miércoles, 13 de abril de 2016

Tesla y unicornios: dos formas en que una startup puede cambiar el mercado

Muchos son los efectos beneficiosos que se producen en una economía en que abundan las startups y el emprendimiento.

Las startups generan actividad económica, producen empleo y tienden a ser innovadoras.

La existencia de startups debe ser interpretado, pues, como una muestra de vitalidad económica y como una promesa de futuro.

Muchas startups, muchas iniciativas empresariales tienen un tiempo más o menos corto de vida y desaparecen. Otras logran sobrevivir, asentarse y engrosar de forma estable el tejido productivo o de servicios de una economía.

Pero ¿cómo puede una startup realmente ser disruptiva en el mercado? ¿Cómo puede cambiar la estructura competitiva o impulsar una nueva tecnología?

Seguramente haya muchas formas, pero comentaré dos.

La primera es convertirse en un unicornio, es decir, superando la fase de startup, convertirse en una empresa muy grande y dominando el mercado. Un salto muy difícil, aunque en el mundo digital abundan los casos incluyendo los emblemáticos Uber, AirBnB o Snapchat. Esa es una forma. Por supuesto fácil de enunciar... y muy difícil de conseguir.

Pero la otra, la que en realidad me motiva a escribir este post, es la que se puede ejemplificar con Tesla Motors. En el libro de Charles Morris dedicado a esta compañía, nos habla del "Efecto Tesla". Nos dice

the Tesla effect which is what happens whean a startup company proves that something is possible, forcing the giants to take heed

Es decir, se trata no tanto de que la propia empresa en sí misma se convierta en la líder del mercado o genere el cambio directamente sino que, al demostrar la viabilidad y mercado de un producto o tecnología, fuerza a que los gigantes del sector viren su estrategia hacia esa tecnología o producto...alterando el mercado.

Es lo que parece que Elon Musk quiere lograr con Tesla Motors. No tanto, o no sólo, el éxito de la compañía por sí misma, como el hacer explotar de forma masiva el mercado de coches eléctricos.

Desde el punto de vista de pura estrategia competitiva puede parecer una estrategia algo peligrosa e incluso contradictoria, al fin y al cabo se están abriendo las puertas a competidores, aunque tal vez se trate, como se suele decir, no de obtener una porción mayor de la tarta, sino obtener una porción de una tarta mucho mayor.

O tal vez, y esto quizá sea un toque de idealismo, esta sea una misión elevada para emprendedores con grandes ideales como parece ser Elon Musk: hacer startups para cambiar el mercado... y el mundo.