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martes, 2 de mayo de 2017

Colaboración: "Emprendedores sociales: el mercado como mecanismo de transformación social" en 'A un CLIC de las TIC'


La semana pasada publicaba en 'A un CLIC delas TIC', blog de la unidad de grandes cuentas de Telefónica, un artículo sobre emprendimiento social.

El artículo es fundamentalmente una entrevista a Ignacio Álvarez de Mon a propósito de su libro 'Emprendedores Sociales' que hemos tenido ocasión de comentar en este mismo blog recientemente.

Si quieres conocer lo que al autor tiene que decir, y cuáles han sido mis preguntas, ya sabes, no tienes más que leer el artículo en A un CLIC de las TIC.

viernes, 24 de marzo de 2017

El emprendimiento social con Ignacio Álvarez de Mon

En 'Emprendedores sociales' su autor, Ignacio Álvarez de Mon, coach ejecutivo y profesor de comportamiento organizacional de IE Business School, busca darnos una visión de lo que significa el emprendimiento social. Sin embargo, y como corresponde a su formación e intereses, el foco no es tanto la visión económica y empresarial, aunque tampoco se renuncia a ella, sino más bien la visión humana, la de las motivaciones de estos personajes singulares, los emprendedores sociales, así como las dificultades y barreras que deben superar.

Además, y aunque el texto está condimentado con breves consideraciones teóricas, y referencias a libros y autoridades, el enfoque es más práctico y directo, presentándonos los casos de 26 emprendedores sociales reales, de España y Reino Unido, sus historias y sus proyectos. A lo largo del libro, escuchamos la voz de esos 26 emprendedores quienes nos cuentan en primera persona, su experiencia y su visión del emprendimiento social y de tan singular actividad profesional.

No puede evitar el autor su condición de 'coach' y aquí y allá salpica el libro con propuestas de consideraciones, reflexiones y ejercicios individuales para provecho del lector.

El libro, que se abre con un prólogo del Padre Ángel, Fundador y Presidente de la organización Mensajeros de la Paz, se estructura en seis capítulos y una conclusión. Los capítulos son:
  • 'Sentido de misión, del deber y la responsabilidad: cambiar el mundo haciendo el bien' habla del emprendedor como un líder responsable y para el cual su actividad empresarial tiene un sentido y una misión: hacer el bien y ayudar a resolver un problema social.

  • 'Motivación trascendente y empatía: ayudar a las personas, especialmente las desfavorecidas' profundiza en la vocación de ayuda del emprendedor social y en su capacidad de entender las necesidades de otros, unas necesidades que intenta satisfacer a través de su negocio.

  • 'Paradoja y sostenibilidad, Idealistas pragmáticos: lo económico unido a lo social' se centra en la paradoja o dilema fundamental del emprendedor social: el conjugar la necesidad social con la sostenibilidad empresarial, lo humano y lo económico, un difícil equilibro definitorio del emprendedor social y que hace que el autor les denomine 'idealistas pragmáticos'.

  • 'Participación y empoderamiento: contribuyendo al crecimiento de las personas en las organizaciones y en la sociedad' nos habla de las redes de contactos del emprendedor social y de la importancia de la colaboración y la participación.

  • Colaboración e innovación social: creatividad al servicio del bien común. donde nos habla de economía colaborativa y propone modelos de emprendimiento de tipo cooperativa.

  • Educación: sembrando el cambio cultural se centra en un área concreta del emprendimiento social, la que tiene que ver con la educación como motor de la construcción de un nuevo mundo.
'Emprendedores sociales' es un libro de muy fácil y rápida lectura, ameno y en ocasiones emocionante, que nos introduce de lleno en un fenómeno a un tiempo interesante y apasionante, lleno de dificultades y matices y lo hace, sin renunciar a la perspectiva empresarial, ahondando en lo más humano del fenómeno, en las personas y en sus valores.

