viernes, 18 de noviembre de 2011

Prototipos de modelos de negocio

Hace unos días, publicaba el artículo 'Los patrones alcanzan también a los modelos de negocio' en el que comentaba una idea sugerente encontrada en el libro 'Generación de modelos de negocio'. Se trataba, como indicaba el título del artículo, de la existencia de patrones de modelos de negocio, esto es, tipos de modelos de negocio con características comunes a pesar de aplicarse a diversas empresas y sectores. Una idea muy atractiva, sin duda.

En la misma fuente, encuentro otra idea llamativa y que, incluso, también como la anterior, guarda un remoto paralelismo con el mundo del software: los prototipos de modelos de negocio.

Aunque me parece interesante, y no he querido dejar de mencionarla en este blog, sin embargo, el resultado en este caso me parece algo menos satisfactorio. Quizá es que la palabra prototipo no se ajusta del todo a lo que realmente proponen Osterwalder y Pigneur en su libro.

De un prototipo de modelo de negocio yo esperaría algo 'en ejecución', con resultados de campo o simulaciones realistas.


Sin embargo, atribuyo a la propuesta de Osterwalder y Pigneur un ámbito bastante más limitado. Entiendo que lo que los autores nos proponen, en realidad, es completar un modelo de negocio siguiendo su herramienta fundamental: el lienzo, que describíamos someramente en el artículo 'Un metamodelo de negocio (II): representación gráfica y tres agudas consideraciones'. Ese modelo completo, pero simplemente sobre un 'lienzo', es el prototipo.

Un prototipo que vale, eso sí, como herramienta de debate, discusión, diseño y creación...pero que carece, entiendo, del feedback de la experiencia y el comportamiento real. Y ese feedback opino que es el mayor valor, de un prototipo. Por eso, la idea de los prototipos de modelos de negocio que nos proponen Osterwalder y Pigneur me parece valiosa, si, pero escasa.

Sigue pareciendo una excelente herramienta de pensamiento y diseño...¿pero es realmente un prototipo?