lunes, 3 de abril de 2017

La misión del speaker y el liderazgo auténtico.



¿Para qué hablar en público?

Hablar en público puede ser placentero (o aterrador), puede ser una forma de intentar mover a otros, puede ser un arma de liderazgo o una herramienta de formación.

¿Podemos intentar resumir de alguna forma cuál es la misión de un 'speaker'?

Bueno, eso es justamente lo que hace Chris Anderson en las primeras páginas de su libro 'TED Talks. The offcial TED guide to public speaking' y nos propone la siguiente misión para el speaker:


Your number-one mission as a speaker is to take something that matters deeply to you and rebuild inside the minds of your listeners.

Dos aspectos creo que son importantes de esta declaración. La primera es que tiene que utilizarse para algo que realmente nos importa, que nos importa profundamente. No se trata, como se diría familiarmente, de 'hablar por hablar', sino de hacerlo sobre temas significativos, por sí mismod y, sobre todo, para el 'speaker'. En ese sentido descartamos simulaciones, teatros e imposturas. Quizá, la palabra que resume este concepto sea autenticidad.

La segunda parte tiene que ver con trasladar a otros el mensaje y, eventualmente, influirles y moverles a la acción. Como tenemos que construir una imagen en la mente de otros, la comunicación debe ser clara, pedagógica, efectiva. Y. una vez que hemos conseguido traspasar de forma efectiva la idea, es fácil pensar que tendremos posibilidades de convicción en el oyente y de acción por parte de él. Ese trasladar una idea a otros y provocar acción es casi, casi, la propia definición de liderazgo.

Según esa línea de razonamiento, la definición que proporciona Chris Anderson refuerza la idea, al menos yo así lo creo, de que el hablar en público de forma efectiva es una herramienta y una demostración de liderazgo y, además, de un liderazgo auténtico.

No es despreciable misión, pues, la del speaker.