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domingo, 7 de diciembre de 2025

Veinte años en Internet: la experiencia y las perspectivas

En este puente de la constitución, en concreto ayer Sábado 6 de Diciembre, se cumple un aniversario un poco particular: el de mi presencia en Internet. Y, en concreto, en esta ocasión se cumplen 20 años desde mi primera aparición en Internet. Por aparición me refiero no como usuario, navegando, que ya había tenido lugar un tiempo antes, sino publicando. creando contenidos. 

Esta onomástica la recuerdo desde hace mucho, con un post anual en un blog, 'La vida de color azul' que, en su momento, fuera mi primer blog y que hoy en día, y desde hace mucho, registra una muy baja, que no nula, actividad. Y, en efecto, ayer publiqué el post anual correspondiente con el lacónico título 'Veinte años en Internet'. En ese post, y como suelo hacer, hago un recordatorio tanto de mis primeros días en Internet como del camino seguido hasta la actualidad y alguna breve perspectiva de futuro.

Pero este año he querido hacer algo más... y ese algo más es este post publicado en 'Blue Chip', el que hoy en día es, con diferencia, mi blog principal. Y he querido hacerlo, en parte por tratarse de un número redondo (y no menor), pero en parte también para compartir alguna valoración ante lo que puede ser una especie de crisis múltiple que afecta a Internet y, especialmente a redes sociales y publicación de contenido. 


Un poco de historia


Antes una breve historia, la historia de cómo inicié mi presencia en Internet. La cosa fue como sigue: allá por 2005 contraté a la que entonces era mi empresa, Telefónica, el servicio ADSL. Como parte de los beneficios del servicio, te ofrecían la posibilidad de usar correos en el dominio telefonica.net y, además, y esto es lo más relevante, te daban alojamiento gratuito para tener una página, bien es cierto que sin dominio propio y con una URL un poco estrambótica.

Y yo, que era tecnólogo, que hacía unos años había sido desarrollador, que había hecho 'algunos pinitos' con HTML me dije ¿Cómo no voy a tener yo una página en Internet? Y, dicho y hecho, me leí algún libro de HTML y de JavasScript para repasar algún concepto y para tener una especie de manual de referencia, y me puse a ello  

Aprovechando el largo puente de Diciembre, el 6 de Diciembre de 2005 probé la publicación y navegación y coloqué el típico mensaje 'página en construcción'. Dos días después, el 8 de Diciembre, publiqué la primera versión completa de la página. 

Y este hecho, la publicación, primero de la página en construcción, y luego ya de una versión completa (aunque modesta) de mi primera página personal es lo que conmemoro todos los años en este puente.

Voy a repasar un poco los diferentes elementos de mi presencia en Internet y lo que significan o han significado.


La página personal


Lo primero que creé fue esa página, bajo el concepto, que hoy en día no se utiliza mucho, de página personal. Por motivos que no me voy a detener a explicar, llamé a esa página 'Mundo Azul'. Su formato original, en el alojamiento de Telefónica, ya no está disponible y me da mucha pena y mucha nostalgia recordar cómo era en su formato original. Y también nostalgia de esa época. Entonces las páginas personales se hacían de manera bastante artesanal y recopilabas aquí y allá elementos que la pudieran enriquecer y que veías en las páginas de otros: el contador de visitas, el libro de firmas (algo completamente perdido hoy en día), los foros, etc.

Aunque la página original está perdida (bueno, almacenada en mis discos duros) mantengo una versión remozada, aunque de aspecto actual muy 'vintage',  bajo el alojamiento de mi página oficial actual. Esta página personal, este 'Mundo Azul', lo mantengo vivo, fundamentalmente con reseñas de libros, pero realmente no lo promociono, apenas cuido su SEO y apenas tengo visitas. Irónicamente me digo para mi que, casi, casi, está en la 'dark web'.

La que es importante actualmente es mi página oficial ignaciogavilan.com, que sí que la mantengo muy viva (aunque quizá el contenido estático debería ir pensando en revisarlo), sirve de alojamiento a mi blog principal, Blue Chip, enlazo con mis otros canales y uso su dominio también como paraguas para otros blogs y para mi correo profesional.


Blogs


Parte para mi fundamental de mi presencia en Internet son los blogs. Empecé, como casi tantas cosas de mi presencia en Internet, sólo por 'cotillear', por explorar a ver qué era eso de lo que tanto oía hablar, y como por decir 'cómo no voy a tener yo...', en este caso, un blog.

Y, en efecto, en Junio de 2006 cree mi primer blog, en la plataforma Blogger de Google. En su momento simplemente hablaba del 'Blog de Mundo Azul', porque lo consideraba como una mera extensión de mi página personal. Años después lo rebautizaría con su nombre actual 'La vida de color azul', aunque conservando el subtítulo de 'El blog de Mundo Azul'. Hubo una época en que publicaba bastante en él, y contenidos muy heterogéneos, que incluían literatura, deportes, tecnología, en fin, cualquier cosa de mi interés y de lo que me apeteciese publicar algo. Hoy en día, sin embargo, absorbidos sus contenidos principales en otros blogs o medios, sobrevive con sólo dos posts anuales  'obligatorios', el del aniversario de la presencia en Internet y la editorial navideña y, muy de vez en cuando, algún otro tema.

En Octubre de 2008 lancé 'El cielo del gavilán', dedicado a literatura y humanidades (sobre todo literatura). En sus primeros años era un blog más profundo y reflexivo, ahondando en elementos de teoría literaria o de otros ámbitos de las humanidades. Pero esa línea, que me gustaba mucho, sería muy difícil de mantener hoy en día en que tengo puesta mi mente en otras cosas. Así que en los últimos años se centra en algo que al principio me resistía a hacer: reseñas de libros. Unas reseñas muy sencillitas, no muy profundas ni de gran calidad, pero con alguna perspectiva u opinión sobre los libros que he leído del ámbito de la ficción y el ensayo (no profesional).

Y, en Enero de 2009 lancé lo que, desde entonces, es uno de mis buques insignia de mi presencia en Internet: el blog 'Blue Chip', de carácter fundamentalmente profesional centrado en tecnología y su impacto en los negocios, la economía y la sociedad. Un blog muy vivo, del que, sinceramente, me siento muy orgulloso y que, incluyendo este post, recoge ya 2.349 posts, algo que, en un mundo tan poco constante y tan dado al cambio y a lo efímero como es el actual, creo que es un récord que pocos blogs, y mucho menos blogs personales, pueden igualar.

