lunes, 3 de octubre de 2016

Tres razones que hacen diferente a la cuarta revolución industrial



En el artículo '¿Qué es eso de la Industria 4.0 y la cuarta revolución industrial ?' intentábamos definir la cuarta revolución industrial basándonos en lo que nos aporta Klaus Schwab en su libro titulado, precisamente 'The fourth industrial revolution'.

Vimos una serie de tecnologías interesantes y con un alto potencial de impacto pero ¿es realmente una revolución? ¿Es tan diferente de una evolución tecnológica normal?

El mismo autor, y en la misma obra, intenta justificarlo y nos aporta tres razones, tres características diferenciales de esta revolución:
  • Velocidad: una revolución que, al contrario de las precedentes, crece a un ritmo exponencial en lugar de lineal.

  • Amplitud y profundidad: ya que se apoya en una variedad de tecnologías que conducen a cambios en paradigmas y que cuestionan no sólo qué y cómo hacemos las cosas sino, incluso, quiénes somos.

  • Impacto sistémico: implicando la transformación de sistemas enteros que cruzan países, industrias y la sociedad en su conjunto.
Mmmm... nos quedamos con ganas de unas explicaciones más precisas...aunque en el fondo reconocemos y tendemos a compartir los argumentos.

El crecimiento exponencial ligado a las tecnologías digitales es un fenómeno ya conocido y muy unido a la desconexión de la economía de los activos físicos comenzando a primar, a ser diferenciales, los de naturaleza lógica.

La variedad de tecnologías implicadas, la explosión de nuevas tecnologías y sistemas es un hecho, así que la amplitud y profundidad también parece ser cierto aunque puede no dar una idea compacta de lo que es esta revolución industrial... o si sólo es industrial.

¿Y el impacto sistémico? Desde luego, fenómenos como internet y los medios sociales, por ejemplo, trascienden países y sociedades, la globalización es un hecho incontrovertible y el borrado de fronteras entre industrias tradicionales lo comprobamos una y otra vez.

Si, quizá deseamos más detalles, pero las tres razones aportadas por Klaus Schawb parecen poderosas y con visos de realidad...

Preparémonos, pues, para la revolución...