miércoles, 25 de agosto de 2010

Ideas sobre comunicación y cognición 2.0 (I). Blogging versus microblogging

Introducción

Inicio con éste una serie de artículos sobre distintos aspectos relacionados con la comunicación y la gestión del conocimiento en la Web 2.0 y los Social Media que en las últimas semanas se me han ido viniendo a la cabeza. No sabría si clasificarlas como conclusiones provisionales, si como hipótesis, si como simples ocurrencias, ya que son opiniones basadas en la experiencia, sí, pero sin una auténtica apoyatura de datos o teorías. Al final las he bautizado como 'ideas' y, por tanto, nociones sujetas a discusión y revisión.

Y el primer tema que quisiera tratar es el diferente comportamiento y utilidad de blogs y microblogs (típicamente Twitter) en lo relativo a la transmisión del conocimiento.

Blogs

Aunque el mundo de los blogs parece perder terreno, al menos transitoriamente, con el emergente microblogging, creo que son herramientas con diferentes utilidades y características, tan diferentes que, de hecho, no simpatizo mucho con el nombre de microblogging que se concede a herramientas como Twitter.

Hay muchos diferentes tipos de blogs (y no incluyo siquiera los videoblogs o fotoblogs, sino que me centro en los blogs tradicionales con predominio del texto) pero aunque realmente, los intereses, capacidades e intereses del blogger definen su verdadero contenido y características en cuanto a comunicación y cognición, en general diría que lo primero que exige un blog es un cierto 'expertise' entendido, eso sí, en sentido amplio: expertise puede ser conocimientos profundos sobre una materia (quizá el expertise propiamente dicho), pero también puede ser el 'estar a la última' o el saber detectar, enlazar y comentar los mejores contenidos sobre un tema en otros blogs o medios digitales. En cualquier caso, el blogger suele aportar un conocimiento diferencial, específico y valioso para su público.

Además, y por la naturaleza textual del blog, este medio requiere una cierta estructuración del contenido y, presumiblemente, un nivel al menos básico de revisión del mismo.

Por todo ello, diría que los blogs proveen un contenido en general de mayor calidad conceptual y de mayor profundidad.

También permiten, al menos en el estado actual de las cosas, un diálogo más ordenado con los lectores (aunque de menor orden que, por ejemplo, el que se puede producir en foros).

A cambio, el blog exige un esfuerzo que puede provocar la discontinuidad en las actualizaciones, que se dejen de tratar temas relevantes, que se encuentre al margen de la actualidad o, incluso, que se abandone.

En ese sentido, los blogs pueden proporcionar conocimiento más profundo y estructurado, pero también más fragmentario.

Microblogging

Por su parte, el microblogging es un tipo de herramienta que se caracteriza por su agilidad y por su simplicidad.

No creo posible el exponer o debatir un concepto de un mínimo de complejidad a través del microblogging, al menos entendiendo el microblogging tal y como se concibe en Twitter (longitud limitada de los mensajes). Tal vez sería posible en un microblogging al estilo Yammer pero, realmente, considero a Yammer como un tipo de herramienta diferente aunque frecuentemente se agrupe en la misma categoría de microblogging.

A cambio, el microblogging ofrece, por un lado, una enorme simplicidad lo que facilita el que alcance a mayores audiencias y, por otro, una agilidad extraordinaria lo que permite un seguimiento rabioso de la actualidad y una difusión a enormes velocidades de hechos, noticias, acontecimientos...conocimientos, en cierto sentido.

Si uno de los pilares de la cultura 2.0 es la participación de las personas y la construcción conjunta del conocimiento, el microblogging funciona de forma excelente como mecanismo de contacto y de viralidad.

Complementariedad

Blogging y microblogging ofrecen dos visiones, dos posibilidades diferencias para la publicación, estructuración y transmisión del conocimiento. Los blogs tienden a ocuparse del conocimiento más en la dimensión de la profundidad, mientras que el microblogging favorece la horizontalidad, la difusión, la viralidad, el alcance.

Si esto es así, la conclusión es que, probablemente, se trate de herramientas complementarias. De alguna forma, los blogs aportan los ladrillos del conocimiento y el microblogging la argamasa.

La suma parece permitirnos construir enormes castillos de conocimiento.