También he colaborado el blogs externos. Quiero destacar muy especialmente, por lo especial de la iniciativa, y por la cantidad (y en mi opinión calidad) de los artículos que aporté, la colaboración con el blog 'A un Clic de las TIC' de Telefónica Empresas. Un blog muy especial, centrado en tecnología y tendencias y  en que, de forma totalmente voluntaria y desinteresada, escribíamos empleados de Telefónica. Y debo decir que la calidad de los contenidos era muy alta. Un blog ya desaparecido, por desgracia, pero del que creo que todos los que participamos guardamos un gran recuerdo. No en vano, hace muy poco he anunciado la publicación del libro 'De la EGB a la IA' un libro coral escrito por trece autores a los que el principal nexo que nos une es, precisamente, la participación como contribuyentes en 'A un Clic de las TIC'.  

Para mí que me encanta escribir, que valoro tanto el conocimiento, y que me gusta tanto la comunicación, un blog es una herramienta especial: una herramienta que concentra redacción, mensaje, conocimiento, que por las características del proceso de escritura, te ayuda a consolidar conocimientos y construir mensajes y que, además, es una poderosa arma de marca personal.

Es quizá uno de los medios más exigentes pero, en parte también por ello, de los más satisfactorios para mi.


Redes sociales


Con las redes sociales comencé también tanteando, muy especialmente en el caso de Twitter. La verdad es que, lo que es estar dado de alta, estoy como usuario prácticamente en todas las que han tenido o tienen alguna notoriedad. Pero no en todas estoy activo, y en las que lo estoy, es con variable intensidad. Redes que he probado, en las que estoy dado de alta pero que realmente no trabajo hoy en día, son Pinterest, Twitch o Tik-Tok.

De las que estoy activo, para mi la principal, con diferencia, es LinkedIn, lugar donde aparte de mantener una extensa y creciente red de contactos, publico los contenidos de carácter profesional más relevantes de mis otros canales (blog Blue Chip, Canal YouTube, podcasts, etc).

Con menor intensidad, mantengo una fan page de carácter profesional en Facebook así como un perfil personal que intento circunscribir realmente a lo personal. Sin exhibir una actividad muy fuerte, cada vez estoy más activo en instagram, con un perfil realmente un poco ecléctico que mezcla lo profesional y lo personal y que, quizá por lo de la parte personal, no estoy promocionando en exceso.


Microblogging


En Twitter también entré simplemente por curiosear, por ver cómo se sentía el tuitear o seguir tuits, pero no pensaba que me iba a encajar mucho. Sin embargo, al final sí que me enganchó, y no sólo me enganchó, sino que le vi la utilidad práctica como forma de enterarse rápidamente de noticias (al menos el titular), de detectar fácilmente tendencias y, por mi parte, de promocionar contenidos. Aunque últimamente ha decrecido un poco mi participación, sobre todo por falta de tiempo y, en menor medida, por las polémicas y dinámicas que rodean a esta red desde que fue adquirida por Elon Musk, sigo considerándolo un medio diferente, especial y valioso.

He experimentado también por Blue Sky, por comprobar en qué consistía y, como preparación ante una eventual migración masiva a esa red de los usuarios de la ahora llamada X, una migración masiva que, realmente, no se ha producido. Aún así, me mantengo en esta red que hace un poco de espejo de lo que publico en X.


Video


También hace ya bastante, y no sin cierta reserva, abrí un canal YouTube que, 'tacita a tacita' va creciendo en contenidos y seguidores. En él incluyo vídeos que forman parte de otros canales (como el video-podcast 'Divergencias') o iniciativas como 'The Robot Notes' con contenidos sobre robots, la serie 'Los libros y yo' o relacionado con mis libros como las 'píldoras robóticas' relacionadas con mi libro 'Robots en la sombra'. Pero también publico algún vídeo específico, con frecuencia relacionado con cursos o charlas que imparto. Es trabajoso y creo que debería mejorar en producción de vídeo, pero es un canal que me gusta mucho.


Los podcasts


Al tema de los podcasts puedo decir que, en cierto modo, he sido impulsado desde fuera. Muy especialmente, mi amiga Virginia Cabrera me lio para participar de forma permanente en el podcast 'Caminos de knowmad', centrado en el mundo de los trabajadores del conocimiento, los freelance y, sobre todo, en historias de reinvención personal y profesional, con frecuencia ligadas al paso desde un entorno corporativo a uno trabajo por cuenta propia. Este podcast lleva ya en el aire más de tres años, que tampoco es poca cosa.

Algo después, otro de los componentes de 'Caminos de knowmad' y muy amante de los podcasts, Alex de Fuenmayor, me invitó a participar, también de manera permanente, en el podcast 'Código abierto', muy centrado en tecnología, innovación y tendencias y que comenzó su andadura, en Marzo de 2024.

Y poco después, tras lo positivo de la experiencia con podcast, y con la confianza de saber ya cómo se producían, me lancé hace como año y medio, en Abril de 2024, a abrir mi propio podcast, 'Divergencias' de episodios cortitos (digamos que de media quince minutos) sobre temas diversos y un poco divergentes de mi 'línea editorial' habitual (de ahí el nombre del podcast).


Marca personal y vocación


Para mi, y en eso no creo haber sido original, la presencia de internet, más allá de la satisfacción de la curiosidad, de la exploración, de estar al día, de la información, del entretenimiento, supone dos cosas: realización de una vocación y marca personal-

Realización de una vocación porque en Internet, en el hecho de crear y publicar contenidos, realizo algunas de las cosas que más me gustan como es profundizar en conocimiento de todo tipo, escribir y, en general, comunicar.

Y marca personal porque la presencia en Internet, cuando es de una cierta calidad, es un elemento de promoción personal y profesional. Aunque nunca he conseguido números espectaculares de seguidores, aunque nunca he conseguido convertirme en un auténtico 'influencer' (cosa que creo que me hubiera gustado)  sí que existe una comunidad no menor que me sigue y noto, de forma tangible que, en efecto, mi presencia, lo que publico y la actividad a que me dedico, es conocida por un círculo, quizá no inmenso, pero de cierto tamaño y, además, bastante selecto en cuanto perfil y calidad.


La crisis de los blogs


Pero este mundo de Internet, este mundo de los contenidos, parece estar en crisis en varios aspectos. Están en crisis, en realidad, desde hace ya bastantes años, los blogs, quienes fueran probablemente los abanderados de la web 2.0. Y creo que están en crisis, en parte, porque nos conducimos a una sociedad superficial y que valora lo inmediato.

