miércoles, 13 de julio de 2016

¿Una economía de la agregación?



Nos hemos ido acostumbrando al término economía colaborativa o de la compartición. Nos hemos fijado en que las nuevas plataformas digitales como pueden ser el caso de AirBnb o Uber, ponen en contacto a particulares, desintermedian (hasta cierto punto) el mercado en que intervienen, y que esos particulares comparten bienes y servicios...

Y hemos entendido que existen nuevos y disruptivos modelos de negocio alrededor de esta economía de la compartición.

Y algo de eso hay, puede que bastante...

Pero me ha hecho pensar esta llamada de atención que nos hacen al respecto Don Tapscott y Alexander Tapscott en su libro 'Blockchain revolution'. Nos dicen:

Pundits often refeer to Airbnb, Uber, Lyft, TaskRabbit, and others, as platforms, for the sharing economy. It's a nice notion - that peers create and share value. But these businesses have little to do with sharing. In fact, they are successfully precisely because they do not share-they aggregate. It's an aggregating economy.


¡Caramba!

A ver... pensémoslo un momentito...



Sí que hay compartición en un cierto sentido. El propietario de un piso o de un coche pone al servicio de otros una propiedad (Airbnb) o un servicio (transporte en coche en el caso de Uber). Hay compartición porque el medio físico, el inmueble o el coche, que está en manos particulares, pasa a ser puesto a disposición de otros que, de esta forma, no precisan disponer de ese bien físico.

El modelo lleva a una cierta compartición de bienes físicos y, en algunos casos de intangibles como el transporte. En ese sentido, y pensando más bien en la eficiencia de la economía en su conjunto, sí identifico una compartición.

Sin embargo, el propietario conserva la propiedad y vende un servicio. En ese sentido, no es muy diferente de una transacción tradicional...salvo por el hecho de que el oferente es un particular. No tan diferente ni, desde luego, nada altruista.

¿Y las plataformas digitales? Sí es cierto que actúan com agregadores de demanda y de oferta. Me atrevería a decir que actúan como agregadores de microdemanda y microoferta y su papel se justifica, creo, porque los particulares no tienen los medios para comprar y, sobre todo, para ofrecer de forma competitiva sus servicios en una economía tradicional y las plataformas salvan esa dificultad.

Si, quizá tenga razón la familia Tapscott.

Aunque algo de compartición hay, aunque existe una eficiencia de los bienes físicos en la economía puesto que esos bienes físicos son usados por más personas...lo cierto es que el verdadero modelo de negocio de estas plataformas pueda ser más ese papel de agregadores que cualquier otra consideración...

En cualquier caso, sea una economía de la compartición o de la agregación, la disrupción está ahí....