miércoles, 13 de marzo de 2013

Desafiando a las grandes reuniones y al trabajo en grupo

El equipo, el trabajo en grupo, la colaboración, son algunos de los grandes leit-motiv del management y la dirección de personas moderna... unas tendencias que, en cierto sentido, las tecnologías sociales y de comunicación pueden exacerbar.

Y es cierto que de la interacción, del intercambio de ideas, del debate, de la puesta en común, pueden surgir muchas ideas e innovaciones, muchos planes de acción, muchas soluciones a problemas 

A veces tengo la impresión, sin embargo, de que en cierto sentido 'nos hemos pasado de frenada', que nos hemos olvidado de la importancia de la reflexión, del trabajo individual, del estudio o también de las comunicaciones bilaterales, o en 'petit  comité' y que pretendemos resolver todas las cuestiones en mastodónticas reuniones,... mastodónticas tanto por la duración como por el número de asistentes.

Y con frecuencia pienso que esas grandes reuniones son exponentes claros de ineficiencia e ineficacia...cuando no de dejación de responsabilidad. Pero parece tan políticamente incorrecto pensarlo, parece tan fuera de las corrientes de opinión, que se agradece encontrar en alguna fuente una confirmación de no ser el único que mantiene esas reservas.

En concreto, en el libro 'Quiet' de Susan Cain encuentro una cita en el mismo sentido atribuida a Quinn Mills, profesor de liderazgo en la Harvard Business School.

Most leading in a corporation is done in small meetings and it's done at a distance, through written and video communications. It is not done in front of big groups.

Creo que, en efecto, es así. Hay ocasiones para los grandes escenarios, para la escenificación del liderazgo. Pero el trabajo 'más fino' no se realiza en esos escenarios. Muchas decisiones se toman, muchas ideas surgen, muchas voluntades se ganan en pequeños grupos...cuando no a través de trabajo individual.

¿Alguien más piensa como Quinn Mills, como Susan Cain y como yo?