miércoles, 26 de diciembre de 2012

El aprendizaje como objetivo de una startup

Los mercados son demasiado complejos para pretender acertar a la primera a base de mera intuición, incluso mera visión, cuál es su verdadera demanda, qué productos y servicios serán exitosos. 

Aunque la disciplina de la estrategia empresarial tomada de un modo teórico nos hace pensar en un proceso planificado y controlado, lo cierto es que el feedback del mercado es fundamental para ajustar nuestra oferta, nuestra estrategia y nuestro acercamiento al mercado.

Y esto que probablemente sea aplicable a cualquier tipo de compañía lo es especialmente cierto en lo relativo a las startups. Dado que, como veíamos en el anterior artículo, una startup se mueve en un ambiente de extrema incertidumbre, su misión es, precisamente, acotar esa incertidumbre, encontrar el camino del éxito.

Así lo expresa Eric Ries en 'The lean startup': 

The goal of a startup is to figure out the right thing to build -the things customers want and will pay for-...

Es por eso que en el método de este autor, el aprendizaje es un objetivo fundamental. Un aprendizaje que no es fundamentalmente tecnológico, sino un entendimiento del mercado y sus necesidades. Por eso, y por el énfasis en medir de forma científica el progreso, el autor afirma:



I've come to believe that learning is the essential unit of progress for startups.

Una actitud de receptividad ante el mercado, de prueba y error, de aprendizaje continuo y de medición de ese aprendizaje son las muy sabias recetas de Eric Ries para las startups. Eso si, aunque la receta es correcta, a la hora de medir ese progreso y ese aprendizaje, nos enfrentamos con una dificultad, que el propio autor reconoce: 

Learning is [...] frustratingly intangible.

Pero eso es sólo una problemática de medición, no un cuestionamiento de la filosofía...