Ignacio Álvarez de Mon

(Fuente: Instituto de Empresa y ligera elaboración propia)

Ignacio Álvarez de Mon
Especializado en el ámbito de la dirección de personas, Ignacio Álvarez de Mon aglutina una dilatada trayectoria profesional con más de una década en el mundo de la docencia. Doctor en Sociología y Ciencias Políticas, sus áreas de interés son el liderazgo, la motivación, el trabajo en equipo, la gestión del conflicto, el desarrollo de personas y el coaching. Desde 1999 es profesor de Comportamiento Organizacional del Instituto de Empresa y, desde hace dos años, director adjunto del Centro de Liderazgo.

Su experiencia profesional anterior es en el sector bancario, como controller y analista de riesgos en Barclays Bank., y como consultor especializado en la formación y el desarrollo de habilidades directivas.

Autor del libro 'De ti depende' y de numerosos casos, artículos y trabajos de investigación publicados por revistas científicas, el profesor Álvarez de Mon colabora habitualmente con los principales medios españoles y latinoamericanos. Como docente, ha trabajado en las Universidades Antonio de Nebrija, como profesor y director del departamento de economía y administración de empresas, Carlos III y Pontificia de Comillas (ICADE), en Madrid. Además, ha sido profesor visitante del Instituto de Estudios de la Empresa (Uruguay) y del Instituto de Desarrollo Empresarial (Ecuador).

Formación

Licenciado en Derecho por la Universidad Pontificia de Comillas (ICADE), el profesor Álvarez de Mon es MBA por la Universidad de Houston (EEUU).
Doctor en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Pontificia de Salamanca (España)
MBA por Houston University (EEUU)
Licenciado en Derecho por la Universidad Pontificia de Comillas, ICADE

Experiencia Profesional
  • Director Adjunto del Centro de Liderazgo del Instituto de Empresa (2003-actualidad)
  • Director, Área de Dirección de Recursos Humanos y Comportamiento Organizacional, Instituto de Empresa (2006- actualidad)
  • Director del Departamento de Economía y Administración de Empresas de la Universidad Antonio de Nebrija, Madrid (2000-2003)
  • Consultor Senior responsable del área de formación y desarrollo de habilidades directivas del Instituto Empresarial Nebrija (1998-2000)
  • Coordinador del Área de Dirección y Administración de Empresas de la Universidad Antonio de Nebrija (1994-1998)
  • Controller y Analista de Riesgos de Barclays Bank en Madrid y Londres (1991-1993)
Experiencia Docente e Investigadora
  • Profesor de Comportamiento Organizacional del Instituto de Empresa (1999-2004)
  • Profesor Invitado del Instituto de Estudios de la Empresa, Montevideo-Uruguay (1997-2001)
  • Profesor Invitado del Instituto de Desarrollo Empresarial, Quito-Ecuador (1998-1999)
  • Profesor de Administración de Empresas de la Universidad Pontificia de Comillas, ICADE (1998-2001)
  • Profesor de Principios de Organización de la Universidad Carlos III, Madrid (1998-1999)
  • Profesor de la Universidad Antonio de Nebrija (1994-1998)
  • Autor de numerosos casos y artículos de investigación publicados en revistas científicas.
Ficha técnica:

EDITORIAL: LID Editorial
AÑO: 2016
ISBN:  978-84-16894116
PAGINAS: 191

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lunes, 20 de marzo de 2017

Los tres desafíos del emprendedor social

La figura del emprendedor social es curiosa. Ya lo vimos en un post anterior a propósito del difícil equilibro que debe mantener entre lo económico y lo humano. 

Ahondando en esta misma línea, Ignacio Álvarez de Mon, en su libro 'Emprendedores sociales', nos describe los tres desafíos del emprendedor social, siguiendo los estudios de Paul Tracy de la Universidad de Cambridge y Nelson Phillips del Imperial College Business School.

Los tres desafíos que identifica son: Responsabilidad, equilibrios e identidad.

