viernes, 18 de julio de 2014

La pesada herencia de un fracaso... y la mejor respuesta posible.

Para promover un gran cambio el líder debe crear, a un tiempo, un sentido de urgencia que impulse a la acción y, también, una visión ilusionante del futuro a alcanzar.

Lo cierto es que, aunque pueden generar un movimiento inicial, la urgencia y la visión no son suficientes por sí mismas. Después de la urgencia y la visión viene, necesariamente, la implementación, el trabajo duro y con criterio que conduce a alcanzar los resultados previstos, la visión que fue nuestro motor inicial.

Pero, por desgracia, no todos los cambios, incluso si necesarios y bien intencionados, alcanzan el éxito

Y si a todo gran cambio se opone, como si de una perversa ley de acción y reacción se tratase, una resistencia al cambio, ésta puede ser mucho mayor, mucho más extendida y, hay que decir, mucho más fundamentada, si un desafío anterior resultó en un gran fiasco.

Así lo reconoce y hace notar el gurú del cambio, John P. Kotter cuando es su libro 'Accelerate (XLR8)' nos dice.

In the wake of a failure that took their time, disrupted their other work, and created additional stresses, people will become more skeptical and change resistant in the future.

¿Cómo reaccionar entonces? ¿Qué puede hacer el líder? ¿Qué aquellos que creen en el cambio?

Creo que lo primero que debe hacer el líder, a pesar de todo, es seguir promoviendo el sentido de urgencia y la visión inspiradora.

Lo siguiente es ser realista y honesto. Debe estar en disposición de reconocer de forma trasparente el fracaso anterior e intentar encontrar los medios para que no se repita.

Pero al igual que siempre hay resistencia al cambio, siempre hay igualmente innovadores e imprendedores que estarán dispuestos a seguir al líder y generar el cambio. 

Y para el líder, y para sus seguidores, hay una ganadora aunque compleja receta: demostrar. Conseguir resultados, poder exponer avances palpables, beneficios reconocibles.

No hay mejor receta: demostrar, demostrar y demostrar.

El sentido de urgencia y la visión son atractivos e impulsores pero los hechos son los que convencen.

El sentido de urgencia y la visión son discutibles...pero los hechos son incontestables.