Y un post de un blog lleva tiempo escribirlo y, lo que es más importante, lleva un tiempo leerlo. Y creo que cada vez se valoran más contenidos que se consuman mucho más rápido, de ahí el auge de redes de tipo tik-tok o Instagram y dentro de ésta, las 'stories'.

Los blogs creo que quedan como reducto para aquellos a los que nos gusta profundizar más, tanto al crear el contenido como al consumirlo. Es verdad que se pierde un poco la oportunidad de la masividad, pero creo que hay un nicho suficientemente relevante como para que, si te gusta, siga teniendo sentido publicar en blogs.


La crisis del microblogging


En crisis más reciente está el microblogging (que es casi tanto como decir X, la antigua Twitter). Aunque creo que se notaba ya una cierta saturación, y una cierta necesidad de clarificar el modelo de negocio, la crisis se ha desatado en gran medida por la llegada de Elon Musk, a la que se une alguna decisión arriesgada y polémica desde el puro modelo de negocio de la actual X y los cambios algo precipitados y casi caprichosos introducidos en la red, a todo lo cual se une el propio y polémico perfil de Musk.

Hay otra crisis bastante coincidente en el tiempo que tiene que ver, por decirlo de alguna manera, con la ética: con la abundancia de trolls, mensajes agresivos o manipulación de contenidos, que hacen a algunos usuarios huir del medio o disminuir su participación.

Sin embargo, por la propia dinámica de las redes sociales, por la importancia de los efectos de escala, es difícil que triunfe una red alternativa (como es el caso de Blue Sky). Diría que estamos en una especie de 'impass' en que X no crece y tiene algún riesgo pero, por otra parte tampoco se hunde y no hay una alternativa creíble. 

Y es que, además, X es una red muy particular que, problemas y polémicas aparte, ofrece un servicio diferente al resto de redes y ocupa un espacio al que hoy en día es difícil renunciar. 


La crisis de las redes sociales


En general, las redes sociales están un poco en crisis. Aparte de una cierta degradación en calidad de contenidos (que afecta incluso a la red más seria, LinkedIn), también parece que el público joven va emigrando a otras formas de relación. LinkedIn y, sobre todo, Facebook, se ven ya como 'pasadas de moda', como de mayores, y los jóvenes se centran en redes más superficiales (como Instagram o Tik-Tok) o en mensajería (ej WhatsApp) más que en redes sociales como tales.

En general, también parece existir una crisis de prestigio en las redes, sometidas a la sospecha de la manipulación comercial, política e ideológica ,o los efectos adversos que parecen producir en los jóvenes.


La posible crisis de la creación de contenidos


Finalmente, diría que la creación de contenidos también sufre una cierta crisis, sobre todo de calidad. No me refiero a calidad material o de producción (que diría que tiende a mejorar) sino de mensaje, de conocimiento, de calidad intelectual.

Probablemente sea una consecuencia de otras crisis como la de la superficialidad ya mencionada.

Pero a esta crisis se une ahora un riesgo: los contenidos generados con inteligencia artificial. Dado los grandísimos avances de la inteligencia artificial, dado lo fácil que es usarla y dado que suele generar resultados de razonable calidad, de forma muy rápida, la tentación de los contenidos generados automáticamente por la IA es muy alta. 

Desde un punto de vista de negocio, de una empresa que quiera mantener presencia en redes mediante newsletter o publicaciones en Instagram, tiene bastante lógica la automatización de los contenidos mediante inteligencia artificial.

Sin embargo, al menos esa es mi experiencia, y siempre en el momento actual, esos contenidos, siendo correctos (bueno, casi siempre), estando bien escritos y normalmente siendo perfectamente publicables, tienden a carecer de  originalidad, de 'alma', de conocimiento profundo. No lo digo por decir, lo digo por experiencia: son contenidos que están bien, son más o menos acertados, pero un poco 'del montón'. Correctos, pero poco originales.

En esa situación ¿sigue teniendo sentido producir contenidos 'manualmente' por parte de humanos que piensan, elaboran guiones y escriben?

Y, si no es así, si es mejor opción generar contenidos de forma automatizada o semi-automatizada mediante inteligencia artificial ¿Qué sentido tiene la presencia en internet, con contenidos propios, de autores humanos individuales?

He estado presente en Internet durante 20 años, generando mis propios contenidos.

¿Tiene sentido seguirlo haciendo? ¿O debo dejar paso a los contenidos generados por inteligencia artificial? ¿O debo seguir produciendo contenidos pero ya no pensados por mi, creados por mi, sino automatizados mediante inteligencia artificial?

 

Y sin embargo...


Estamos en un mundo tan cambiante, que evoluciona tan rápido, que es casi imposible saber qué nos puede deparar el futuro, incluso un futuro próximo.

Las crisis están ahí, los riesgos para Internet en su conjunto y para creadores de contenido como yo, individuales, que disfrutan de su actividad al tiempo que le ayuda a crear marca personal, pero que trabajan con 'sus fuerzas', están ahí.

No puedo hacer una apuesta de cara a los próximos veinte años (que no sé, siquiera, si los viviré), puede que ni siquiera a cinco años vista.

Pero sí tengo claro lo que quiero hace el próximo año, probablemente los próximos tres años.

Y en ese futuro más cercano tengo claro que, aunque los riesgos existen, no se va a derrumbar internet (salvo por una guerra masiva, y entonces estaríamos hablando de otra cosa), no van a desaparecer las redes sociales ni perder usuarios de forma masiva, no van a desaparecer las personas interesadas en consumir contenidos (aunque quizá los consuman de forma más superficial).

Y en ese sentido, creo que publicar contenidos de calidad (aunque quizá adaptando y evolucionando formatos) va a seguir teniendo sentido para construir una marca personal sólida, con retornos personales y profesionales.

Y, lo que es más importante, esa creación de contenidos me va a seguir aportando la oportunidad de aumentar mi propio conocimiento, entender mejor el mundo y comunicar y dar mi mensaje, realizando así una vocación, y casi una misión que me impuse hace unos pocos años.

O sea que, no se si seguiré veinte años más e Internet, pero algunos años más, si Dios me da salud, sí que espero estar.


Conclusiones


Llevo veinte años presente en Internet, creando sitios y publicando contenidos. No he logrado llegar aun público inmenso, pero sí a una razonable comunidad.

He aprendido y, al tiempo, creo que he trasmitido conocimiento.

He creado marca personal, con algún rédito profesional, pero además creo haber aportado algo a los demás, a esa comunidad que me ha seguido y me sigue.

Y, quizá lo más importante, he disfrutado lo que he hecho, y me ha ayudado a desarrollarme personal y profesionalmente, y a realizar una vocación.

