miércoles, 21 de marzo de 2012

Un mecanismo 'low-cost' para activar y desactivar la viralidad

Cada vez me resultan más interesantes y estimulantes las propiedades y aplicaciones de las redes en general, y de las redes sociales en particular. Y cuando menciono redes sociales, me refiero a las 'auténticas' redes sociales, es decir, las redes sociales entendidas como mera interacción entre personas, sin necesidad de que se encuentren respaldadas o implementadas necesariamente sobre una solución tecnológica en Internet.

Pude disfrutar enormemente de algunas de las propiedades y aplicaciones de las redes complejas en el libro del mismo nombre de Ricard Solé y, anteriormente, absorber el excelente trabajo de Nicholas Christakis y James Fowler a propósito de redes sociales en su libro 'Conectados'.

Y es precisamente el pensamiento de uno de los autores de este último libro, Nicholas Christakis, el que motiva este post.

Ayer observaba embelesado la charla que en TED Talks daba en 2010 sobre redes sociales y su uso para prevenir epidemias, y que reproduzco a continuación


Sólo el título es ya de por sí sorprendente pero me he quedado con una idea, un método barato para actuar sobre todo tipo de viralidades. Christakis lo explica, sin duda, mucho mejor, pero me quedo con la esencia de su razonamiento:

Una forma efectiva, a la vez que eficiente, de actuar sobre una red social, es 'atacar' a los nodos centrales de la red, es decir, a los que se encuentran más interconectados. Una adecuada selección de un número relativamente reducido de esos nodos altamente interconectados puede tener un efecto global sobre toda la red (en el caso concreto de la charla, la actuación se enfoca en prevenir epidemias mediante vacunación de las personas que ocupan esos nodos centrales) puesto que dada la alta interconexión, estos nodos alcanzan a gran parte de los nodos de la red.

Sin embargo, el conferenciante reconoce la existencia de importantes dificultades prácticas para analizar, descubrir y describir la red de forma que se pueda conocer la identidad de esos nodos centrales.

Pero, para salvar esa dificultad, actúa el ingenio... unido a la lógica. 


Dado que esos nodos centrales se caracterizan por estar muy interconectados, si elegimos un nodo cualquiera y le pedimos (recordemos que un nodo es una persona) que identifique a alguien con quien se encuentre interconectado, con una alta probabilidad elegirá, precisamente, a un nodo central. No ocurrirá siempre...pero sí en un número abundante de casos. 

¿Cuál es el método, pues? 

Pues simplemente, elegir una muestra aleatoria de nodos de la red, pedirles que identifiquen a otro nodo en la red y actuar sobre esos nodos identificados en segunda instancia por los primeros. Esos nodos identificados en segunda instancia serán, en un importante número de ocasiones, nodos altamente interconectados y, por tanto, centrales. Y como actuar sobre nodos centrales tiene un efecto global sobre toda la red... ¡voila!

Y de esta forma tan sencilla, y tan barata, se consigue un modo efectivo de actuar sobre toda la red social.

La conferencia se centra en la propagación o, mejor, la prevención de epidemias, pero el procedimiento puede funcionar sobre cualquier fenómeno viral, sobre cualquier fenómeno que se propague por una red social. Las epidemias son un caso, pero también una idea o un mensaje de marketing pueden serlo. Las posibilidades son enormes, la efectividad muy alta y el coste comparativamente muy bajo.

Lógico, sencillo, eficiente, eficaz...simplemente alucinante.