lunes, 22 de octubre de 2018

Esa 'cosa' llamada reglas de negocio


El término 'reglas de negocio' es frecuentemente utilizado en ciertos contextos: fundamentalmente, aunque no únicamente, en la gestión de procesos de negocio, en el 'business analysis' o en la especificación de software empresarial.

Se trata de un concepto importante pero, probablemente, algo ambiguo y no siempre utilizado ni con rigor ni con un significado único. Vamos a hacer una pequeña reflexión sobre el mismo esta idea de reglas de negocio y realizar algunos apuntes sobre ese concepto.

Podríamos decir, improvisando un amago de definición, que las reglas de negocio son:
directivas explícitas y detalladas sobre cómo se deben hacer ciertas cosas en una empresa u organización. 

Dos apellidos en forma de adjetivos son son aquí importantes:

  • El apellido 'de negocio' que se le pone a la palabra reglas nos hace ver que esas directivas no son de naturaleza tecnológica, sino decisiones sobre operativa al margen del soporte técnico que se pueda prestar a esas directivas.

  • El apellido 'explícitas y detalladas' que añado yo a directivas es importante para tener claro que una regla de negocio no es una 'filosofía general' acerca de cómo debe funcionar la empresa. No son indicaciones del tipo 'se debe tratar con corrección al cliente' o 'buscamos el máximo valor para el accionista'. No, las reglas de negocio son explícitas, claras, detalladas y procedimentales, es decir, no dejan margen a la duda sobre cómo se aplican. Podrían de ser del tipo: 'Sólo concedemos préstamos por encima de un importe X si el scoring crediticio del cliente se encuentra entre Y y Z'.

Aunque las reglas de negocio son, eso, de negocio, lo cierto es que al tratarse de reglas explícitas y detalladas permiten que se las implemente con tecnologías o sistemas informáticos tales como ERP (Enterprise Resource Planning) CRM (Customer Relationship Management), Workflows, BPMS (Businss Process Management System) , RPA (Robotic Process Automation), etc Y por eso se habla tanto de reglas de negocio en el contexto de la tecnología.

Las reglas de negocio puede establecerse como una condición, como una tabla, como un árbol de decisión, etc En el libro 'Dynamic SOA and BPM' su autor, Marc Fiammante, se detiene unos párrafos a hablarnos de las reglas de negocio y a proporcionar una tipología de reglas. Estos son los ocho tipos de reglas que nos identifica:

  • Regla simple: Es el esquema condicional: si se cumple una condición, se sigue una acción o consecuencia.

  • Conjunto de reglas: Se realiza la acción o consecuencia si todas las condiciones del conjunto se cumplen, sin que exista ningún tipo de orden.

  • Secuencia de reglas: Muy parecido al anterior pero en este caso las condiciones se evalúan en un orden o secuencia.

  • Tablas de decisión: La acción o consecuencia depende de más de una condición. Esta situación se modela como una tabla en cuyas columnas encontramos las condiciones y en filas las verdaderas reglas, es decir, las posibles combinaciones de condiciones y la acción o consecuencia que se sigue.

  • Plexo (red) de reglas: Consiste en un entramado de reglas donde cada regla depende de unos predecesores (más de uno; en caso contrario sería una secuencia). La acción o consecuencia depende de las reglas 'afluentes' a la última.

  • Otras reglas de inferencia: Un caso algo desestructurado en que existen varias reglas a combinar pera determinar la acción o consecuencia pero sin una estructura clara de dependencias.

  • Flujo de reglas: Es una suerte de workflow que incluye ramificaciones paralelas y puntos de decisión donde la evaluación de cada regla depende de lo que haya sucedido antes en ese workflow.

  • Procesado complejo de eventos: Caso en que se añaden dependencias temporales y de eventos.
El propio autor advierte de que no existe una clasificación estandarizada de reglas de negocio y que lo anterior es sólo un conjunto de las, a su entender, más habituales.

Se puede apreciar el carácter algorítmico que tiene esa formulación de tipología de reglas. Eso ilustra y confirma a un tiempo, por un lado, el carácter explícito y detallado y, por otro, la tendencia hacia la implementacion informática  de esa 'cosa' llamada reglas de negocio.