miércoles, 4 de enero de 2012

Previsiblemente irracionales

Previsiblemente irracionales.

Así es nuestro comportamiento de compra. Así somos nosotros, los humanos.

Al menos, así es como nos ve Dan Ariely, el autor del best-seller 'Las trampas del deseo' y representante de la denominada economía conductual:

"no sólo somos irracionales sino previsiblemente irracionales; es decir, que nuestra irracionalidad se produce del mismo modo una y otra vez."

Ya cuando hablamos de neuromarketing, a propósito del libro 'Buyology' de Martin Lindstrom, y aunque no lo expresásemos con ese apelativo, pudimos ver la forma en que, en efecto, sómos previsiblemente irracionales. Ya vimos por qué mecanismos nos influyen, por ejemplo, el aroma del local donde se produce la venta.

En el momento de escribir este artículo, sin ir más lejos, acabo de leer en el blog PuroMarketing, el interesante post titulado 'Los colores del marketing: en busca de las emociones'  en que, con base en un estudio de KISSmetrics, se explica la influencia que los colores tienen en nuestro comportamiento de compra, en el reconocimiento de marca, etc.

Al contrario de las hipótesis de partida de la economía clásica, que presuponían la racionalidad del individuo y, por tanto, del consumidor, nuevas teorías cercanas al marketing, como las mencionadas del neuromarketing y la economía conductual, ponen en tela de juicio esa racionalidad.

Pero eso sí. Esa irracionalidad no es caótica, no es aleatoria. No. Muy al contrario, es previsible. Y estas disciplinas se encargn de averiguar en qué forma lo es.

'Previsiblemente irracionales'.

No sé si me gusta el hecho...pero sí la denominación.