miércoles, 16 de abril de 2014

... y cinco trampas a evitar al implantar Big Data

Si en el artículo anterior, Phil Simon nos hacía llegar quince temas importantes a tener en cuenta respecto a Big Data, bastante más adelante en su libro 'Too big to ignore' nos advierte de algunos errores típicos a evitar en la implantación de Big Data.

Estas son los cinco errores, las cinco trampas en realidad, en las que no se debe caer al implantar Big Data:
  • Tomarlo como todo o nada: Big Data no es una propuesta de todo o nada. Existen diferentes grados y no son necesarios absolutamente "todos" los datos.

  • Tomarlo como una iniciativa aislada: Con frecuencia las iniciativas de Big Data se ven como caprichos, iniciativas aisladas y transitorias de CEOs o CIOs. Es necesario hacer que la implantación de Big Data lleve consigo un auténtico cambio, que tenga influencia en la cultura de la empresa y los empleados.

  • Tomarlo como un proyecto colateral: la implantación de Big Data es un proyecto complejo, nuclear, que precisa preparación y especialistas. Es necesario 'tomárselo en serio' y de forma profesional.

  • Pensar que existe una receta: No existe una receta o una checklist para la implantación de Big Data. Cada empresa y cada caso tiene sus especificidades.

  • Pensar que la TI es la dueña de Big Data: Big Data, como otras grandes iniciativas relacionadas con la Tecnología, no puede verse como una iniciativa exclusivamente de TI. Es necesario que las líneas de negocio de la compañía y la TI vayan de la mano. Es más, las líneas de negocio son las verdaderas dueñas de los datos y, en ese sentido, deberían asumir el liderazgo correspondiente.
Si se observan con una cierta distancia, podríamos eliminar la palabra Big Data y sustituirla por cualquier otra gran iniciativa de cambio o transformación apoyada en la tecnología...y reconocerámos prácticamente las mismas trampas, los mismos errores típicos.

Siendo esto así, en el fondo, lo que debemos aprender es que una implantación en serio de Big Data se convierte en un proyecto de transformación empresarial, de cambio, y como tal ha de ser tratado, con rigor y recursos, con apoyo de la dirección y con liderazgo por las líneas de negocio, no delegándolo exclusivamente en el departamento de TI.