miércoles, 25 de noviembre de 2015

Los seis elementos de un mensaje difícil de olvidar


Si hace unos días hablábamos de lo importante que era empezar con fuerza una presentación, ahora, y también siguiendo a Garr Reynolds en su 'The naked presenter', nos vamos al otro extremo de la presentación: el final...casi tan importante o más que el principio.

Si con un comienzo potente aspirábamos a llamar la atención de la audiencia, en el final lo que queremos es dejar un recuerdo indeleble, difícil de olvidar.

Y para ello, el autor nos recomienda, siguiendo los pasos de Chip y Dan Heath, seis elementos:
  • Simplicidad (Simplicity): evitando añadir cosas si no son estrictamente necesarias... y muy especialmente en el final de la presentación.

  • Sorpresa (Unexpectedness): incluyendo si es posible un 'aha moment' donde se responda a una pregunta intrincada hecha anteriormente. En cualquier caso, evitar un final convencional

  • Concreción (Concreteness): evitando jerga o abstracciones.

  • Credibility (Credibilidad): aportando evidencias que soporten nuestra posición.

  • Emociones (Emotions): haciendo a la audiencia sentir algo, dando al final un toque personal

  • Historias (Stories): eligiendo una historia que ilustre el asunto de que se ha estado hablando.
Desde luego, bien utilizados, estos elementos consiguen ese efecto de dejar recuerdo. Si se logra utilizar todos los elementos (muy difícil) puede ser increíble, pero con sólo usar con maestría algunos de ellos, el éxito está garantizado.