lunes, 27 de junio de 2016

Tres megatendencias para una nueva economía.

Lo de 'nueva economía' nos trae recuerdos del 'boom' de las tecnológicas y su caída, allá por el cambio de milenio. Pero no, en este caso no estamos hablando de eso...

Estamos hablando de las tres tendencias que identifica Steve Case en su  libro 'The third wave' cuando nos dice:

we are seeing is the convergence of three powerful megatrends - the Third Wave, the rise of the rest and impact investing.

¿Qué significan esas megatendencias?

La tercera ola, que da título al libro, no queda del todo bien explicada en la obra pero queda suficientemente claro que se refiere al Internet de las Cosas, a la capacidad de interconectar máquinas inteligentes y dotadas de sensores que permiten obtener todo tipo de informaciones sobre su entorno e, incluso, sobre las personas a través de lo wearables. 

Cuando nos habla de 'rise of the rest' (auge del resto) se refiere a que la innovación va a dejar de concentrarse en Silicon Valley, que en el nuevo contexto otras ciudades y países, otros núcleos, pueden ganar protagonismo

Finalmente, cuando se menciona el 'impact investing' (inversión de impacto) , nos habla de una tendencia, con ciertos interesantes y esperanzadores matices éticos, a que las inversiones busquen no sólo el mero retorno económico sino también el impacto positivo en la sociedad.

No tengo claro que realmente esas tres megatendencias que menciona Steve Case vayan a ser tan omnipresentes e influyan tanto en la economía como el autor indica.

Pero desearía que fuese así. 



Por un lado, las posibilidades de Internet de las Cosas son tan inmensas... Unidas a otras tecnologías emergentes como el Big Data o Machine Learning puede dar lugar, en un espacio corto de tiempo, a servicios y soluciones que cambien de forma muy positiva nuestras vidas.

Por otro lado, el auge del del resto nos habla de una re-distribución de la innovación y de la riqueza, algo de lo que creo que estamos muy necesitados, tanto directamente por el bienestar de las personas, como por lo que supone de igualdad real y paz social.

Y, sobre todo, esa inversión de impacto, nos habla de una esperanzadora ética de los negocios, de una búsqueda del bien común más allá del beneficio, económico que desearía con todas mis fuerzas.

No tengo claro que realmente sean tan tendencias...pero daría algo por que lo fuesen...