en que hablaba de las técnicas de estimulación que se están aplicando en neurotecnología.
Sin embargo, en este post quiero mencionar muy brevemente, una técnica que me ha llamado la atención recientemente: la optogenética holográfica. Se trata de una técnica desarrollada por Rafael Yuste y su equipo. Y me encuentro una muy breve pero estimulante descripción de la misma precisamente en el libro 'Neuroderechos: un viaje hacia la protección de lo que nos hace humanos' del propio Rafael Yuste en que basaba mi post anterior.
Los conjuntos neuronales
Antes de describir muy brevemente en qué consiste la optogenética holográfica, mencionar los llamados conjuntos neuronales.
En el libro, Yuste no explica cómo los modelos sobre el cerebro existentes inicialmente lo concebían como un conjunto de neuronas interconectadas donde la base del funcionamiento es la neurona individual.
Sin embargo, e inspirado por el concepto matemático de los 'atractores' de John Hopfield, Yuste demostró experimentalmente la existencia de los conjuntos neuronales que son grupos de neuronas fuertemente interrelacionadas, que se disparan a la vez, y que constituyen una realización biológica de esos 'atractores' de Hopfield.
Estos conjuntos neuronales, sin embargo, no necesariamente están formados por neuronas contiguas, sino que las neuronas que los conforman se pueden encontrar dispersas e incluso entremezcladas con las de otros conjuntos neuronales.
A partir de ahí, en la visión de Yuste, el funcionamiento del cerebro hay que entenderlo más con base en base en estos conjuntos neuronales que en las neuronas individuales.
Con esta pequeña base, vamos ya a por la optogenética holográfica.
La optogenética holográfica
La optogenética holográfica, dicho de forma muy sencilla, es una técnica que, primero, y usando técnicas genéticas, hace que las neuronas sean sensibles a la luz y se pueda actuar sobre ellas mediante luz.
Una vez hecho esto, mediante esa luz, en este caso con la aplicación de un láser, se pueden activar las neuronas (o mejor, los conjuntos neuronales) deseados.
Lo que hizo el equipo de Yuste es crear los patrones de luz para activar las neuronas o conjuntos neuronales deseados y aplicarlo en ratones.
Y esta técnica, la optogenética holográfica, es una forma muy fina de poder 'escribir en el cerebro' y se encuentra probada con éxito en el cerebro de ratones. Y tan fina es que, de manera familiar, y como explica el propio Rafael Yuste el libro, él y su equipo llamaban a esta técnica "el piano" por el manejo que permite del cerebro.
Las posibilidades y los riesgos
Las posibilidades que abre esta técnica (y otras que presupongo que existen o se están desarrollando) son enormes. El equipo de Yuste la utiliza para descifrar el código neuronal, su funcionamiento, pero también presenta muy buenas perspectivas para el tratamiento de afecciones como el autismo o el Alzhéimer.
Sin embargo, es una forma de escritura en el cerebro y abre la puerta a su programación y, por tanto, mal utilizada, podría aumentar los riesgos relacionados con la actuación sobre el cerebro humano. Recordar a este respecto que de las cinco grandes áreas de los neuroderechos que vimos en el post anterior, cuatro de ellas decíamos que hoy en día todavía no se enfrentaban a un gran riesgo porque estaban relacionadas con la 'escritura' en el cerebro todavía 'en pañales'.
Dado que una técnica como la optogenética holográfica, abre la puerta a la escritura, y la escritura fina en el cerebro nos acerca los riesgos contra los que luchan las últimas áreas de los neuroderechos.
Cierto es, siendo realistas, que se trata de una técnica muy invasiva, primero hay que empezar por una modificación genética y luego son necesarios dispositivos intracraneales para el envío del láser, por lo que no se le puede aplicar a una persona a la ligera sin que esta sea muy, muy consciente de ello. Además, hoy en día, hasta donde sé, ni siquiera está suficientemente probada en humanos ni permitido su uso legalmente.
Así que, por sí misma, aunque sí que es una puerta para la programación del cerebro, no parece que aún sea una puerta demasiado grande para un uso poco ético de esa programación.
Pero seguro que, en el futuro, o esta técnica evoluciona o, más bien, surgen otras técnicas alternativas quizá menos invasivas y, por tanto, a un tiempo más útiles y más arriesgadas.
Conclusiones
La optogenética holográfica es una técnica que combina genética y holografía para estimular de manera controlada el cerebro.
Se trata de una técnica muy potente para la investigación y para, por ejemplo, la eventual terapia de algunas afectaciones mentales o problemas visuales.
Una técnica que va abriendo poco a poco la puerta a la 'programación del cerebro', con sus grandes posibilidades pero también con sus riesgos.








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