viernes, 4 de marzo de 2016

¿Qué fue primero la idea o la pasión?

¿Qué fue primero el huevo o la gallina?

... o más, bien, y si pensamos en el mundo de las startup, ¿qué es más importante, la idea, el producto o modelo de negocio, o la pasión y motivación para sacar adelante la empresa?

Aunque la pregunta recuerda a la del huevo y la gallina, en este caso parece que la respuesta es más clara. Aunque no parece que podamos prescindir ni de la idea, ni de la pasión, si nos atenemos a lo que nos dicen, Salim Ismail, Michael S. Malone y Yuri Van Geest en su libro 'Exponential organizations' la respuesta es clara: 

it's better to start with a passion to solve a particular problem, rather than to start with an idea or a technology.

y rematan:

Entrepreneurial success rarely comes from the idea. Instead, it comes from the founding team's never-say-die attitude and relentless execution. 

En el fondo no nos sorprende. La pasión, la energía, la motivación, nos permiten superar los obstáculos, avanzar, resistir... y también buscar, probar y perfeccionar las ideas. Los mismos autores afirman, de forma muy parecida a la que en su momento hizo el filósofo Nietzsche que:

Those who really want something will find options. Those who just kind of want it will find reasons and excuses.

Está claro: la pasión es el motor, el mecanismo que abre todas las puertas...incluyendo la de la ideación.

Seguimos sin saber muy bien si fue antes el huevo o la gallina, pero si de startups hablamos, sí sabemos a que carta quedarnos: la pasión.