viernes, 10 de agosto de 2012

Diversión y autonomía como motores del blogger corporativo

Quizá en algún momento pueda ser interesante hacer una reflexión, que además puedo basar en la experiencia personal, acerca de qué mueve a publicar a un empleado en un blog corporativo (suponiendo, por supuesto, que no existe una contraprestación económica).

Sin embargo, y dejando pendiente una reflexión más amplia y abarcadora para otro momento, en este artículo quiero sólo tomar prestadas las afirmaciones de Michelle Golden en su libro 'Social media strategies for professionals and their firms' para destacar dos factores que considero fundamentales: la diversión y la autonomía.

Afirma esta autora en un pasaje de su libro lo siguiente:

Bear in mind that blogging and engaging others in social media is a worthy and valuable undertaking that creates high visibility for your firm. If you lay down too many restrictive "laws", you can kill or hamper the spirit of the effort. If it isn't "fun" for people to engage, they either won't do it or they'll do it poorly. You are seeking to inspire balance of responsibility and freedom or autonomy, much the way yo do in your day-to-day work as a professional.

El blogging, como toda escritura, tiene su puntito de arte, de inspiración y de autorrealización y, por tanto, no puede ser algo ni encorsetado ni aburrido.

Es preciso que el autor, el blogger en este caso, y dado que no tiene una recompensa material, encuentre otro tipo de contraprestaciones. La diversión, unida a la satisfacción de una vocación o un hobby, es la más poderosa y simple de las motivaciones. Cierto que el blogging corporativo tiene algunas restricciones y formas de hacer para que tenga sentido dentro de un estrategia corporativa y una política de marca. Pero, como dice la autora, no pueden ser leyes muy restrictivas. Debe tratarse sólo de unos principios básicos, casi sentido común, que no coarten la libertad y la simple diversión del blogger. No olvidemos, además, que en social media está muy bien visto el tono fresco, espontáneo, personal y trasparente...lo cual encaja perfectamente con una cierta libertad editorial para el blogger corporativo.

La libertad y la autonomía del blogger no dejan de ser extensiones de lo anterior. Precisamente como ingrediente de la diversión, y como un medio para que el blogger encuentre la autorrealización, debe gozar de un alto grado de autonomía y libertad... de nuevo, dentro del marco del sentido común y las reglas básicas de etiqueta y comportamiento que un blog corporativo impone

En el fondo, no es mucho pedir: visibilidad, contenido y prestigio para la compañía, a cambio de diversión, marca personal y autorrealización para el blogger.

Es un buen trato ¿no?