Así que, no sé durante cuánto tiempo, pero sí tengo intención de seguir algunos años más en Internet. 


Anexo: mis canales



miércoles, 9 de junio de 2021

Mi Actividad: mi primer podcast con "Caminos de Knowmad" sobre Marca Personal y Modelo de Negocio Personal

Este Miércoles 9 de Junio me estreno como 'podcaster' y lo hago como parte de la comunidad "Caminos de Knowmad", una comunidad de profesionales del conocimiento independientes.


La comunidad "Caminos de Knowmad"


La idea de la comunidad es transmitir la experiencia en esa actividad de trabajadores del conocimiento, brindando experiencias, ideas y técnicas a todo aquel interesado en emprender este camino, avanzar por él o, simplemente, conocerlo. Y usando, para ello, como herramienta, como única herramienta, la voz, el podcast.

Se trata, al menos por el momento, de una comunidad reducida, fundada por Virginia Cabrera Nocito y Alejandro de Fuenmayor y donde nos hemos integrado, tras amable invitación, profesionales tan diversos como Dánae Cortés, Roberto García Esteban, Cristina Hombrados, Juan Martínez de Salinas o yo mismo.

El plan actual es lanzar un podcast semanal, que se estrena los Miércoles.

Si te interesa seguir a la comunidad, puedes escuchar los podcasts en anchor, en la dirección, anchor.fm/somos-knowmads aunque también está disponible en las plataformas plataformas de podcast.

Y para estar al tanto de otros temas relacionados con la comunidad, también nos puedes seguir en twitter, en @caminos_knowmad.


Mi primer episodio: Marca Personal y Modelo de Negocio Personal


En este mi primer episodio, y mi debut como podcaster, extiendo el concepto de marca personal para llegar, en una visión más holística y estratégica, a lo que he denominado el modelo de negocio personal.

En el podcast te explico algunos fundamentos, te cuento cómo aplicarlo al caso de un profesional independiente y de paso te dejo caer alguna experiencia personal.

Lo puedes escuchar en este enlace.


Episodios hasta la fecha


Aunque lo mejor que puedes hacer para ponerte al día es visitar la página de caminos de knowmad, te dejo la lista con los episodios publicados hasta la fecha:



jueves, 11 de enero de 2018

Ahora hablaré de mí


Ahora hablaré de mí.

Aunque sea brevemente, aunque sea a través de un vídeo.

Llevo nueve años publicando en este blog.

He hablado de tecnología. He hablado de comunicación. He hablado de negocio. He hablado de liderazgo. He hablado de innovación. He hablado de transformación.

Pero he hablado poco de mí aunque, seguramente, algo de mi persona se filtra a través de mis artículos.

Pero este año es especial.

Este año voy a vivir una importante transformación personal.

Una importante transformación que, quizá paradójicamente, aunque seguramente no, tiene que ver con muchos de los temas que aquí toco: va a tener que ver con lo digital, con la innovación, con la comunicación...

Quienes me tratan de cerca, seguramente sepan a que me refiero.

Los que  no lo adivinen, lo van a descubrir, si siguen este blog, en los próximos meses porque voy a ir dejando trazas claras de ello.

De momento, permitidme que hable brevemente de mí. Permitidme que os presente un vídeo que delinea mi perfil personal y profesional.

No es el vídeo perfecto. No es foto final. Ese perfil se va a modificar en algunos aspectos y me gustaría mejorar el vídeo. Pero es un principio. Es una forma de presentación y creo que allanará el camino a lo que ha de venir.

Permitidme cuatro minutos para hablar de mí...

miércoles, 22 de febrero de 2017

Por qué creemos en la pasión, la autoconfianza y el entusiasmo

Enseñaba el gran Michael Porter que la esencia de la estrategia consistía en conseguir una ventaja competitiva sostenible, algo valioso y diferencial y al tiempo difícil de imitar por los competidores.

Si pensamos en liderazgo, comunicación y marca personal, hay tres factores que pudieran ser claves: la pasión, la autoconfianza y el entusiasmo.

Al menos esos son los tres factores que en un estudio sobre los pitchs de emprendedores caracterizaban a aquellos que conseguían la financiación de inversores, según nos relata Amy Cuddy en su libro 'Presence'.

Y al intentar justificar el potencial de esas tres características, la autora nos da una sencilla justificación:

There's another reason we tend to put our faith in people who project passion, confidence, and enthusiasm: this traits can't easily be faked.

Consideramos la pasión, la autoconfianza y el entusiasmo como indicadores de éxito y liderazgo y, por tanto, como algo positivo y diferencial. Pero hay algo más, no son fácilmente falsificados y, por tanto, no son tampoco fácilmente imitables.

Recuerda algo al razonamiento de Michael Porter...

¿No resulta estimulante ese paralelismo entre la estrategia de empresa y la personal, entre marca comercial y marca personal, entre estrategia competitiva y estrategia personal?

viernes, 14 de octubre de 2016

Cuando la inspiración llegue, que me encuentre blogueando

Bloguear es una actividad a un tiempo refrescante y esforzada, a la vez inspiradora y agotadora.

Escribir es una forma de reflexionar, de procesar y recoger conocimiento, de pensar, de ensayar ideas posibles, de ponerlas a prueba ante las palabras y ante el juicio propio y ajeno,

Dos leyes sobre social media parecen orientarnos pero al tiempo nos despistan. Nos indican, por un lado, que se debe mantener un ritmo alto y constante de publicación si se quiere conservar y hacer crecer una audiencia. Pero nos aconsejan, por otro, cuidar la calidad y el interés de lo publicado.

Ambas reglas muy sensatas...pero algo inconsistentes entre sí. ¿Cómo asegurar la calidad con un ritmo muy alto de publicación? ¿ O cómo publicar a ritmo acelerado muchos artículos de alta calidad e interés?

Al mantener este blog, como otros elementos de mi presencia en Internet, se combinan el placer y el esfuerzo, la vocación y la obligación.

He disfrutado, me he inspirado, me he divertido e incluso he sonreído escribiendo artículos. Así ha sido, así es en la mayoría de las ocasiones. Pero también he escrito no pocos posts cansado, agotado, con mis ojos literalmente cerrándose, poseídos de un sueño profundo, espeso, invencible. He temido leer al día siguiente, ya más despejado, algo que no tuviera sentido, absurdo o, simplemente, mediocre.

Y me he preguntado, me pregunto a veces, si no sería mejor bajar algo el ritmo, escribir sólo cuando estuviese descansado, eligiendo los artículos más brillantes que se me ocurriesen y cuidando hasta el extremo la redacción.

