miércoles, 14 de marzo de 2018

El triángulo de hierro


Este post es sólo un breve apunte, algo así como un acta de un elemento de gestión bastante conocido, aunque quizá no tanto su nombre: el triángulo de hierro.

Cualquiera que tenga entrenamiento formal o experiencia práctica en dirección de proyectos, o casi basta con que haya participado en uno con suficiente cercanía al director de proyecto, sabe de las tres grandes variables que dominan un proyecto: la funcionalidad (alcance), el tiempo (los plazos)y  los costes.

Y en medio de esas tres variables fundamentales, la calidad del resultado.

Por formación o por experiencia todos sabemos que no se puede conseguir la optimización simultánea de los tres factores. Si queremos ahorrar coste normalmente será en detrimento del alcance, puede que de los plazos y, bastante probable, como resultado, de la calidad. Si lo que queremos es disminuir plazos, es fácil que sea a costa, de nuevo, de menor alcance, mayores plazos y/o menor calidad. Y si lo que queremos es aumentar alcance, en general, traerá consigo un aumento de costes y plazos.

Esa tripleta inevitable: alcance, plazos y costes, conforma los vértices del triángulo de hierro.

En su libro 'Métodos Ágiles. Scrum, Kanban, Lean', Carmen Lasa, Alonso Álvarez y Rafael de las Heras, hacen mención a este concepto, como algo a tener en cuenta, cuando explican el Plan maestro ('release plan') y es que no, 'Agile' tiene muchas virtudes, pero tampoco es capaz de escapar del  famoso triángulo de hierro.

Se trata de un 'basic' de dirección de proyectos y la dirección de proyectos no deja de ser una disciplina humana y, como tal, no hace milagros...