lunes, 5 de agosto de 2013

¿Qué sabe Facebook de ti?


La privacidad es uno de los puntos de preocupación en lo que toca al empleo masivo de redes sociales y en general a la presencia en Internet y en el mundo 2.0.

Nos preocupan los datos que aportamos a las redes y el uso que éstas hacen de ellos. Facebook ha tenido de hecho más de un problema en lo relativo a sus políticas de privacidad y su transparencia respecto a este tema.

Sin embargo, y según nos advierte Jaron Lanier en su último libro 'Who owns the future?' la huella digital que dejamos va mucho más allá de los datos o elemenos multimedia que voluntariamente, y con más o menos cuidado, aportamos, mucho más allá de aquello de lo que las diferentes políticas de privacidad nos pueden advertir.

Esta es su advertencia:
The most precious and protected data, given the way we are doing things these days, are statistical correlations that are used by algorithms but are rarely seen and understood by people.

Según esto, la correlación de datos, la información sobre comportamiento y, en general, todo un conjunto de datos que no aportamos de forma directa y consciente, pero que pueden ser deducidos, forman parte de un rico y valioso arsenal de información sobre nosotros mismos que se encuentra en 'la red' y del que no somos muy conscientes.

Hablando de Facebook, así es como Lanier nos advierte de ese nuestro inconsciente comportamiento y del beneficio económico que de esa inconsciencia se puede obtener:
There are two versions of you on Facebook: the one you obsessively tend, and the hidden, deepest secret in the world, which is the data about you that is used to sell access to you to third parties.

Inquieta pensar sobre esa falta de privacidad y, más aún, nuestro desconocimiento sobre la información que sobre nosotros mismos se encuentra en la red.

¿Cómo actuar?

La respuesta no es en absoluto evidente.

Quiséramos pensar que una acertada legislación internacional podría eliminar estos riesgos...pero la experiencia no invita al optimismo.

¿Qué hacer entonces? ¿No participar en Internet y el mundo 2.0?

Puede ser peor el remedio que la enfermedad...aparte de que, incluso aunque no los aportemos nosotros mismos, en la red existe rastros de nosotros procedentes de webs oficiales, publicaciones o simplemente referencias a nosotros mismos vertidas por amigos o familiares.

No soy capaz de pensar una solución del todo convincente.

Como no me parece en absoluto aconsejable ni efectivo el desaparecer de la red, lo único que se me ocurre es seguir siendo muy consciente de la información que se aporta, en lo que podamos controlar, y exhibir un comportamiento ejemplar en la red de forma que nada que de nosotros se pueda deducir o conocer nos pueda llegara incomodar o perjudicar excesivamente caso de ser utilizado sin nuestro consentimiento.

No es muy sólido...pero no sé qué más se puede hacer.

¿Ideas?