Responsabilidad

El primero es el de la responsabilidad: el emprendedor social es responsable, en función de la misión social que se ha dado, respecto de sus beneficiarios, aquellos que se benefician en última instancia de su labor.

En realidad, todo empresario o todo directivo tiene una responsabilidad: ante sus accionistas, ante sus empleados, ante sus clientes... en general, ante sus 'stakeholders'. Si hablamos de un emprendedor puede que, según el estado de su empresa, éste abanico de personas o instituciones ante los que es responsable sea más reducido pero a cambio puede fácilmente incluir a su familia o amigos si éstos han por ejemplo apoyado financieramente su iniciativa. Lo diferencial del caso del emprendedor social es que, aunque es cierto que se dice que la sociedad en general es también 'stakeholder' de cualquier empresa, lo cierto es que en el caso de la empresa social ésta  responsabilidad social es parte intrínseca y definitoria, no sólo algo colateral. Además, esa responsabilidad social tiene unas connotaciones éticas y emocionales de las que carecen otro tipo de responsabilidades.


Equilibrios

equilibrios: el emprendedor social ha de atender al mismo tiempo objetivos sociales y comerciales, superando las tensiones propia de esta doble gestión.

Derivada de esa implicación ética y emocional, el equilibrio que debe mantener el emprendedor social entre la acción social propiamente dicha y las exigencias de sostenibilidad económica por otra, es muy complejo, tal y como comentábamos en un post anterior.

Identidad

identidad: cómo incorporar naturalmente en lo que hacen y en lo que son, esa doble alma social y comercial.

Casi corolario de lo anterior, las implicaciones de ese equilibrio son muy personales y afectan a la personalidad y la identidad.

*****

Desde luego, si ya el emprendimiento por sí mismo es ya un desafío, si le añadimos estos tres ingredientes propios del emprendimiento social, esta actividad roza casi lo heróico...

miércoles, 15 de marzo de 2017

Visión, reflexión y escucha



Es reconfortante cuando oyes en palabras de otros, unos 'otros' a los que además concedes cierta autoridad, tus propias ideas.

Tal vez se trate de un sesgo cognitivo, tal vez el sesgo de confirmación...pero es reconfortante.

Me he encontrado, por segunda vez, esa confirmación leyendo el libro 'Emprendedores sociales' de Ignacio Álvarez de Mon. 

Una confirmación que hace referencia a la necesidad de reflexión por parte del líder, el evitar las decisiones precipitadas y sin análisis salvo que, por motivos excepcionales, sean absolutamente inevitables. Una confirmación que encontraba por primera vez en el prólogo del libro a cargo de Santiago Íñíguez y que ya traté en el post 'El tempo y la calidad e la decisión ejecutiva'.

La segunda confirmación viene ahora en labios de una emprendedora social, en este caso Belinda Bell de Foundation East. Cuando ésta se detiene a destacar dos capacidades importantes nos destaca lo siguiente:

una clara visión de lo que uno quiere conseguir y la habilidad para aprender, escuchar, enterarte de cuál es el problema, en lugar de saltar inmediatamente a la posible solución.

Esta segunda confirmación no sólo introduce la reflexión y el 'tempo' de la misma, sino una forma muy efectiva y elegante de mejorarla: la escucha real y activa de colaboradores o personas cercanas. Y, mejor aún, la visión, una visión que, por una parte se trata de objetivos pero, añado yo, también debe tratarse de estrategia.

No puedo estar más de acuerdo.

Visión, reflexión y escucha.

A lo mejor el que estas cualidades me hayan llamado la atención en el libro, se trata de un sesgo cognitivo.

O a lo mejor es que, simplemente, son cualidades que echo de menos...

lunes, 13 de marzo de 2017

Economía versus humanidad: el difícil equilibro del emprendedor social

Es, quizá, lo más característico del emprendimiento social y, tal vez, también lo más complejo.

