domingo, 29 de noviembre de 2009

La marca como promesa

No he podido recuperar la cita exacta, se me ha perdido entre la inmensidad de las páginas escritas, pero hace unos días, leyendo el libro "Tu marca personal" de Hubert Rampersad, vi cómo trasladaba el autor la noción de la marca como una promesa... como una promesa que se debe cumplir. Él se refería fundamentalmente, cómo no, a una marca personal, donde la autenticidad y la coherencia, el estar a la altura de la promesa que uno mismo supone, es fundamental.

Sin embargo, si bien se piensa, toda marca es una promesa. Una promesa de calidad, o de felicidad, o de placer, o de comodidad, o de fiabilidad, o de innovación o de... Los atributos de una marca, la imagen que transmite, forman parte de una promesa. Y los productos y servicios, como los compromisos personales, deben estar a la altura de la promesa que emite la marca que los ampara, si no quieren perder una credibilidad en el mercado que luego puede ser muy difícil de recuperar.

Promesas, cumplimiento... Parece que últimamente todos los conceptos de management están teñidos de un aura ética.

Me sorprende...y me gusta. Lo prometo.