Sería una posibilidad, probablemente incluso una alternativa sensata.

Pero creo que no me apetece hacerlo.

En cierto sentido creo que traicionaría ligeramente el espíritu de un blog, un medio en el que creo que es lícito e incluso deseable alcanzar la más alta  calidad tanto de contenidos como de redacción, pero que al tiempo es un medio del que cabe esperar un cierto nivel de frescura y espontaneidad, un medio en que antes que el arte o la perfección se busca la reflexión y la comunicación.

Si, seguiré publicando con frecuencia. Sostendré mis párpados cuando estos se nieguen a permanecer abiertos. Y escribiré. Escribiré con la máxima calidad de que sea capaz pero, sobre todo, escribiré.

Y cuando surja la magia, cuando aparezca ese tema único, o esa forma brillante de contarlo, estaré delante del teclado dispuesto a darle forma, a mimarlo y a llevarlo a Internet.

Escribiré. escribiré, escribiré, para que, parafraseando a Pablo Picasso, cuando la inspiración llegue, me encuentre blogueando... 

miércoles, 21 de septiembre de 2016

El poder oculto de compartir conocimiento



A veces podemos ser egoístas con nuestro conocimiento.

A veces podemos pensar que nuestro valor está en ese conocimiento, un valor que creemos diferencial y que podemos temer perder si lo compartimos.

A veces podemos estar equivocados, muy equivocados...

El conocimiento es valioso, muy valioso, en eso estoy plenamente de acuerdo.

Pero atesorar ese conocimiento de forma egoísta es un error. Y no ya desde un punto de vista ético o de valores, que también, sino incluso desde una perspectiva práctica y casi egoísta.

Compartir el conocimiento no sólo hace que este sea visible y nos haga relevantes ante los demás, no sólo nos puede hacer ganar aliados y amigos, no sólo puede reforzar nuestra marca personal... es que, además, se realimenta a sí mismo.

Eso es, al menos, lo que parece pensar Phil Knight, cofundador de Nike, quien en su libro de memorias 'Shoe dog', y recordando una anécdota en que en un viaje en avión se dedicó a transmitir todo su conocimiento a un colaborador, afirma:

the best way to reinforce your knowledge is to share it.

Mi experiencia me hace estar de acuerdo con Phil Knight. El compartir conocimiento nos hace recordarlo, estructurarlo, buscar la respuesta a preguntas... concentra nuestra mente en ese conocimiento y lo hace mucho más sólido, más amplio y profundo.

Es lo que ocurre cuando se explica algo a un colaborador o colateral, quizá a un hijo, o cuando se imparten clases... o cuando se escribe un blog...

Transmitir conocimiento refuerza nuestra marca personal y, por si eso fuera poco, nos hace aún más sabios... La generosidad y la ética tiene en este caso una clara recompensa, un win-win cognitivo en toda regla...

Así que, ¿a qué esperas?

Empieza a compartir lo que sabes...

viernes, 18 de septiembre de 2015

Los #SuperProfesionales de Alfónso Alcántara (@Yoriento)

'#SuperProfesional' es el primer libro de Alfonso Alcántara, coach bien conocido en Internet y medios sociales y de cuya actividad deriva su reconocido identificador en Twitter (@Yoriento).

En este libro, creo, intenta recoger el conocimiento y experiencias del autor acumulados en años de coaching, desarrollo de personas, orientación profesional y presencia en el mundo 2.0.

El libro se estructura en torno a las seis características, los seis superpoderes como se nos dice, que debe reunir un gran profesional. Seis poderes que tienen mucho que ver con el autodesarrollo y con la marca personal, en torno a los cuales se estructuran los seis capítulos que componen la obra, y que son los siguientes:
  • SuperHaztitud o, si se prefiere en un lenguaje más convencional, orientación a la acción, pero también, y como paso previo, el entendimiento de los propios valores.

  • SuperCambio, es decir, la capacidad de cambio y la adaptación al cambio, un cambio dirigido por metas y en el que lo importante es ganar en talento y capacidades.

  • SuperMétodo que incluye la planificación, la toma de decisiones o la evaluación, pero también la motivación y la gestión del fracaso.

  • SuperMarca o lo que es lo mismo, la definición y desarrollo de la marca personal, incluyendo, por supuesto, la presencia online, pero también el networking tradicional y aspectos específicos como las entrevista de trabajo.

  • SuperIniciativa... o iniciativa a secas y en donde también incluye el emprendimiento y el autoempleo.

  • SuperSocial o lo que es lo mismo, la relación con los demás ya sea desde el moderno mundo de la redes sociales y lo 2.0 como también el networking presencial
El estilo del libro es desenfadado pero no tanto como el título, la portada del libro o el propio estilo del autor nos pueden hacer pensar.

Los conceptos se desarrollan con agilidad, en pequeños apartados, donde chispean ideas, consejos o consideraciones en rápida sucesión, no siempre del todo ordenadas y consistentes temáticamente, y donde abundan las menciones y los guiños al mundo de las redes sociales y entornos 2.0, especialmente Twitter.

El efecto final es el de un libro ameno y motivador, que impulsa al cambio, a la acción y al autodesarrrollo aunque sin ofrecer un corpus de doctrina maduro sino, más bien, una sucesión de ideas y consejos.

Alfonso Alcántara (@Yoriento)

(Fuente: Ligera elaboración propia de su Perfil en su página personal)

Alfonso Alcántara, más conocido en Internet y medios sociales como @Yoriento, es asesor y conferenciante para la reinvención de profesionales y el autoempleo; orientador para la búsqueda de empleo y de oportunidades laborales; y especialista en el cambio en la empresa y el desarrollo de directivos.

Su misión es ayudar a profesionales, directivos y emprendedores a ser más productivos y sociales para conectar con sus clientes y a encontrar nuevas oportunidades, también en la Red y en entornos digitales. Sus focos de actuación son el empleo 2.0 y la empresa 2.0; la motivación y la gestión innovadora de personas (RRHH), la marca personal y la reputación online.

Es consultor de recursos humanos y asesora en gestión de personas a Media Net Software, empresa de innovación tecnológica con más de 200 profesionales en España, Méjico y USA.

Premio extraordinario en Psicología, desarrolla acciones y proyectos de motivación para el cambio de los profesionales en las organizaciones mediante el uso del humor, los casos prácticos y las dinámicas participativas, y es presentador y ponente habitual en eventos relacionados con el mundo de la comunicación y la empresa.

Alfonso mantiene una intensa actividad en redes sociales como Twitter, Linkedin, Facebook y Google Plus en las que cuenta con unos 200.000 contactos.