En un negocio, digamos, normal, que se debe a sus accionistas y tiene ánimo de lucro, los objetivos son fundamentalmente de naturaleza financiera y, por ende, comerciales. La actividad de la empresa, su estrategia, su marketing, sus procesos y sus profesionales se orientan a conseguir esos objetivos de la mejor y más eficiente manera posible.

En el otro extremo, la caridad, o la acción social subvencionada, tiene fundamentalmente objetivos sociales, hacer el bien de alguna manera a colectivos desfavorecidos. Aunque siempre es positiva, y necesaria, la eficacia y el uso eficiente de los recursos materiales y económicos, el foco fundamental, lo que guía la actuación, es el resultado social.

Sin embargo, el emprendedor social debe conjugar ambas visiones. Su objetivo, su misión, su razón de ser es la acción social, pero dicha acción social se lleva a cabo mediante un negocio, un negocio que como tal debe ser rentable, debe ganar dinero.

Es un equilibro ciertamente difícil, tanto en el plano de gestión objetiva, como a nivel subjetivo de sentimientos y emociones.

Este difícil equilibrio es un tema recurrente a lo largo del libro 'Emprendedores sociales' de Ignacio Álvarez de Mon. En un pasaje del libro, se nos dice:


Hay que vender productos y servicios y a la vez solucionar problemas sociales. La compasión por el sufrimiento ajeno puede actuar como factor de equilibro en este caso, promoviendo una mayor integración de perspectivas diferentes, como pueden ser la comercial y la humanitaria 


Si nos dejamos llevar precipitadamente por la sensibilidad, podríamos pensar que si realmente es social, el emprendedor debe primar dicha acción social, dejando en segundo plano lo económico. Sin embargo, esa forma de pensar es simplista y cortoplacista. La clave aquí es la acción en su conjunto y la sostenibilidad.



Si no cuidamos los aspectos económicos, el negocio social perecerá y, por tanto, el resultado de su acción social será efímero. Sin embargo, si el negocio social se rige por criterios de eficiencia, eficacia y rentabilidad, será un negocio sostenible y su acción social se mantendrá en el tiempo. Es decir, sus resultados serán mucho mayores, su beneficio para la sociedad y los desfavorecidos muy superior.

Así lo indica el autor: 

Ser eficiente económicamente, en el corto plazo, es la mejor manera de contribuir a la supervivencia de la institución a medio y largo plazo; y de esta forma se consolida en el tiempo la labor de solidaridad.


Es un equilibrio dificilísimo y exige una gran claridad de ideas y firmeza. No debe ser nada fácil para una persona de la sensibilidad de un emprendedor social, despedir trabajadores si los resultados no acompañan o negar microcréditos a quien no puede responder de ellos, Pero la fidelidad a la misión, a la construcción sostenible del bien, precisa de esos malos tragos, de esos sacrificios emocionales.

Quizá esa fortaleza de carácter hace aún más admirable la labor, ya de por sí encomiable, de los emprendedores sociales.

miércoles, 8 de marzo de 2017

Cinco paradojas de la gestión empresarial excelente



Nuestra actividad, tanto profesional como personal, se ve afectada por paradojas, situaciones aparentemente contradictorias que hemos de resolver, equilibrios entre los que hemos de movernos.

En su libro 'Emprendedores sociales' Ignacio Álvarez de Mon menciona un trabajo de James Collins, consultor de negocio que identifica las mejores prácticas empresariales y, dentro de ellas, varias paradojas, al menos cinco, que, por llamativas me animo a citar brevemente:

Política de selección

Para que los que están puedan estar bien no todos pueden estar.

Realismo

Para poder llegar al ideal es necesario conocer y aceptar la realidad.

Liderazgo y decisiones

Los líderes [] que gobiernan a las mejores compañías son humildes, modestos, escuchan, incorporan otras opiniones, admiten que pueden estar en un error, y al mismo tiempo tienen una gran determinación a la hora de tomar una decisión y, sobre todo, a la hora de ejecutarla.

