lunes, 28 de febrero de 2011

Explorando el lado oscuro: la colmena digital o la individualidad perdida

No todo podrían ser parabienes en lo que al mundo de la Web 2.0 y social media se refiere. Parece lógico que un fenómeno de la envergadura de esta revolución socio-digital también lleve aparejados efectos adversos y detractores o, al menos, críticos.

Al final de su libro 'Macrowikinomics', Don Tapscott y Anthony D. Williams, exploran algunas de estas voces críticas.

Una de esas voces y una de esas objeciones que me ha parecido digna de atención y reflexión, es la de Jaron Lanier, el autor del libro 'You are not a gadget: A manifesto'.

Este autor, y siempre siguiendo el resumen que de sus ideas hacen Tapscott y Williams, afirma que la Web ha creado una "mentalidad de colmena" que favorece a la comunidad frente a la individualidad. Hechos como los comentarios anónimos en los blogs, los vídeos con bromas insulsas, o los mash-ups se constituyen, al generalizarse, en una forma de comunicación fragmentaria e impersonal. Piensa que la interacción interpersonal se ha degradado hasta convertirse realmente en una comunicación impersonal. Literalmente, afirma:

"a new generation has come of age with a reduced expectation of what a person can be, and of who each person might become."

Como consecuencia de todo ello, según Lanier, hemos sufrido un proceso de reificación, de conversión en cosas, en gadgets, y la tecnología subyacente determina cómo nos relacionamos unos con otros.

En su discurso, parece que Lanier, incluso, piensa que esta forma de colectivismo en red sofoca las voces más auténticas llegando a comparar esta situación con regímenes totalitarios.

Aunque esta última deriva del pensamiento de Lanier se me antoja algo exagerada, el resto de sus razonamientos me parecen muy dignos de tener en cuenta. Es cierto que, no sólo en el ámbito de la Web 2.0, sino en todo tipo de actividades, se produce una tensión, una dialéctica, entre las dinámicas y resultados del trabajo en grupo o colaborativo frente a la persona, el trabajo y la reflexión individuales, la creatividad del individuo y su desarrollo personal.

Comunidad frente a individuo, inteligencia colectiva frente a inteligencia individual. No son temas baladíes, y merecen mucha lectura y reflexión.

Tanto es así, que desde ya me apunto como objetivo la lectura de 'You are not a gadget'. Próximamente, me encontraré, creo, con otra voz crítica, la de Nicholas Carr con su 'Superficiales', que no parece situarse muy lejos de las ideas de Lanier en este sentido.

Mientras eso sucede, es de agradecer la honestidad intelectual de Tapscott y Williams que les lleva a recoger y comentar tesis tan contrarias a sus propias ideas.