miércoles, 25 de mayo de 2011

La teoría de la localización de planta en servicios y las particularidades de los servicios basados en TIC

Repasaba yo hoy algo de teoría de localización de planta, uno de los apartados típicos de la dirección de operaciones más tradicional. En la fuente que consultaba se comparaban las características,o mejor, los criterios básicos de localización en el caso de operaciones de fabricación, frente a operaciones de servicio.

Se razonaba en esa fuente, que la localización de planta en el caso de productos (fabricación) sigue unos criterios cuantitativos que suelen ser el coste de la mano de obra local, los costes de distribución, el tipo de cambio así como otros de naturaleza más cualitativa como la preparación y cualificación de la población activa, los servicios públicos o la estabilidad politício-económica. 

Sin embargo,  en el caso de las operaciones de servicio (ej. restaurantes), que se producen en contacto con el cliente el cual participa en el propio proceso productivo, la localización se produce cercana al cliente y por motivos que, si se quiere, tienen que ver más con un análisis demográfico con orientación de marketing (renta media, tamaño familiar, densidad de población, etc)

Y se me ocurrió pensar hasta qué punto son válidos estos criterios en el caso de servicios apoyados de forma fundamental en tecnologías TIC, servicios que se pueden prestar, por ejemplo, a través de una página web o una infraestructura cloud.

Y me resultaba paradójico pensar que, en este caso, la localización de la planta (en el caso de un servicio cloud sería el Centro de Proceso de Datos), sigue unos criterios que, si bien no completamente, si recuerdan mucho más a los criterios de las operaciones de fabricación, de la localización de plantas industriales, que aquellos inherentes a los servicios.

En efecto, dado que el cliente accede a la web desde cualquier parte, la cercanía geográfica es casi irrelevante. Sin embargo, situar un gran centro de proceso de datos sí debería tener en cuenta criterios tales como el coste del suelo, posibles subvenciones, cercanía a ríos u otra fuente de refrigeración (o zonas de temperaturas bajas), las estabilidad socio-política de su emplazamiento, la seguridad física, la disponibilidad de mano de obra especializada pero con un coste admisible, etc, etc, etc.
Paradójico, casi metafórico, comprobar que, a medida que las TIC se comoditizan, o permiten comoditizar procesos de negocio, a medida que, en cierto sentido, se industrializa la prestación de servicios, los criterios de localización de la planta productiva comienzan a parecerse a aquellos propios del sector industrial.