lunes, 24 de diciembre de 2018

La Navidad en los detalles


La Navidad flota en el ambiente.

Nos lo demuestran las luces que engalanan nuestras ciudades. Nos lo recuerdan, insistentes, los mil y un anuncios y reclamos que marcas y comercios de todo tipo nos lanzan incansables. Nos hace tangible su inicio el soniquete de los niños de San Ildefonso en nuestras radios y televisiones. Nos lo recordamos a nosotros mismos comprando regalos, haciendo acopio de turrones o celebrando comidas de empresa.

Pero la Navidad está, también, está sobre todo, en los pequeños detalles.

En este año que para mi ha sido tan especial, un año de transición profesional y personal, estoy, quizá, más sintonizado con lo pequeño pero significativo. 

Y quizá por eso, he apreciado más, incluso me han conmovido más, los pequeños detalles que me están trayendo esta Navidad: ese whatsapp tempranero felicitándote la navidad de alguien con el que hacía mucho que ni hablabas, el correo personalizado de alguien que tanto me ha ayudado en la transición y que, sin embargo, se apresura a valorar mi aportación; el mensaje de alguien que, en estos tiempos laicos, se atreve a mencionar que recordamos el nacimiento de un niño muy especial; o el detalle de una amiga y compañera que me envía una foto de mi hija, de hace catorce años, en un festival del 'cole' celebrando precisamente la Navidad.

Detalles en donde reside lo humano, donde está la verdadera magia de estos días.

Detalles que reconfortan y reconcilian, conmueven y animan.

Y sólo el miedo de no estar a la altura de tanto mérito, tanta sensibilidad y tanto cariño. O, quizá peor, de olvidar a alguien que también merecería, e incluso necesitaría, recibir un detalle.

Esperemos que la Navidad realice su magia y que nadie, absolutamente nadie, se quede sin su detalle, del tipo que sea, proceda de quien proceda.

Feliz Navidad.

Feliz Navidad a todos y en todo.

Feliz Navidad en las luces, los turrones y regalos. Y Feliz Navidad, sobre todo, en los detalles.

Feliz Navidad. Simplemente, Feliz Navidad.

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Esta entrada ha sido también publicada en mi blog personal 'La vida de color azul'