lunes, 3 de octubre de 2022

¿Están los robots humanoides ya aquí?

Cualquier seguidor de este blog sabrá que me fascinan los robots, una fascinación que existe desde que era jovencito y que entonces se centraba casi exclusivamente en la ciencia ficción (los famosos relatos de Asimov), pero que en los últimos dos años ha adquirido nuevas dimensiones, con un profundo estudio de todos sus aspectos: mecánica, control, inteligencia, aplicaciones e incluso implicaciones filosóficas y éticas.

Me interesan todos los robots pero, por su riqueza científica y técnica y por sus implicaciones de todo tipo, me fascinan especialmente los robots sociales y más aún en su vertiente humanoide que además conectan con mis lecturas y fantasías juveniles.

De hecho, algunos de los últimos posts de este blog versan sobre robótica cognitiva y, seguramente, el post de hoy hubiera seguido en ese campo.

Pero la semana pasada han ocurrido un par de noticias, en forma de presentación de nuevos robots humanoides que me han animado a hacer un breve alto en el camino y en el discurso algo más técnico sobre robótica cognitiva para. simplemente, preguntarme ¿Están de verdad los robots humanoides ya aquí? ¿Estamos a punto de asistir a la proliferación de estos ingenios, a su presencia en nuestras vidas y a que, seguramente, la cambien de forma relevante?

Veamos primero tres de las novedades sobre robots humanoides de los últimos tiempos y luego hago una breve valoración personal y apresurada.


CyberOne de Xaomi


En Agosto se presentó el robot CyberOne de Xaomi que aquí vemos en conversación con Lei Jun, CEO de la compañía



La verdad es que su presentación me pasó bastante inadvertida, quizá por las fechas. Lo cierto es que he vuelto a él después de los acontecimientos de la semana pasada. 

CyberOne es un robot humanoide bípedo de 177 cm de altura y 52 Kg de peso con 21 grados de libertad y es capaz de levantar 1,5 Kg con una mano.

Cuenta con una capacidad avanzada de visión y reconstrucción en 3D, reconocimiento de lenguaje natural y voz y también capacidad para reconocer emociones humanas. Y admite aprendizaje por demostración, algo de lo que hablábamos muy recientemente en este blog.


4NE-1 de Neura Robotics


La semana pasada, y creo que de forma bastante poco reflejada en los medios pero a que a mí me llamó mucho la atención, se presentó el robot 4NE-1 de Neura Robotics, una startup alemana.



4NE-1 es un robot cognitivo, de 170 cm de altura, 60 Kg de peso y capaz de cargar hasta 20 Kg. 

Según explica David Reger, CEO y fundador de NEURA robotics, 4NE-1 es capaz de caminar por terrenos irregulares o escaleras y también coger objetos delicados.

Disfruta de una interacción multimodal con humanos que incluye la voz y el lenguaje natural en varios idiomas, así como lenguaje no verbal basado en gestos con manos y dedos.   

Aunque se ha presentado en sociedad a 4Ne-1, la lectura de la noticia hace pensar realmente en un desarrollo aún en curso, y quizá, el anuncio se haya producido para adelantarse al que ha sido la gran estrella mediática: Optimus.


... y Optimus de Tesla


Y, si, finalmente, este Viernes 1 de Octubre y en el transcurso del Tesla AI day 2022, se presentó Optimus.



Optimus, como concepto, ya había sido presentado en el evento del año anterior pero entonces, en una 'performance' que fue muy criticada, aunque se anunció la intención de Tesla de apostar por los robots humanoides, lo que salía en escena era una persona, un bailarín, disfrazado de robot.

Pero, este año, se pudo ver a un robot humanoide real, quizá todavía lejos de la visión planteada por Elon Musk, pero al menos real.  

Un robot que mide 173 cm y pesa 57 Kg y, en realidad, todavía está en pleno desarrollo. En el evento se presentó una versión que se supone es de Febrero de este año, que es de desarrollo y con un aspecto muy de 'máquina' aunque funcional en el sentido de caminar, hablar, etc. Y luego se presentó una versión mucho más estilizada pero que, claramente, no era funcional. 


¿Están los humanoides ya aquí?


Tres robots humanoides presentados en el lapso de mes y medio... Probablemente sea un signo de que algo está pasando alrededor de este tipo de ingenios.

¿Significa esto que ya están listos para un despliegue masivo? ¿Significa que los robots humanoides ya están aquí?

Es difícil de saber pero, sinceramente pienso que no, que todavía no.

He defendido en este blog que estamos en medio de una inadvertida explosión robótica y que poco a poco los robots nos irán rodeando, en muchos casos porque que otro tipo de equipos que no asimilamos a robots irán ganando en autonomía, en capacidad de interacción social (típicamente mediante voz)  y en la capacidad de detectar emociones humanas y de 'impostar' emociones propias.

