lunes, 26 de diciembre de 2011

Larry Page y la dirección de equipos tecnológicos

¿Deben conocer los directivos los fundamentos de la tecnología que gestionan? ¿Deben ser expertos en dichas tecnologías?

Probablemente el sentir de los ingenieros y otros trabajadores de la tecnología sea que, en efecto, los directivos deberían ser 'cocineros antes que frailes' y conocer bien las tecnologías objeto de la actividad de sus empresas.

Sin embargo, las teorías sobre 'management' y en muchos casos la práctica del mismo, parecen apuntar en sentido contrario: un directivo debe ser ante todo un líder, alguien capaz de guiar a la organización y de hacer que sus equipos den de sí lo mejor en todos los campos incluyendo la tecnología, pero sin que sea necesario, probablemenete sin que sea posible, el conocer en profundidad realmente las tecnologías.

Ken Auletta, en su libro 'Googled', nos presenta la opinión de uno de los fundadores de Google, Larry Page, al respecto. Dice así:

"las empresas, incluso las tecnológicas, se ajustan a un patrón según el cual lo normal es que las personas que hacen el traajo (los ingenieros, los programadores, los soldados de a pie por decirlo así) sean arrollados por la dirección. Y lo habitual es que los directivos no sean muy técnicos. Creo que esto es algo muy malo. Si eres un programador, un ingeniero o un informático y tienes a alguien que te dice lo que tienes que hacer y que no es muy bueno en el campo tuyo, loque te diga va a ser erróneo. Y vas a acabar desarrollando cosas que están mal y acabarás desmoralizado. Lo que te gustaría es una cultura en la que la gente que está haciendo el trabajo (los informáticos, los ingenieros) tengan poder. Y que quienes dirijan sean personas con un profundo conocimiento de lo que están haciendo. Lo que no acostumbra a ser el caso."

No parecen ser ni Google como empresa, ni Larry Page como directivo, los casos más representativos de gestión empresarial. Puede que su experiencia no dicte una verdadera tendencia aunque, dado el éxito de ambos, vale la pena al menos prestar atención a su consejo.

Probablemente no sea viable exigir, al menos en empresas grandes, que los directivos tengan un conocimiento profundo de las tecnologías. Es preciso reconocer que un directivo debe de atender a otras muchas cuestiones, como los aspectos financieros, las estrategias, las relaciones públicas o la actividad comercial. No obstante, sí que parece deseable una cierta comprensión, siquiera de alto nivel, de las tecnologías y sus implicaciones en lo relativo a tendencias, a diferenciación o no en el mercado, al impacto en la operación, a las consecuencias en formación de los recursos y muchas otras implicaciones. 

Sería deseable pero... ¿es así?