miércoles, 8 de febrero de 2012

Elementos de un modelo de negocio para aprovechar la innovación

Hace unos pocos meses, víamos un metamodelo de negocio, en concreto el modelo del lienzo (canvas) de Osterwalder y Pigneur y cómo estos autores distinguían 9 elementos que conformaban un modelo de negocio, a saber:

  • Segmentos de mercado
  • Propuestas de valor
  • Canales
  • Relaciones con clientes
  • Fuentes de ingresos
  • Recursos clave
  • Actividades clave
  • Asociaciones clave
  • Estructura de costes
Cuando ahora exploramos el paradigma de la innovación abierta, de la mano de Henry Chesbrough, vemos que éste concede, con toda lógica, mucha importancia al modelo de negocio, a la forma en que la empresa va a obtener una rentabilidad de la innovación.

Y Chesbrouhg también considera necesario detenerse un momento a analizar los componentes que debe incluir un modelo de negocio. Chesbrough se centra mas en las funciones que un modelo de negocio debe cubrir que en componentes...pero la relación es casi evidente y en algunos casos casi coincidentes con el modelo anterior. Para Chesbrough, las funciones que un modelo de negocio debe soportar, son:
  • Articular la proposición de valor, el valor creado para los usuarios por la tecnología.
  • Identificar el segmento de mercado, es decir, los usuarios para los que la tecnología es útil y los usos o propósitos para la misma.
  • Definir la estructura de la cadena de valor, necesaria para crear y dstribuir el producto/servicio y para soportar el posicionamiento de la empresa en esa cadena de valor.
  • Especificar el mecanismo de generación de ingresos, así como la estructura de costes y los márgenes objetivo.
  • Definir la posición de la empresa en la red de valor, es decir, la posición relativa frente a proveedores y clientes, identificando también socios y competidores.
  • Formular la estrategia competitiva a través de la cual la empresa innovadora puede conseguir y mantener la ventaja sobre sus rivales.
Me parece un modelo algo menos estructurado y coherente que el de Osterwalder y Pigneur, menos compacto y comprensivo, pero, aún así, es interesante como mecanismo de checklist para verificar que nuestro modelo cumple todas las tareas que se le encomiendan, y tambiñen por su orientación específica al aprovechamiento en el mercado de la innovación.