lunes, 28 de diciembre de 2009

La visibilidad y la atención como bienes escasos

Uno de los factores que marca la nueva economía, la globalización, el mundo plano de Thomas Friedman o la economía de la larga cola de Chris Anderson, es la progresiva democratización y extensión de la capacidad de información y opinión de todos los ciudadanos, hecho posibilitado por el auge de Internet y el mundo de la Web 2.0.

En este nuevo contexto tecnológico, social y macroeconómico, la mayor parte de los ciudadanos podemos acceder a información, escribir, opinar, generar y difundir ideas, criticar o alabar, recomendar o descalificar... Somos actores relevantes de la creación de estados de opinión. Parece ideal, parece perfecto, parece casi un sueño...

Y probablemente, casi con seguridad, es una evolución radical, un progreso notable, algo muy, muy positivo.

Pero hemos mencionado el ya algo caído en desgracia término "nueva economía". Estamos hablando no tanto, o no solo, de una evolución tecnológica o social, sino también económica. Y los fundamentos de teoría económica nos explican que existe economía, que hablamos de bienes económicos, cuando éstos son escasos.

Tradicionalmente, esos bienes escasos tenían que ver con recursos naturales (minerales, ganados, tierra, pesca,...) o con capacidades técnicas o humanas de fabricación, transformación y adición de valor.

Pero en esta nueva economía, en esta sociedad de la información, en este mundo plano donde todos podemos opinar, aparece un nuevo recurso escaso. Un nuevo recurso en el que hasta hace pocos años no reparábamos salvo, quiza, los especialistas en marketing: la visibilidad.

De esta forma tan simple y tan clara lo señala Neus Arqués en su libro "Marketing para escritores":

"Hoy el recurso escaso no es el dinero. No es el petroleo. Es la capacidad de atención."

Por supuesto, es una simplificación (el dinero y el petróleo siguen siendo recursos escasos) y, además, Neus Arqués se está refiriendo fundamentalmente al sector editorial. No obstante, el aviso es muy serio: atención a la visibilidad como recurso en esta economía hiperconectada. En este nuevo entorno con un clarísimo exceso de oferta de información, la visibilidad es un recursos escaso, escasísimo. De ahí todos los esfuerzos de marketing y tecnológicos (SEO/SEM) para llamar la atención y conseguir la tan ansiada visibilidad, una visibilidad que ya no se alcanza, o no específicamente, en las cabeceras de lineales o en espacios televisivos o radiofónicos. Una visibilidad que se consigue, sobre todo, en Internet.

Y ya que del mercado editorial estamos hablando, Neus Arqués nos trae a colación otra cita que da mucho qué pensar, a cargo de Tim O'Reilly:

"El enemigo del autor no es la piratería: es el anonimato".

Como para pensárselo, posiciones previas aparte, en el convulso debate actual acerca de derechos de autor, piratería, censura en Internet y tantos y tantos temas afines...y polémicos.