lunes, 19 de diciembre de 2011

Ingeniería versus Marketing: ¿Quién dirige la innovación?

No sé si es esta una falsa polémica, no estoy completamente seguro, siquiera, de si tiene sentido plantearla.

Cuando se habla de innovación es ya habitual el consabido aviso de que la innovación no es sólo innovación tecnológica, que se puede innovar en procesos de negocio, en imagen, en marca, en procesos operativos y logísticos... en todas las facetas realmente de la actividad de un negocio.

Quizá por eso, porque ya parece un mensaje asumido que la innovación es una función transversal, me ha sorprendido, y ha motivado la redacción de este artículo, alguna afirmación que me encuentro en el libro 'Googled' de Ken Auletta.

Se trata éste, de un libro que nos cuenta en detalle la historia de Google, su evolución y su relación con otras industrias, muy especialmente la de los medios y la publicidad. Ya desde el principio el autor insiste en que Google es una empresa fundamentalmente de ingenieros, con mentalidad de ingeniero y dirigida por ingenieros (con una visión, por cierto, algo simplificada y estereotipada de lo que es un ingeniero).

A lo largo de las páginas del libro desfilan muchos personajes, a muchos de los cuales ha entrevistado el autor.

Uno de ellos es Campbell, un personaje un tanto particular que parece tener unas funciones más de 'coach' que de verdadero profesional integrado en una empresa, en este caso, en Google.

Pues bien, este personaje hace la siguiente afirmación:

"Los ingenieros a los que se concede poder son el bagaje más importante de que puede disponer una empresa. [...] Para mi la meta es crecer, y el crecimiento pasa por el desarrollo de productos innovadores. La innovación se logra con buenos ingenieros, no con un buen departamento de marketing."

Para entender esta afirmación es preciso antes saber que, en efecto, Google es una empresa muy tecnológica y que, por tanto, la innovación que realiza, fundamentalmente una innovación en productos, se basa con frecuencia en innovación en tecnología y, por tanto, con una importante dosis de ingeniería. Aunque también es cierto que las herramientas que le proporcionan la mayor parte de sus ingresos, AdWords y AdSense, son un tipo de innovación que mezcla tanto innovación tecnologíca como en modelo de negocio.

Quizá, también, la frase pueda estar algo sacada de contexto. Aún así, y a pesar de la inevitable satisfacción que como ingeniero me produce oir semejante afirmación no dejo de preguntarme si no será ésta algo exagerada y simplista, si no ofrece una visión unilateral de lo que es la innovación.

Quizá, Campbell está pensando sólo en innovación tecnológica, y por ello concede esa preponderancia a la ingeniería. O quizá es que la tecnología tiene una componente de tangibilidad de la que que la marca o los procesos de negocio carecen, y eso nubla un tanto el juicio.

De momento, y a expensas de mejores consideraciones y opiniones, me quedo con la idea de con todo lo importante que la tecnología y la ingeniería son para la innovación, existen otras posibilidades, otras funciones de la empresa u otras áreas de actuación, en donde la innovación es también posible.