lunes, 25 de febrero de 2013

Modelos de decisión y empresas abiertas

Igual que en el ámbito del liderazgo se identifican diferentes estilos, todos ellos válidos según la situación, parece que también podemos identificar modelos de decisión en el ámbito corporativo, modelos que marcan la forma de adoptar resoluciones y que pudieran no ser ni buenos ni malos en sí mismos, sino formas de tomar las decisiones, con sus pros y sus contras, y más adecuados o menos según las circunstancias.

Al menos eso parece sugerir Charlene Li en su libro 'Open leadership' cuando identifica y explica cuatro modelos de decisión y cómo se pueden aplicar en una empresa abierta.

Repasemos brevemente cuáles son estos modelos.

Centralizado
Las decisiones son tomadas por el CEO asesorado por un pequeño gabinete que se supone tienen el conocimiento y juicio suficientes para ello.

Es un modelo muy ejecutivo y rápido pero puede hacer que los empleados se sientan poco implicados enlas decisiones 

En una empresa abierta, la forma de utilizar este modelo no es tanto involucrar a más personas cuanto compartir información de manera bidireccional entre decisores y el resto de empleados de forma que éstos últimos se sientan más implicados y los primeros tengan más elementos de juicio.

Democrático
Se selecciona un número limitado de opciones y éstas son sometidas a votación.

En este modelo los empleados se sienten mucho más implicados como participantes activos. Sin embargo, es un modelo costoso, no adecuado para ciertas decisiones difíciles y se presta al empleo de criterios de popularidad más que de verdadero mérito.

Consenso
Las decisiones se alcanzan por acuerdo entre los implicados.

La implicación es máxima sin embargo es un modelo muy 'pesado' en el sentido de requerir una gran cantidad de tiempo y esfuerzo el conseguir que todos los implicados acepten una solución.

Distribuido
Es un híbrido de los anteriores.

Lo que se hace es desplazar el centro de decisión hacia niveles inferiores de la jerarquía, que luego puede aplicar cualquiera de los modelos anteriores. El hecho de acercar la decisión a niveles inferiores implica ya un mayor compromiso de los empleados.

Aunque parece un modelo caótico requiere, en realidad, una gran disciplina para el reparto de decisiones y conseguir que todos remen en la misma dirección.

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Seguramente, no sólo es que cada modelo tenga sus pros y sus contras, sino que probablemente la realidad tampoco sea tan sencilla (salvo quizá en el caso de los modelos centralizados) y las manifestaciones habituales sean algo más confusas y entremezcladas.

Aún así, como casi todos los modelos teóricos, puede resultar de ayuda para entender las organizaciones en que nos movemos.