Es autor del libro '#SuperProfesional' y editor de Yoriento.com, un blog ya clásico sobre cambio en la vida profesional y en la empresa.

Puedes saber más acerca del autor en su página personal, Yoriento o seguirle en twitter donde se identifica como @Yoriento

Ficha técnica:

EDITORIAL: Planeta
AÑO: 2015
ISBN: 978-84-15320-99-9
PAGINAS: 213

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miércoles, 9 de septiembre de 2015

Cuatro elementos para construir la marca personal

En un mundo cada vez más intermediado y más individualizado, es importante en el plano profesional crear una buena reputación que, bien gestionada, se convierte en tu marca personal.

Pero ¿qué es lo que debemos desarrollar? ¿qué elementos componen esa reputación?

Alfonso Alcántara (@Yoriento) en su libro '#SuperProfesional' nos identifica cuatro elementos sencillos, casi evidentes.

Son estos:
  • Presentación: que incluye quién eres, cómo te presentas, qué dices tú mismo de ti y de a qué te dedicas, etc

  • Profesionalidad: o la forma de demostrar y tangibilizar eso que digo de mi. Puede ser títulos y certificaciones, o muestras de tu trabajo, quizá en Internet o redes sociales...

  • Networking: que tiene que ver con relaciones y, en este caso, con lo que los demás dicen de ti.

  • Contenido: que es aquello qué realmente sabes hacer pero que, además, conviene demostrar, en una línea muy similar a lo dicho en profesionalidad, quizá mediante muestras en Internet, publicaciones, etc
Una propuesta muy sencilla y muy fácil de entender...pero bastante más difícil de ejecutar con la constancia, método y dedicación que la construcción de una cuidada marca o reputación personales precisa.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Siete pilares de la influencia digital

¿Qué nos hace valiosos en los medios sociales? ¿Qué nos hace influyentes?

Desde un punto de vista de empresarial la respuesta tiene que ver mucho con el engagement y con la influencia de marca en entornos digitales. A nivel individual, tiene que ver con la marca personal.

Sea como fuere, en su libro 'The end of business as usual' Brian Solis concentra la respuesta en siete pilares.

Son los siguientes:

  • Relevancia: Se trata de ser importantes en relación a alguna temática, alguna materia. A medida que un individuo está más alineado con una materia concreta, mayores son las posibilidades de que se le asocie a esa materia específica.

  • Autoridad: que tiene que ver con el 'expertise' y que se adquiere dedicando tiempo, invirtiendo en la materia a que uno se asocia. La autoridad se recompensa con el respeto.

  • Afinidad: que es la simpatía o cercanía natural por algo o alguien. Los usuarios de medios sociales establecen afinidad con los miembros de sus comunidades.

  • Proximidad: también la ubicación se toma en cuenta.

  • Confianza: es la fuente de casi todas las relaciones significativas. Tiene que ver con la creencia en la fiabilidad, sinceridad, capacidad y fortaleza de una persona o institución.

  • Popularidad: que es el estado en que alguien es admirado o gustado por mucha gente.

  • Buena voluntad: que incrementa la posibilidad de obtener no solo aprecio sino también colaboración y acción.
Los parámetros quedan así claros. 

Ahora es necesario saber más cómo fortalecer esos pilares ya sea en el entorno personal o en el corporativo.

miércoles, 7 de agosto de 2013

La fragilidad de la identidad digital

En los últimos años nos henos venido acostumbrando a la omnipresencia de algunos sitios de Internet como pueden ser Wikipedia o Amazon. Y entre los sitios que consideramos ya como parte de nuestras vidas se encuentran los medios sociales más populares como Twitter o Facebook.

La presencia continua y cuidada en estos medios sociales crea una imagen de nosotros mismos, una huella digital o, más aún, una identidad digital a la que nos vamos acostumbrando y que acaba siendo nuesra imagen y carta de presentación para todos aquellos a los que no conocemos personalmente.

Más aún, adecuadamente cuidada y dirigida, esta identidad digital puede ayudarnos a construir, en lo que al terreno profesional se refiere, nuestra marca personal, nuestra imagen y proposición de valor personales.

La omnipresencia de Internet y los medios sociales pueden, sin embargo, llevarnos a una sensación seguramente engañosa acerca de la estabilidad y durabilidad de estos medios y de esta imagen creada con mucha dedicación y, en ciertas ocasiones, con esfuerzo y una clara estrategia.

En su último libro, 'Who owns the future?', su autor, Jaron Lanier, nos advierte a este respecto. Nos recuerda que, por ejemplo, Facebook es sólo una empresa y, cómo tal, volátil y sometida a los avatares del mercado y la economía... y susceptible de desaparecer y con ella la parte de nuestra huella digital que en ella resida.

The death of Facebook must be an option if it is to be a company at all. Therefore your online identity should not be fundamentally grounded in Facebook or something similar.

La advertencia de Lanier es clara: no podemos confiar nuestra imagen digital a un sitio concreto como Facebook.

La advertencia es acertada y pertinente.

No tan claras o tan inmediatas son las alternativas.

Lanier aboga por la intervención gubernamental para garantizar esa estabilidad, una intervención que habría que definir y articular pero que empezaría, como mínimo, con la generación de un ID digital por parte de las administraciones.

Mientras eso llega o no, se me ocurren tres posibles recetas, ninguna definitiva lo reconozco, para intentar independizar nuestra identidad digital y nuestra marca personal de un sitio web o una empresa concretas:
  • Diversificar nuestra presencia en varios medios sociales, manteniendo la coherencia e, incluso, en algunos casos, duplicando contenidos, de forma que la ligadura a un medio concreto sea menor.

  • Mantener un site propio con dominio propio. Cierto es que esto cuesta dinero y dedicación...pero siempre estará en nuestra mano la parte de identidad digital que en él volcamos.

  • Cultivar la identidad, personalidad y marca personal 'off-line'. Aparte de que nuestro valor intrínseco no puede venir ligado a ningún medio, digital o no, siempre nos será más fácil reconstruir una identidad o una marca en el mundo online si tenemos los conocimientos, valores y el reconocimiento en el mundo offline.
En parte, la estrategia y el esfuerzo que dediquemos a preservar nuestra identidad digital, dependerá de cuánto la valoremos...

viernes, 5 de abril de 2013

Presentación: Social media for professionals. Beyond the myths.

El origen de esta presentación es algo curioso. Realmente no está construida para una conferencia pública, ni para un curso, ni siquiera como parte del material que creo para mi página personal...

