miércoles, 5 de octubre de 2016

Una consecuencia ¿indeseable? de la economía de las plataformas



Oímos hablar de muchas 'nuevas economías'...

No sólo se trata de la genérica economía digital. También oímos hablar de la economía del regalo, de la economía colaborativa... y de la economía de las plataformas.

Las plataformas, mucho más allá de su significado tecnológico, que también lo tienen, nos hablan de una forma de presentarse en el mercado y, sobre todo, de competir, una forma en que una empresa, necesariamente poderosa, se sitúa en el centro de un ecosistema que produce variedad de productos y servicios para los clientes construidos en torno a una tecnología y servicios base comunes (la plataforma).

Los ejemplos más paradigmáticos son de sobra conocidos: Apple y su ecosistema alrededor de la música que orquestó alrededor del iPod y iTunes, o Facebook donde se pueden encajar todo tipo de aplicaciones o, en cierto sentido, Amazon, tanto en su papel de 'macro-retailer' como en el de proveedor cloud alrededor de su AWS.



Un modelo en cierto modo colaborativo y que da espacio a muchos actores, especialmente actores pequeños, pero donde hay un dominador muy claro: el proveedor, el dueño, de la plataforma.

No sólo esto, es que las plataformas, por su propia naturaleza, tienen sentido a gran escala y con poca o nula competencia. Así lo reconoce Klaus Schwab en su libro 'The fourth industrial revolution' cuando dice: 

The consequence of the platform effect is a concentration of few but powerful platforms which dominate their markets

Schwab identifica beneficios claros para los clientes y usuarios, beneficios que cifra en mayor valor, menores costes y mayor comodidad ('convenience')

Pero es sabido el temor que los monopolios o cuasi monopolios producen en términos de una eventual pérdida de competencia (y competitividad) del mercado y del riesgo del traído y llevado 'abuso de posición dominante'.

¿Y cómo se puede evitar eso? ¿Vía regulación? ¿Vía intervención?

También da miedo ¿no?

¡Uf! Parece que estamos entrando en terreno pantanoso, terreno que roza la política económica...

Dejemos aquí la disertación... pero no dejemos de pensar...