lunes, 16 de noviembre de 2015

Cinco formas de empezar con fuerza una presentación

Es sabido que cuando hacemos una presentación el inicio es muy importante. Es importante porque es la oportunidad (y la necesidad) de captar la atención del público. Así que debemos empezar la presentación 'con fuerza'.

Esa fuerza inicial la representa Garr Reynolds en su libro 'The naked presenter' como un puñetazo. El puñetazo sirve como metáfora de algo rápido y con fuerza pero, además, el autor hace un juego de letras y convierte el término puñetazo ('PUNCH') en un acrónimo, una regla nemotécnica que nos ayuda a recordar cinco formas posibles de empezar con fuerza. Son estas:

  • Personal contando algo personal, una historia, una imagen...pero jamás una autopresentación. Debe ser personal en el sentido emocional.

  • Unexpected Revelando, haciendo o diciendo algo inesperado, generando sorpresa

  • Novel Novedoso... una imagen nunca vista o una historia jamás contada hasta entonces, una estadística de un estudio muy reciente... algo diferente, inesperado, llamativo...

  • Challenging desafiando la sabiduría convencional o retando la imaginación de la audiencia

  • Humorous aprovechando la capacidad de conexión y contagio que tiene la risa
Hay un periodo de gracia, un tiempo breve que la audiencia concede al 'speaker' para prestarle (o no) su atención. Un periodo muy breve que hay que aprovechar. Un periodo que se denomina 'honeymoon' (luna de miel)... Pero, si en las lunas de miel que conocemos la dulzura es esencial, cuando hablamos de presentaciones lo que debemos hacer es... si, dar un puñetazo...