miércoles, 2 de diciembre de 2015

Líderes en la sombra o la importancia de tenerlo claro



Está claro que hay muchas formas de liderazgo..pero algunas pueden ser un poco sorprendentes...

Asociamos el liderazgo a virtudes como el carisma, la comunicación, la visión... y no creo que erremos de forma fundamental al considerarlo así.

Sin embargo, dirigir grupos hacia un objetivo, que no deja de ser la esencia del liderazgo, puede hacerse de muy distintas formas.

En el libro 'The perfect swarm', Len Fisher estudia diferentes fenómenos y aplicaciones de la teoría de la complejidad. Menciona estudios sobre animales (hormigas, abejas, bancos de peces, etc) y grupos humanos, y nos muestra cómo una serie de reglas muy simples aplicadas a estos grupos generan un comportamiento complejo del grupo en su conjunto.

En un punto del libro nos habla de un experimento hecho con estudiantes universitarios en que se les pedía a la mayoría moverse en grupo, sin un objetivo preciso, sólo mantenerse en el grupo. Y a un número reducido de ellos sí se les indicaba el dirigirse, sin romper el grupo, hacia un punto. El resultado era que, al final, todo el grupo se dirigía al punto en cuestión.

Los estudiantes que habían recibido instrucciones actuaban como una suerte de líderes en la sombra que, inadvertidamente, dirigían al grupo hacia el objetivo.

Este experimento, junto con otros similares conduce a pensar, como nos dice Fisher que:

we can lead a group simply by having a goal, so long as the others in the group do not have different goals.

Y, además, añade, basándose en simulaciones con ordenador que:

the larger the group, the smaller the proportion of informed individuals needed to guide the group with a given accuracy.

En el fondo, este resultado no nos resulta completamente anti-intuitivo. Hemos vivido en muchedumbres cómo basta conque alguno mire hacia un edificio, o saque una foto para que todos miremos hacia allí. O cuando no sabemos muy bien cómo se va a una parte y estamos entre una muchedumbre, con frecuencia funciona bien la estrategia de simplemente seguir al grupo... suponiendo que alguien sabe a dónde va...y que ese dónde, coincide con el que nosotros buscamos.

Pero este resultado también nos indica algo sobre el liderazgo. Si estamos en un grupo sin objetivos definidos, o sin voluntad definida, basta con la claridad de ideas y con la propia voluntad para, de forma casi invisible, dirigirlo. Si tenemos un objetivo, simplemente, nos seguirán.... sin necesidad de grandes dosis de carisma ni comunicación. Sólo necesitamos tenerlo claro.

Así que, el carisma es bueno,  la comunicación es buena, la visión y la inteligencia también...pero con frecuencia lo fundamental es tenerlo claro, simplemente, tenerlo claro...