miércoles, 20 de febrero de 2013

El peso de lo medible en la toma de decisiones

Nos gusta y tranquiliza pensar que somos racionales en nuestra toma de decisiones, especialmente si pensamos en decisiones en el entorno profesional y corporativo.

Quizá por eso, de una forma similar al respeto superior que nos merecen los conocimientos publicados en libros o artículos frente a lo hablado por un colega o amigo, también parece que aquellos factores que llevan asociados consigo un valor medible, un indicador, un KPI, gozan de una mayor credibilidad que otros menos formales o más intangibles.

Charlene Li menciona en su libro 'Open leadership', una frase al respecto atribuida a John Hayes, responsable de marketing en American Express, una frase corta pero muy expresiva:

We tend to overvalue the things we can measure, and undervalue the things we cannot.

Lo cierto es, sin embargo, que con frecuencia no disponemos de esos datos medibles y que las decisiones, incluso decisiones importantes, se deben tomar con base a información incompleta, cualitativa y parcialmente intangible. A veces sólo nos queda la intuición, el olfato, la experiencia... De nuevo Hayes lo expresa muy claramente:

although we strive to become more measurable and accountable, there is a limit to what is feasibly (and economically) measurable. Inevitably, we base many of our decisions on just the thinnest sliver of information and evidence or, even more likely, our gut feeling.


La realidad es así. Lo medible nos proporciona confianza...pero con frecuencia no disponemos de ello. Quizá sea poco racional, es cierto,.pero también realza la importancia de la inteligencia humana, la racional y la otra...