Y no me desdigo. Creo que es así.

Pero los robots humanoides, los robots humanoides avanzados, me parece, juegan en otra división y quizá con otros plazos.


Barreras para el despegue de los robot humanoides


En primer lugar, y desde un punto de vista técnico, porque a pesar de los impresionantes avances conseguidos y los que estoy seguro que se conseguirán, un robot humanoide de propósito más o menos general, un robot como los de las películas, como los que en el fondo nos imaginamos,  es de una enorme sofisticación a nivel de sensores, de interpretación de la información, de planificación, de movimiento, de inteligencia... Tengo pocas dudas de que se conseguirán robots humanoides plenamente funcionales para ciertos entornos y, con el tiempo, puede que bastante multipropósito, pero también creo que va a costar un poco y que aún quedan algunos años de investigación y desarrollo, de pruebas de concepto, de errores, de fracasos y de algunos éxitos. Lo cual no quita que, para entornos o aplicaciones específicas, puedan estar cercanos o casi aquí.

Por otro lado, y pensando ya en los robots humanoides como negocio, está el asunto del precio y la producción a escala. Al tratarse de máquinas sofisticadas y aún novedosas cabe esperar precios altos. Elon Musk hablaba de 20.000 $ para su Optimus. No son inversiones menores. Cualquiera que los quiera adoptar tiene que evaluar ese precio y, sobre todo, cómo se compara con otras soluciones de automatización, quizá menos espectaculares y novedosas, pero tal vez igual o más efectivas. Y se trata de precios que, aunque no imposibles (costaría como un coche que casi todos tenemos) hacen difícil la llegada al mercado doméstico de forma generalizada. El mercado es siempre muy difícil de prever, pero el precio, al menos de momento, creo que puede ser una barrera para una auténtica generalización.

Como para cualquier tecnología, para la explosión de los humanoides en el mercado es necesario encontrar la 'killer-app' que, o en el ámbito corporativo justifique la inversión, y en el doméstico y de consumo, suponga un deseo suficiente en los consumidores como para realmente adquirir estas máquinas y pagar su coste. No tengo claro ahora mismo, quizá valga la pena pensarlo o explorarlo, cuál podría ser esa 'killer-app'.

Y, finalmente, pensando en el ámbito doméstico y de consumo, está por ver el interés y la aceptación por parte de las personas. Está por ver si este tipo de robots generan atracción o repulsión, atractivo o incluso indiferencia. Eso es quizá, lo más difícil de saber aunque siempre se puede recurrir a productos mínimos viables y otras técnicas bien conocidas en el ámbito de la innovación y el emprendimiento para entender ese mercado y modular la proposición de valor.


Perspectivas para los robots humanoides


Lo que sí me parece que este repentino interés en los robots humanoides es relevante y sintomático.

Relevante porque si varias empresas apuestan por esta tecnología, incluyendo gigantes como Xiaomi o Tesla es que, por un lado, estos actores perciben que realmente hay mercado y, además, estos actores, por otro, además, están invirtiendo mucho dinero y esfuerzos en estas tecnologías lo que debería acelerar su desarrollo. 

Si pensamos en el caso concreto de Tesla, hay que decir, por una parte que desde un punto de vista tecnológico hay muchas sinergias, muchas competencias comunes, entre el diseño de un vehículo autónomo (que, en el fondo, no deja de ser una forma de robot) y un robot humanoide. Competencias relativas a mecánica, a control, a motores, a sensórica, a inteligencia artificial. Dentro de lo que cabe, no es tan difícil utilizar personas y capacidades dedicadas al vehículo autónomo para que se dediquen a robótica humanoide y viceversa. Es decir, Tesla debería estar bien preparada, y como ella lo pueden intentar otros fabricantes de vehículos autónomos, para afrontar, desde un punto de vista de capacidades, un robot humanoide avanzado.

Y tampoco conviene olvidar, pese a la polémica que le rodea, el carácter visionario de Elon Musk y su capacidad para impulsar visiones y mercados, no sólo con sus propias empresas sino en los mercados en su conjunto. Tesla ha sido un revulsivo para el coche eléctrico u el vehículo autónomo y SpaceX, por ejemplo, está cambiando la panorámica de los viajes espaciales. ¿No puede Tesla con su Optimus dar un impulso caso definitivo al desarrollo de robots humanoides y su llegada al mercado? ¿No puede provocar que, aparte de sus propios desarrollos otros competidores o nuevos entrantes se atrevan a entrar en este mercado?

Está por ver, pero no se me antoja imposible...

 

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