Esta presentación tiene su origen, en realidad, en un simple ejercicio para un curso de inglés. Pero, la verdad, es que una vez realizada, me ha parecido que el discurso y la propia presentación trascendían un tanto su objetivo inicial y que realmente podría ser la base de una presentación algo más ambiciosa.


Aunque la presentación tiene bastante poco texto (está claramente destinada a ser contada, y no a ser leída), espero que cualquier lector del blog pueda hacerse una idea aproximada de los mensajes principales.

viernes, 17 de agosto de 2012

El entusiasmo como imperativo

Decía Albert Einstein que:

Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad.

Permítaseme cambiar la palabra voluntad por motivación o, mejor, entusiasmo, que creo que en este contexto son casi equivalentes, y me servirá de perfecta introducción para este pequeño 'post'.

Dejaba clara esta frase la importancia de la voluntad, motivación o entusiasmo para la consecución de logros importantes. En ese sentido, podríamos considerar que la motivación o el entusiasmo son aspiraciones, deseos, estados que es deseable conseguir.

Según leo en otra fuente, en concreto el libro 'Social media strategies for professionals and their firms' de Michelle Golden, la irrupción y popularización de los social media, puede estar convirtiendo esta aspiración en algo más que en un deseo: en una obligación.

In the era of heightened exposure through social media, given what's at stake when a company or person is mediocre or poor at what they do or careless in the service they deliver, none of us can afford to be less than enthusiastic about our work.

El motivo está claro: la alta visibilidad que los medios sociales ofrecen, potencian todo lo bueno que hacemos...pero también lo malo, en concreto, un mal servicio. Quizá esto nos esté exigiendo unas buenas prestaciones y una buena actitud frente al cliente más que el entusiasmo propiamente dicho pero.... ¿cómo lograr lo primero sin lo segundo?

Estamos, pues, ante una consecuencia inesperada y exigente, quizá un poco amedrentadora, pero al tiempo  inspiradora y motivadora de los social media: el que el entusiasmo se convierta no ya en un deseo o inspiración, sino en un imperativo.

sábado, 11 de agosto de 2012

#macrotweet: La visibilidad online como fuente de credibilidad

Being found online is now critical. If people search and cannot find you at all, you lack credibility.

Michelle Golden
'Social media strategies for professionals and their firms'

lunes, 30 de julio de 2012

Seis características de una presencia online efectiva

Presencia online como marca personal
Cuando se decide dar un enfoque profesional a la presencia en Internet y, sobre todo, en medios sociales, es preciso observar un serie de reglas básicas si queremos que dicha presencia sea efectiva y que transmita una imagen adecuada del profesional.

La presencia online, cuando se gestiona adecuadamente, es un elemento importante de la denominada marca personal...y con ese enfoque de marca debe cuidarse.

En su libro 'Social media strategies for professionals and their firms', Michelle Golden, su autora, define seis características que debe tener una presencia online efectiva. Léamoslo en su texto original:

For practicing professionals seeking to develop more or better business, an effective electronic presence is one that:
  • Makes you easy findable
  • Presents you as unique, interesting person wiht character and personality
  • Demonstrates your expertise or specialization [...]
  • Illustrates that you are a thinker and, hopefully, a reader
  • Reflects your accesibility
  • Conveys a consistent picture of you from site to site
Algunas de estas características (la unicidad e interés personales, la experiencia y especialización o el pensamiento y lectura) son realmente características de la persona, más que de su presencia online. En este caso, la presencia online lo que debe hacer es explicitarlas y realzarlas.

Otras de las características van ligadas más bien a la presencia online en sí misma, el ser 'encontrables' y accesibles y el que la imagen (una imagen de marca, al fin y al cabo, aunque se trate de una marca personal) sea consistente.

Asumiendo la existencia de las cualidades personales intrínsecas, siempre profundas y complejas de desarrollar, los seis características de la presencia online efectiva que propone Golden, parecen relativamente sencillas y fácilmente alcanzables.

Pero no nos confiemos. Es preciso tener claridad de ideas y perseverancia en la actuación para conseguir llevar a la práctica esas, en apariencia, sencillas seis características de la presencia online efectiva.

lunes, 24 de octubre de 2011

Las características del emprendedor

Si hace un par de semanas veíamos las cualidades que caracterizaban una buena estrategia de ventas y, por extensión, a un buen vendedor, anoto ahora las características que el mismo autor anterior, Dan Schawbel, atribuye a un emprendedor.

En este caso son siete y, aparte de caracterizar al emprendedor, forman parte de su marca personal:
  • Visión: que les proporciona perspectiva, orientación hacia el futuro y hacia la consecución de unos objetivos, resultados y metas específicos.
  • Creatividad: que les permite formular planes e ideas nuevas de acuerdo, por una lado, con su visión y deseos, pero también, por otro, de acuerdo con la realidad del mercado.
  • Tenacidad: en la persecución de sus metas, lo cual actúa también como motor para un trabajo incansable e intenso.
  • Pasión: por su proyecto, su idea y su negocio, una pasión por lo demás contagiosa lo que sirve para atraer a empleados, clientes e inversores.
  • Capacidad para resolver problemas: tomándose los problemas en serio pero, a la vez, exhibiendo la capacidad para decidir y actual con rapidez.
  • Competitividad: búsqueda de la mejora continua para aventajar a la competencia.
  • Carácter polifacético: puesto que con frecuencia tienen que asumir una gran variedad de roles como son: consejero delegado, jefe de personal, director se sistemas de información, director de marketing o director financiero.
Estas son las cualidades que atribuye Dan Schawbel a un emprendedor. Y probablemente todos tendamos a estar de acuerdo con ellas.

Sin embargo, son tan relevantes, tan útiles, tan importantes, que al menos yo tendería a pedirlas para un directivo, un mando intermedio, para un autónomo... casi para cualquier profesional que aspire al éxito o, a veces, a la simple supervivencia.

viernes, 21 de octubre de 2011

La marca personal 2.0 de Dan Schawbel

'Yo 2.0' es un libro icónico en el ámbito de la marca personal, una de las referencias constantes en la bibliografía sobre el particular.

Cuando uno se enfrenta a su lectura, sin embargo, descubre un libro entusiasta y entretenido pero sin una gran aportación conceptual metodológica.

El libro consta de once capítulos organizados en tres partes.

La primera parte, 'El auge de las marcas personales', explica el concepto de marca personal, su importancia en el nuevo contexto socioeconómico y generacional, los elementos que la componen y apoyan y las herramientas, especialmente en Internet, que podemos utilizar.

