Esa concepción de que todo giraba alrededor del ser humano, ha recibido, con el avance de la ciencia y el conocimiento, algunas sacudidas no menores, algunas 'curas de humildad' que, poco a poco van poniendo a la humanidad en 'su sitio'.
No por ello dejamos, en el fondo, de defender la dignidad y singularidad humanas pero, quizá, con algo más de modestia y comedimiento,
Las tres heridas identificadas por Freud
Me encuentro leyendo el libro 'Pensar con Prompts: Una crítica de la razón generativa' nominalmente firmado por Jianwei Xun aunque, en el fondo, quien nos habla es el filósofo italiano Andrea Colamedici, eso sí, asistido por, y en permanente diálogo con, la inteligencia artificial.
El caso es que, en un punto de su libro, en concreto en el segundo capítulo, nos habla de lo que denomina las heridas del narcisismo humano, que no dejan de ser las grandes tomas de conciencia por parte del ser humano que le hacen comprender que no es tan nuclear como había creído.
En concreto nos dice que ya Sigmund Freud identificó tres de esas heridas, a saber:
- Herida cosmológica: de la mano de Copérnico que demostró que los humanos no ocupan el centro físico del universo.
- Herida biológica: con la teoría de la evolución y la selección natural de Darwin, quien muestra que la especie humana no está separada de ni es superior al resto del mundo animal.
- Herida psicológica propinada por el propio Freud que afirma que el ego, el yo, no es dueño de sí mismo.
Tres duros golpes, claro está, a esa visión tan centrada en el ser humano y tan convencida de su propia importancia y centralidad.
La inteligencia artificial como cuarta herida
Pero de la misma forma que, imagino, Freud enumeró las heridas cosmológica y biológica para enmarcar y resaltar 'su propia herida', la psicológica, Colamedici trae a colación las tres heridas históricamente precedentes para identificar una cuarta, que es su aportación a esa visión menos antropocéntrica.
Colamedici, trasunto en Jianwei Xun, entiende que la inteligencia artificial y, en concreto, la inteligencia artificial generativa, puede ser una cuarta herida ya que saca al ser humano del centro, o al menos de la exclusividad del conocimiento o el arte.
Nos dice:
A estas tres se ha añadido una cuarta, mucho más reciente, que socava otro pilar de la identidad: la singularidad y superioridad de nuestra inteligencia. Con la IA generativa, ya no se da por sentado que solo el ser humano produce conocimiento, conceptos, arte o cosmovisiones.
Colamedici no le da este nombre pero voy a bautizar a esta eventual cuarta herida como la herida cognitiva.
¿Es este realmente un golpe tan grande a nuestro 'orgullo', a nuestra propia importancia y a nuestra visión antropocéntrica?
Consideraciones: puede que herida...pero quizá algo menos
De que nos encontramos ante un fenómeno transformador en muchos sentidos, me cabe poca duda.
Sin embargo creo que esta eventual cuarta herida no es del todo comparable a las tres anteriores que identificaba Freud.
Y ello, por dos motivos: lo vemos como menos herida y no ataca del todo el antropocentrismo
Menos herida
El primero es quizá más superficial, pero cuestiona el propio término 'herida'.
No soy un experto ni en historia ni en antropología y, por supuesto, no puedo saber qué pensaban las personas corrientes de estos avances científicos devenidos en herida al narcisismo humano. Pero creo que, de alguna forma, sí supusieron un golpe muy duro a la propia concepción humana, que debieron ser difíciles de admitir, de asimilar, de normalizar.
En el caso de la inteligencia artificial generativa, sin embargo, creo que, sin negar que existen preocupaciones, perplejidades y debates, el común de los mortales la acogemos con naturalidad, casi diría que con alegría y ligereza... con lo bueno y malo que eso tiene (creo que, en efecto, esa alegre y despreocupada acogida tiene cara positiva y negativa).
Es decir, no me parece que la inteligencia artificial generativa la estemos viviendo como un cuestionamiento tan doloroso y radical del ser humano y su papel en el mundo, como en su momento creo que sí ocurrió con las anteriores.
Quizá no sea tan herida, o se trata de una herida más superficial.
No tan en contra del antropocentrismo
Hay otra segunda diferencia que considero muy importante.
En las tres heridas que identificaba Freud, los avances científicos nos hicieron comprender que nuestra situación en el mundo no era tan central como creíamos, nos demostraron que las cosas eran diferentes a cómo pensábamos. Pero 'se limitaron' a hacernos comprender, no cambiaron nada ni crearon nada.
Es diferente en el caso de la inteligencia artificial generativa que, como cualquier tecnología es obra del ser humano. Por decirlo de alguna forma: no estamos comprendiendo, sino que estamos creando; no estamos entendiendo, sino que estamos transformando.
Y aunque nuestra propia obra nos desafíe y cuestione, en el fondo es sigue siendo obra nuestra y, por tanto, puede que nos nos quite centralidad sino todo lo contrario, que la potencie... siempre que permanezca bajo nuestro control, claro.
Conclusiones
A lo largo de la historia, la visión antropocéntrica del mundo se ha ido poco a poco desmoronando a medida que los avances científicos nos han ido demostrando que la realidad era diferente a la que pensábamos y que el ser humano no jugaba un papel tan central en esa realidad.
El filósofo Andrea Colamedici piensa que la inteligencia artificial generativa puede ser la cuarta herida a ese antropocentrismo o, como él lo expresa, a ese narcisismo humano, tras la cosmológica, la biológica y la psicológica.
Sin embargo, la inteligencia artificial generativa presenta características que hacen que, quizá, no se trate de una herida similar, puede que ni siquiera constituya una herida,








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