miércoles, 21 de diciembre de 2016

Siete características del Internet de los Vehículos

Quizá unos de los subconjuntos o especializaciones del Internet de las Cosas es aquel en que esas 'cosas' son vehículos: coches, camiones, etc

Aunque este tipo de entornos, que incluso ha sido bautizado con Internet of Vehicles, comparte muchas de los aspectos esenciales de Internet de las Cosas, también exhibe algunas características diferenciales.

En el libro 'Internet of Things. Principles and Paradigms' editado por Rajkumat Vuyya y Amir Vahir Dastjerdi se destacan siete características especiales de este tipo de redes:

  • Topologías altamente dinámicas: No es difícil de entender. Frente a redes de dispositivos como, por ejemplo, los usados en telemedida o telecomando, los vehículos se encuentran en movimiento y, por tanto, la topología de la red es cambiante.

  • Densidad de la red variable: Tampoco es difícil de entender. Los atascos en las grandes ciudades,por ejemplo, nos lo recuerdan: la cantidad de coches, de dispositivos al fin, es variable a lo largo del tiempo y el espacio.

  • Red a gran escala: en los casos de mayor concurrencia, como en el centro de las ciudades o centros comerciales, la red puede ser muy amplia, muy numerosa.

  • Comunicación geográfica: el factor geográfico es importante en las comunicaciones en redes de vehículos, al contrario de otras redes donde se realiza una comunicación más sencilla unicast o multicast.

  • Movilidad predecible: quizá ésta necesita más explicación. Es cierto que la densidad, como veíamos antes, es variable, pero a cambio, los vehículos se mueven por zonas muy concretas (calles, carreteras, etc) y obedecen estímulos muy claros como las luces de los semáforos. En ese sentido, son muy predecibles.

  • Suficiente energía y almacenamiento: al contrario que otros nodos más simples, los vehículos tienen amplias reseervas de energía y capacidad de almacenamiento.

  • Varios entornos de comunicación: en realidad son fundamentalmente dos. Por un lado las zonas abiertas, como las autopistas, que constituyen entornos muy sencillos. Por otro, los entornos urbanos, muchos más densos y complejos.

Desde luego, y no sólo por éstas características, sino también por la conjunción con otros nuevos fenómenos como el del coche autónomo, el coche eléctrico o los nuevos modelos de negocio alrededor del coche, hacen de Internet de los Vehículos un mundo interesantísimo a observar en los próximos años... pero empezando YA.