viernes, 16 de diciembre de 2016

¿Para qué vale una arquitectura?



No siempre se utiliza exactamente en el mismo sentido, pero la arquitectura referida a un sistema, una tecnología, un estándar o un tipo de soluciones, nos habla de las líneas maestras de un diseño, de los principales bloques y sus relaciones, de las tecnologías y los estándares empleados.

Es un diseño de alto nivel, un diseño cuya correcta consecución requiere probablemente de las mayores habilidades y conocimientos, y que se nutre y precisa de las más profundas y amplias experiencias.

Sin embargo, a veces ese carácter de alto nivel, esa engañosa simplicidad que algunas arquitecturas exhiben, puede hacer dudar de su valor, puede hacer parecer que apenas nos dicen nada...

¿Para qué vale una arquitectura?

Probablemente su mayor valor sea el marcar las principales líneas de diseño, el poner las bases de la solución, el dejar el camino expedito para el desarrollo de los detalles.

Pero las arquitecturas, especialmente cuando hablamos no de una solución concreta, sino de un estándar o tecnología más general, tienen también una función cognitiva: ordenan, estructuran y comunican el conocimiento. 

Así se reconoce en el libro 'Internet of Things. Principles and Paradigms' editado por Rajkumat Vuyya y Amir Vahid Dastjerdi cuando dice:


proposing an architecture is often the first step in consolidating knowledge in information and communication technologies


Y creo que, incluso si una arquitectura no añadiese más valor ni más diseño, que sí que lo hacen, sólo por este poder estructurador del conocimiento, ya serían, ya son valiosas, ya vale la pena su definición...