Excelencia

para ser muy buenos en algo tenemos que saber identificar en qué no somos tan buenos. 

Libertad

las mayores cotas de autonomía, delegación y emprendimiento tienen lugar en ambientes de disciplina y rigor.


Difíciles compromisos, complejas dialécticas, equilibrios complejos de mantener. Quizá por eso el liderazgo sea una cualidad tan difícil de alcanzar, al menos en dosis de excelencia.


viernes, 3 de febrero de 2017

Emprendedores sociales y compañía: crónica muy personal de una presentación.

Fuente Twitter Juan J. Güemes
Ayer por la tarde (en realidad hoy, hace unas horas, en el momento de escribir estas líneas) tuve el enorme placer de asistir, en el Aula Magna de la IE Business School, a la presentación del libro 'Emprendedores sociales' escrito por Ignacio Álvarez de Mon y publicado por LID Editorial en colaboración con IE Business Publishing.

Supe hace unos tres meses, por boca del propio autor, de la próxima publicación de esta obra y, desde entonces, esperaba con ilusión el acto de hoy. 

Y no me ha defraudado.

Aún no he tenido ocasión de leer el libro, que está en mis manos desde hace apenas dos días, y del cual dejaré trazas, seguro, en este blog, algo más adelante.

Por eso, y más que del libro en sí, quisiera transmitir algunas sensaciones del acto de hoy, sensaciones que tienen que ver sobre todo con las personas, con esa 'compañía' que, jugando con las palabras, he incluido en el título del post.

Porque, lo que más impresión me ha causado han sido las personas.



Acompañaban en la mesa a Ignacio Alvarez de Mon varios personajes relevantes.

Juan José Güemes, conocido por su actividad política pasada pero ahora Director del área de emprendimiento de IE Business School y al que se le notaron 'las tablas' y la experiencia frente al público y ante un micrófono. Rodrigo de Salas, director de comunicación de Leroy Merlin, quien puso de manifiesto una interesantisima actividad social por parte de esta firma que, debo reconocer, desconocía.  

Dos grandes personalidades, sin duda, pero me impresionaron más los emprendedores sociales presentes. 

Por un lado, David Martin, co-director de Ashoka España, humilde y de expresión pausada, pero con una enorme claridad, voluntad e, incluso, emoción. Por otro, Conchita Galdón, presidenta de Puentes Global y directora del área 31 del IE Business School, plena de lucidez, mezclada con naturalidad y garra en un cóctel más que convincente.

Genial Nuria Coronado, de LID Editorial, editora del libro, quien derrochó pasión, simpatía, saber estar y complicidad con el autor, sin dejar de regalarnos alguna perla mucho más profunda y emotiva.

Y el gran protagonista, Ignacio Álvarez de Mon, de quien admiro, más allá de sus indudables valores intelectuales y profesionales, su elegancia y su bonomía. Fue, claro, directo y pedagógico en su exposición y, al tiempo, estuvo relajado, bromista y dejando espacio también para el lucimiento del resto de ponentes. La elegancia la derrochó a raudales, como siempre, pero además, su condición de 'buena persona', se le reconoció en el acto en más de una ocasión.

No dejé de fijarme, también, en el público, en su actitud e intervenciones. Y, aunque parezca un detalle sin importancia, destacaría que, en el turno de las preguntas, éstas, aparte de interesantes y bien enfocadas, surgieron en un flujo constante no habiendo lugar para los incómodos silencios, rotos por preguntas de compromiso, que en ocasiones similares he presenciado. Y ello me hace pensar en un público, no sólo interesado en lo que estaban oyendo sino, también, altamente cualificado, inteligente y, en ocasiones, apasionado.



