miércoles, 5 de diciembre de 2018

Cinco elementos para enriquecer el aprendizaje


Al final resulta que el enseñar es mucho más que conocer una materia e impartirla. Es más, incluso, que hacer claras y comprensibles las diversas explicaciones.

Si queremos que los alumnos aprendan realmente, lo que nos dicen unos estudios que descubro a través del libro 'Training from the back of the room' de Sharon L. Bowman, es que debemos hacer una enseñanza que se denomina 'brain friendly training', es decir una enseñanza que es amigable para nuestro cerebro.

¿En qué consiste ese tipo de enseñanza?

Pues según la fuente citada hay cinco elementos fundamentales que hacen que la enseñanza se adapte a la idiosincrasia de nuestros cerebros. Son éstos:

  • Experiencias emocionales positivas: según la autora expresa con rotundidad, para que cualquier hecho o dato entre en nuestro cerebro, primero ha de pasar por filtros emocionales. Para conseguir, por tanto, atención, y por ende aprendizaje, es preciso rodear la enseñanza de experiencias que sean emocionalmente positivas para los alumnos.

  • Estimulación multi-sensorial y novedad: esto significa, por un lado, que debemos emitir hacia el alumno estímulos que afecten a todos los sentidos, información en modo auditivo, visual y kinestésico (movimiento). Además, se nos dice que una persona sólo es capaz de mantener la atención diez minutos o como mucho veinte. Pasado ese lapso, debemos introducir una variación a poder ser de naturaleza física: moverse, ponerse en pie, hacer un ejercicio simple, bailar...

  • Elecciones y variedad en la instrucción: La variedad ayuda también a mantener la atención, así que es preciso cambiar de estrategia pedagógica constantemente: exposición, debates, preguntas, dinámicas, ejercicios, role-plays, juegos...

  • Participación activa y colaboración: los estudiantes deben participar activamente, ser lo más protagonistas posible. De hecho, el libro aconseja a los profesores 'echarse a un lado' y dejar que los alumnos se comuniquen y enseñen entre sí.

  • Entornos de aprendizaje informales: Convienen entornos cómodos, donde los alumnos se encuentren a gusto, con las mesas en forma de U o circulo, con pizarras, post-its, pósters, bebidas, aperitivos, música... un ambiente relajado e informal.

Algunos de estos elementos son más evidentes y fáciles de incorporar. Oros, como lo de 'echarse a un lado' el profesor son más difíciles de entender y 'digerir'.

No me cabe duda, sin embargo, de que la enseñanza es mucho más que conocer una materia y explicarla: es casi un arte, un acto de comunicación supremo porque con él vamos a modificar en una cierta medida el cerebro de los alumnos.

Una alta responsabilidad...que debe ejercerse armados no sólo con conocimientos, sino también con el mayor número de técnicas pedagógicas posible...como éstas que hemos mencionado.