viernes, 4 de diciembre de 2015

Una manifestación sorprendente y sencilla de la inteligencia colectiva como fruto de la complejidad

Como ya hemos comentado en ocasiones, la teoría de la complejidad nos muestra como emergen comportamientos complejos a partir de estructuras complejas que interaccionan mediante reglas sencillas.

Cuando ese comportamiento emergente exhibe inteligencia, podemos hablar de inteligencia colectiva.

Una de las manifestaciones más sencillas, pero quizá también más sorprendentes de esa inteligencia colectiva se produce en lo que se denomina resolución de 'problemas estimación de estado', es decir, problemas en que se trata de estimar el valor numérico de algo (por ejemplo, cuántas monedas hay en una jarrón... lleno de monedas).

Si intentamos hacer esta estimación de manera individual lo más probable es que nos equivoquemos...y por bastante. Sin embargo, los experimentos demuestran que si en un grupo suficientemente grande se pide esa estimación, la media de los valores propuestos por los miembros del grupo se aproximará mucho al valor real.

Len Fisher en su libro 'The perfect swarm' nos explica este fenómeno y nos recuerda que, para que esa estimación en grupo tenga buenos resultados, deben darse tres condiciones:

  • Las personas del grupo deben estar dispuestas y deseosas de pensar por sí mismas y alcanzar conclusiones de forma independiente.

  • La pregunta debe tener una respuesta clara que se pueda contrastar con la realidad.

  • Todas las personas del grupo deben contestar exactamente a la misma pregunta
En presencia de estas condiciones, las matemáticas de la complejidad nos conducen, siguiendo al mismo autor, a estas tres sorprendentes conclusiones:



  • Cuando se somete a un grupo a este tipo de preguntas, su resultado medio será siempre mejor que el de sus individuos. El autor remacha y nos dice: no a veces, siempre.

  • Si la mayor parte del grupo está moderadamente bien informada acerca de los hechos que rodean a la pregunta, la probabilidad de una respuesta correcta es muy alta

  • Incluso cuando un número muy pequeño de personas está bien informada, suele ser suficiente para que la opinión del grupo sea correcta.
Parece casi mágico y abre una forma muy sencilla de resolver problemas de estimación complejos. Simplemente, une a un grupo de personas dispuestas a pensar por si mismas y dar la estimación. Haz la pregunta y calcula la media...

Voilá! ... ¡Problema resuelto!

It's a kind of magic...