La segunda parte se titula 'Capitanee su carrera en cuatro pasos' y en ella, Schawbel nos ofrece lo más parecido a una metodología que contiene su obra, una metodología compuesta por cuatro pasos a cada uno de los cuales dedica un capítulo: definir la marca, crear la marca, dar a conocer la marca y mantenerla.

La última parte, 'Ahora usted tiene las riendas' ofrece consejos específicos para aquellos que buscan trabajo y para los emprendedores, para acabar con una serie de ejemplos de personas que se convirtieron en marcas con notable éxito.

Como era de esperar por el título, Dan Schawbel nos ofrece una visión de la marca personal muy orientada a la presencia en Internet y los medios sociales que componen la Web 2.0 (blogs, redes sociales, Twitter....) aunque sin dejar de insistir en elementos no virtuales como el networking 'físico'. Una visión de la marca personal nacida de su propia experiencia que menciona con frecuencia (en un tono ligeramente narcisista o egocéntrico) y plena de entusiasmo y optimismo.

'Yo 2.0' es un libro entretenido, sencillo y de obligada lectura para todos los interesados en el concepto de marca personal pero que, sin embargo, no aporta excesivas novedades o conceptos.

Dan Schawbel
(Fuente: ficha de autor en Conecta)

Dan Schawbel, definido por The New York Times como el gurú de la marca personal, es socio director de Millennial Branding LLC, empresa dedicada al desarrollo de estrategias de marca personal para profesionales y empresas. Es también el creador del famoso blog PersonalBrandingBlog.com, que se ha convertido en la referencia en el tema de la marca personal. Dan Schawbel participa como columnista en diferentes medios como BusinessWeek o el Wall Street Journal.

Para conocer saber más sobre el autor puedes visitar su página personal, su blog 'Personal Branding Blog' o seguirle en Twitter donde está presente bajo el username @DanSchawbel.

Ficha técnica:
TITULO: Yo 2.0
AUTOR: Dan Schawbel
EDITORIAL: Conecta
AÑO: 2010
ISBN: 978-84-938693-4-2
PAGINAS: 286

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lunes, 17 de octubre de 2011

Consecuencias éticas y estéticas de la existencia de Google

Ya en uno de los primeros artículos de este blog, uno que publicaba en Febrero de 2009 bajo el título de 'Inquietante', me hacía eco de la importancia que Internet y los buscadores en general, y Google muy en particular, han adquirido en lo que a nuestra reputación se refiere. Todo lo que hacemos en Internet deja su rastro, una rastro además perdurable en el tiempo.

Aportaba entonces una cita de Thomas L Friedman que decía a las claras lo siguiente:

"Vive honradamente, porque cualquier cosa que hagas, cualquier error que cometas, podrá rastrearse algún día".

Unos meses más tarde, y citando ahora a Dan Schawbel, publicaba otro artículo, esta vez titulado 'En Internet todos somos personajes públicos', en que retornaba al rastro que dejamos en Internet y cómo ese hecho nos convierte a todos, querámoslo o no, en personajes públicos. La cita principal de aquel artículo era la siguiente:

"In this day in age EVERYTHING matters because wherever your name or face is cited, your brand can either be built or injured. It all happens through perception and your private life will soon be documented as behaviors change and more of your connections bring reality to virtual reality."

Retorno ahora a la misma temática, precisamente tras leer al propio Dan Schawbel y su más famosa obra: 'Yo 2.0'.

En un pasaje de ese libro, Schawbel afirma:

"En un mundo regulado por Google, su marca debe ser gestionada y encontrada simultáneamente."

Y unas líneas más adelante continua:

"Google controla su reputación en Internet, pero no fue creado con ese propósito.... Usted tiene el poder de influir en los resultados de Google para que su nombre tenga una presencia perceptible en las primeras páginas."

De todos los recordatorios y citas anteriores, creo que se pueden deducir dos cosas claramente:
  • En internet dejamos un rastro indeleble, perdurable y fácilmente accesible de todo lo que hacemos y, de alguna forma, de lo que somos.
  • Tenemos una cierta capacidad, si bien limitada, de gestionar ese rastro.
La gestión de la presencia en Internet, especialmente cuando hablamos de marcas y empresas, constituye lo que se ha dado en llamar Online Reputation Management (ORM) un conjunto de técnicas orientadas a detectar lo que de una marca, empresa o entidad se 'dice' en Internet, e intentar inlfuir sobre ello y atenuar los mensajes negativos. Si aspiramos a convertirnos nosotros mismos en marcas, marcas personales o si, simplemente, nuestra reputación en Internet nos importa (y seguramente debería importarnos), incluso a nivel exclusivamente personal, deberíamos adoptar algún tipo de estrategía de ORM.

Debemos cuidar nuestras acciones y rastros en Internet para que éstos se correspondan con la imagen que queremos transmitir. El modelar, mejorar, influir o maquillar lo que de nosotros hay en Internet, o el alinearlo lo máximo posible con nuestra imagen de marca o marca personal, serían las consecuencias que he denominaría estéticas de la existencia de Google.

Pero es muy difícilmente sostenible el mantenimiento de una imagen si ésta no se corresponde con una realidad... y así lo pregonan todos los gurús del concepto de marca personal. Nuestra marca y nuestra imagen, para ser sostenibles, deben reflejar nuestros verdaderos valores, ideales, conocimientos, habilidades y actitudes. En caso contrario no nos resultaría útil, y lo que es más, no resultaría creíble. La forma castiza de entenderlo sería recordar el refrán 'antes se pilla a un mentiroso que a un cojo'.

Si esto es así, si debe existir esa coherencia entre la realidad y la marca, entre la esencia y la imagen, y dado que además, y por fortuna, la mayoría de las personas aspiran a la 'bondad', una bondad entendida en un sentido amplio y que, aunque siempre sujeta a matices culturales o religiosos, incluiría valores más o menos universalmente compartidos como el respeto a la legalidad, a los demás seres humanos, a la vida, etc esto nos lleva a pensar que el mantenimiento de nuestra marca nos exige la honestidad, la bondad, una honestidad y una bondad no simuladas sino absolutamente reales. Estas serían las, quizá sorprendentes, pero también esperanzadoras, consecuencias éticas de la existencia de Google.

Si la existencia de esa especie de 'Gran Hermano' tecnológico que es Google nos abruma y preocupa por un lado, por otra parte podría actúar, paradójicamente, como un impulsor de los buenos comportamientos...¡aunque sólo sea por la cuenta que nos tiene!

A ver si al final va a ser ese, y no otro, el verdadero, inesperado y profundo significado del famosísimo lema de Google "Don't be evil"...