A lo largo de las exposiciones y el debate, se habló, por supuesto, de emprendimiento, y también de negocio, de cuenta de resultados, de responsabilidad social corporativa y de sostenibilidad. Pero, sobre todo, resonaron mucho las palabras humildad, valores, ética, ayuda...

Hace ya unos cuantos años, me sentaba yo, entonces como alumno de un Executive MBA del Instituto de Empresa, quizá en el mismo asiento que hoy me ha cobijado en esta presentación. Y he recordado. Y al percibir el talento y nivel intelectual de público y ponentes, al disfrutar de ideas que hablan de negocio y emprendimiento, pero sitúan en un lugar principal los valores y la ética, al vibrar con el rigor, la humildad y la elegancia, pero mezclados con emoción y pasión, he sentido que, esta institución que fuera mi hogar académico hace unos años, aún me presta calor y alimenta mis ansias de conocimiento y liderazgo humano, y quizá debiera frecuentarla más...

Gracias a Ignacio Álvarez de Mon por muchas cosas, no todas aquí mencionadas, pero en este momento, gracias por su libro, gracias por invitarme a su presentación y gracias por permitirme disfrutar de los emprendedores sociales... y de la compañía.

domingo, 18 de julio de 2010

Gestionar crisis personales según Ignacio Álvarez de Mon

'Eduardo, estás despedido!' es una forma novelada de acometer las ideas fundamentales de la gestión personal, la lucha por la autorrealización y la superación de las crisis que el entorno nos puede generar.

Se presenta como el diario de un directivo que es despedido y este hecho le fuerza, no sólo a encontrar un nuevo empleo, sino a encontrarse a sí mismo, a entender quién es realmente, cómo le ven los demás, qué es lo que le interesa y cómo conseguirlo.

Aunque el título y su presentación, así como una falsa sensación de simplicidad,pueden hacernos pensar en un libro de la denostada 'autoayuda', una lectura serena y algo conocedora nos saca del error.

De una forma sencilla, casi subliminal, el autor despliega todo un arsenal de ideas para el autoanálisis y el desarrollo personal, todo un conjunto de técnicas de 'coaching' (donde el 'coach', en este caso, está encarnado por el psicólogo Mario y el 'coachee' por Eduardo, el protagonista).

He tenido el placer de conocer a Ignacio Álvarez de Mon personalmente y de comentarle en directo mi opinión sobre esta obra. Dos ideas que entonces le comenté fueron, en primer lugar, que me parecía que este libro reclamaba una segunda lectura, que la aparente sencillez era eso, sólo apariencia, que el libro era mucho más profundo y cuidado de lo que parecía en una lectura rápida...y eso habla muy bien del autor. La segunda es que observando el comportamiento, preguntas y recomendaciones de Mario, el psicólogo, observando las técnicas que aplica a Eduardo...me parecía estar oyendo al propio Ignacio Alvarez de Mon ejerciendo de 'coach'. Un placer adicional...

Un libro, pues, y al contrrario de lo que puede parecer, para leer despacio, fijándose bien o, en su defecto, concediéndole el beneficio de una segunda lectura más reflexiva.

Ignacio Álvarez de Mon
Doctor en Sociología y Ciencias Políticas por la Universidad de Salamanca, Licenciado en Derecho por ICADE y MBA por la Universidad de Houston, Ignacio Álvarez de Mon es, en la actualidad, director del área académica de Dirección de Recursos Humanos del Instituto de Empresa. Sus áreas de interés son el liderazgo, la motivación, el trabajo en equipo, la gestión del conflicto, el desarrollo de personas y el coaching, especialmente éstas dos últimas. Además de numerosos casos y artículos, es autor también del libro "De ti depende".

Ficha técnica:
TITULO: ¡Eduardo, estás despedido! Un relato sobre cómo superar una crisis personal.
AUTOR: Ignacio Álvarez de Mon
EDITORIAL: Alienta
AÑO: 2010
ISBN: 978-84-92414-16-1
PAGINAS: 127