martes, 2 de febrero de 2010

iMarketing

Apple lo ha vuelto a hacer.

No me refiero exclusivamente al lanzamiento de un nuevo producto, el iPad, aunque algo tiene que ver.

Tampoco me refiero exclusivamente a que este producto sea de un diseño y un atractivo más que notables, aunque supongo que también tiene algo que ver.

Ni siquiera me refiero exclusivamente al hecho de que el iPad pueda revolucionar y redefinir dos segmentos en plena eefervescencia del mercado tecnológico como son el de los tabletPC/laptop o el de los e-books.

A lo que me refiero, realmente, es a que Apple ha logrado, de nuevo, tener pendiente a todo el sector tecnológico, a toda la prensa especializada y no especializada, y a toda la blogosfera, del lanzamiento de uno de sus productos... Para conseguir luego, que esta misma prensa y esta misma blogosfera, se hagan eco de ese lanzamiento y ese producto, transmitan sus características, repitan el discurso de Steve Jobs, comenten el efecto en el mercado, analicen la tendencia que este producto supone... constituyéndose todo ello en un mecanismo amplificador de la propia comunicación de Apple y en un arma de promoción de primerísimo orden.

¿Cómo consigue Apple esta notoriedad? ¿Por qué los lanzamientos de Apple superan en expectación a los de cualquier otra compañía tecnológica y no tecnológica?

Tal vez se deba a la personalidad arrolladora de su líder, Steve Jobs. Sin embargo, el sector tecnológico, la propia competencia de Apple, no están faltos precisamente de líderes carismáticos. Debe de haber algo más.

Algo tendrá que ver, también, la excelente calidad y diseño de sus productos, pero es difícil pensar que, aunque la calidad de los productos Apple sea innegable, se trate de la única compañía capaz de alcanzar esa excelencia.

Quizá sea debido a la continua innovación que Apple supone, no sólo desde un punto de vista tecnológico, que también, sino, sobre todo, por la introducción de nuevos conceptos, nuevas ideas, la continua redefinición de mercados. Lo hizo con el iPod, con el concepto de las Apple stores, hasta cierto punto también con el iPhone y quién sabe si lo logrará de nuevo con el iPad. Y en este sentido sí que es cierto que pocas compañías se le pueden comparar.

Mucho tendrá que ver la puesta en escena, el secretismo con ligeras filtraciones, seguramente intencionadas, que rodea al lanzamiento de sus productos y la brillantez de las presentaciones.

Y también será importante el sentido de comunidad, el haber logrado formar una tribu, en el sentido que le atribuye Seth Godin al término, un conjunto de auténticos fans, una legión de admiradores y seguidores, pendientes del último movimiento de su líder.

Probablemente no sea una sola razón, sino todo un ecosistema, todo un conjunto de motivos interrelacionados entre los que creo haber mencionado los cinco más relevantes: líder carismático, calidad y diseño, innovación contínua, puesta en escena y comunidad.

Sea lo que sea, lo cierto es que Apple ha conseguido un mecanismo único y potente de promoción de sus productos, una nueva forma poderosa y diferencial de hacer marketing, forma a la que, por seguir la estrategia de marca de la compañía de la manzana, bien podríamos denominar iMarketing.